Sismos, tsunamis, marejadas: ¿cómo enfrentar lo inminente?

Expertos se reunieron en la zona con el objetivo de abordar los desafíos para construir ciudades resilientes en la costa. Fuente: La Estrella de Valparaiso. 11 de mayo de 2017.


8 de julio de 1730. 04.45 horas. Un violento movimiento sísmico con epicentro al norte de Valparaíso (frente a las costas de Viña del Mar) deja la grande. Su percepción: de Iquique hasta más allá de Osorno.

En la Ciudad Puerto, el tsunami inunda el sector del Almendral. Allí gran parte de las casas, fortificaciones y bodegas son destruidas por el Pacífico.

Casi tres siglos después y tras cuantiosos daños en infraestructura, heridos y muertos a lo largo de la historia, caen de cajón algunas preguntas evidentes: ¿cuándo se repetirá un evento de gran magnitud? Y si eso ocurre, ¿estaremos preparados?

En el litoral costero, el riesgo ante un eventual tsunami provocado por un terremoto es inminente. Eso mientras otro peligro nos asola: las marejadas.
Expertos al riesgo

Que se reunieran expertos en la Universidad Federico Santa María para el Seminario Internacional “Riesgos de origen natural, antropización y sustentabilidad de la zona costera” -actividad desarrollada por las universidades pertenecientes al Consejo de Rectores de Valparaíso (CRUV) y la PUC- , y entre ellos el “gurú” de los tsunamis, Marcelo Lagos, da la ocasión propicia para recabar información.

Por ejemplo: si se produjese una catástrofe en Valparaíso, ¿acaso las consecuencias serían mucho peores que en 1730? Lagos refrenda a La Estrella: “La historia nos confirma que la amenaza es recurrente. Han ocurrido grandes eventos en el pasado, independiente que la línea de costa sea diferente, por ejemplo, que en 1730, cuando estaba más al interior. Pero la urbanización, densidad e invisibilidad de este peligro han hecho que aumente”.

Como director del laboratorio de investigación de tsunami de la PUC, Lagos resalta democratizar el acceso al conocimiento: “El desafío: cómo la información, desde el terremoto de 2010, es integrada en el convivir con el riesgo”.

Con respecto a nuestra zona, Lagos entrega su diagnóstico: “La comunidad costera ha sabido adquirir conductas de autocuidado: van a tratar de evacuar a zonas de seguridad”.
Costos y Borde

Con costos de inversión para la recuperación de los espacios costeros que acá han superado, desde 2015 hasta este año, los 2 mil 500 millones de pesos, para Antonia Bordas, directora nacional de Obras Portuarias (OP), “eso sólo es en obras de emergencia… ni siquiera en obras de reconstrucción”.

Su discurso: generar políticas que disminuyan la vulnerabilidad en las zonas costeras. “Se está haciendo un trabajo coordinado con las academias que a su vez laboran con la Onemi y ministros”, revela la directora, con un señalamiento: “Acá hay zonas consolidadas de viviendas que no se pueden erradicar”.

La recomendación de Bordas coincide con las de Marcelo Lagos: mejorar las políticas de evacuaciones, educación para mitigar los riesgos y, en zonas rurales, que no se vaya a asentar la población en estos espacios públicos.

Al respecto, Mauricio Reyes, académico de Universidad de Valparaíso, agrega: “Hay que cambiar los paradigmas culturales ante los riesgos”. Por eso Antonia Bordas confirma que ya están generando planes territoriales en el borde costero. “Serán 11 en todo Chile”. ¿Objetivo? Bordas, de Obras Portuarias, dice: “Mitigar riesgos y construir obras que no ocasionen daño o impacto en la población”.

De rellenos. Así son los muros costeros. Muros que no están hechos para mitigar marejadas, sino para ganarle terreno al mar. Ahora, con el cambio climático y marejadas, Bordas apela a levantar muros verteolas y estudios del comportamiento de las playas y arenas.

Valparaíso: el mito del anti-tsunami

Manuel Contreras, profesor titular de la UPLA: “Si miras el plan de Valparaíso, todas las compañías de Bomberos están en áreas de inundación. Y si contabilizas los establecimientos educacionales, hay liceos, colegios, universidades, jardines infantiles y salas cunas en una zona de alto riesgo. En la primera línea de costa también hay centros para capacidades especiales. Incluso la Teletón. No sabemos qué ocurrirá si se desencadena un 8.8° a las ocho de la mañana de un lunes. No se ha considerado el peor escenario en cuanto a inundación en Valparaíso. Es un mito que Valparaíso sea anti-tsunami”.

” Los costos de inversión para recuperar el borde costero superaron desde el 2015 (a hoy) los 2.500 millones de pesos”. Antonia Bordas, directora OP

Guillermo Ávila N.

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