Sector pesquero de Chile sería uno de los más afectados con el cambio climático

Muchos de los recursos pesqueros de Chile están bajo niveles de explotación que superan la capacidad biológica de los ecosistemas para recuperarse. Fuente: Aqua.cl, 12 de junio de 2017.


En Valparaíso, región de Valparaíso, los miembros de la directiva de la Federación de Pescadores Artesanales del Biobío (Fedepes Biobío) participaron del lanzamiento de los proyectos de ‘Fortalecimiento de la Capacidad de Adaptación en el Sector Pesquero y Acuícola Chileno al Cambio Climático’, instancia en que pudieron conocer la situación de vulnerabilidad en que se encuentra Chile en relación al resto de América, en especial sobre los recursos pelágicos como la sardina y anchoveta.

Este proyecto es financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por su sigla en inglés), será implementado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), mientras que la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) y el Ministerio del Medio Ambiente de Chile actúan como agencias ejecutoras. Hasta el 2020 se realizarán diversas iniciativas con las que se busca superar barreras como las debilidades del marco institucional, la disponibilidad de tecnologías y aplicación de buenas prácticas en el sector pesquero.

Una de las cuatro caletas beneficiadas con el proyecto está en la región del Biobío, se trata de Coliumo. Durante el lanzamiento se expuso el marco en el que este proyecto se realiza y la necesidad que representa, ya que Chile es uno de los principales países productores pesqueros del mundo, y la actividad es de gran relevancia económica y social nacionalmente, pero ha experimentado un deterioro socio-económico; es decir, hay menos ingresos en las comunidades pesqueras.

El presidente de la Fedepes, Rosendo Arroyo, comentó que les preocupa que se decretan vedas o diversas restricciones, buscando cuidar las especies, pero no se utilizan como variables los cambios en el clima a la hora de plantear las fórmulas que utilizan el Comité Científico, el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y el Gobierno.

Por su parte, la representante de la FAO en Chile, Eve Crowley, en el lanzamiento explicó que este es un proyecto que le servirá al mundo. ‘Los países tienen que estar preparados para enfrentar de forma planificada las amenazas que el cambio climático está ejerciendo sobre los recursos pesqueros, que son un elemento clave para la seguridad alimentaria, nutricional y socioeconómica, especialmente de los sectores más vulnerables que dependen directamente de los océanos como la pesca artesanal’, afirmó.

Tomando en cuenta lo anterior, Arroyo señaló: ‘Contra la naturaleza no se puede luchar, y ha estado hace rato jugándonos malas pasadas. Vienen momentos en que nos cambia la temperatura de agua, esto cambia el ciclo de vida que tienen las especies pelágicas que son más de corta vida’.

Por eso el dirigente plantea que ‘las autoridades debieran tomarse el tema en serio, y no solo escuchar las recomendaciones de la FAO que indica que hay que cambiar las bodegas y la clasificación de las embarcaciones. Más allá de eso, que tome en cuenta la presencia del recurso en sí’, apuntó el presidente de la Fedepes.

Muchos de los recursos pesqueros de Chile están bajo niveles de explotación que superan la capacidad biológica de los ecosistemas para recuperarse, generando un alto grado de vulnerabilidad frente a los cambios ambientales. En este escenario, el sector de la pesca artesanal es identificado como uno de los que requiere mayor atención, se planteó en las exposiciones.

Cabe mencionar que en el Informe de Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura (SOFIA), que es el principal documento de orientación del Departamento de Pesca de la FAO y que se publica cada dos años, se detalla que para el año 2016 no se prevé que la producción de la pesca de captura aumente en gran medida a principios del período abarcado por las perspectivas, debido principalmente al efecto del fenómeno de El Niño en el sector pesquero de América del Sur. En los años en que se produce, se prevé que este fenómeno climático dé lugar a una disminución del 2% en la pesca de captura mundial y que tenga repercusiones más intensas en la pesca de anchoveta en Perú y Chile.

En tanto, Sara Garrido, dirigenta de la Fedepes, afirmó que es ‘muy útil’ contar con esta información, sobre todo para las organizaciones pelágicas. ‘Lo que nos deja bastante preocupación es que se dice que los próximos años, incluso el 2050, Chile se podría ver muy perjudicado con el cambio climático, pues las pesquerías pelágicas son muy sensibles, pueden sufrir desplazamiento, varazones y desoves en otras fechas’, detalló.

Por todo lo anterior es que la idea de que este tipo de recursos puedan desaparecer de las costas del país alarma a los dirigentes de la Fedepes, por lo que solicitan investigaciones serias en torno a esta situación que podría traer graves consecuencias sociales por la consiguiente pérdida de puestos de trabajo.

 

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