Vecinos en pie de guerra por termoeléctrica que se ubicará en reserva de la biósfera

La central “Los Rulos” se levantaría en medio de La Campana-Peñuelas, un lugar declarado dentro de los “sitios de apoyo a la ciencia al servicio de la sostenibilidad” por el Programa sobre el Hombre y la Biósfera, de la Unesco. Fuente: Elmostrador.cl, 12 de junio de 2017.


Se trata de una central de ciclo combinado que inyectará más energía al Sistema Interconectado Central. El Plomo S.A., titular del proyecto, defiende que ha contemplado un plan de compensación de emisiones contaminantes, además de cuentas de la luz más bajas en Limache. Sin embargo, los detractores del mismo reclaman que no se puede aliviar, con la construcción de una de las energías más contaminantes del mundo, a zonas que ya están saturadas.

En esta fecha Analina Sagredo (33) cosecha hortalizas. Ella y su familia viven en la Quebrada de Alvarado, Quinta Región, desde siempre. Aunque la fisonomía del lugar ha ido cambiando, no es posible que piensen en otra tierra como su casa.

El estero Lo Castro cada año trae menos agua, el cambio climático ha torcido la fecha de floración de algunas plantas, la pavimentación de la cuesta La Dormida –hace más de una década– ya no permite andar en bicicleta libremente; menos jugar pichangas. La antigua escuela rural ahora tiene Enseñanza Media y una especialidad en Minería que no tiene que ver con el fuerte de la zona. Los antiguos agricultores han vendido a parceleros que llegan con ganas de construir piscinas gigantes a pesar de la falta de agua, pero, así y todo, Analina dice que esta es su casa y que ahora tiene miedo de que el proyecto termoeléctrico Los Rulos la encajone junto a material particulado que no quiere en sus tierras.

–Cuando hay incendios en los sectores más urbanos, el humo se concentra acá. Imagino lo que será cuando la contaminación avance. Acá hay ganado y aún son hartos los campesinos. No queremos una termoeléctrica en este lugar.

Un proyecto en un oasis

La termoeléctrica Los Rulos será una central de ciclo combinado operada con gas natural y la idea es generar energía eléctrica con capacidad máxima de 540 MW de potencia bruta. Operará principalmente con gas natural proveniente del terminal regasificador de GNL, ubicado en Quintero, Quinta Región, o con gas natural proveniente de Argentina. Además, como señala la ficha del proyecto en el Estudio de Impacto Ambiental, se utilizará petróleo diésel como combustible de respaldo para enfrentar situaciones de emergencias –solo 500 horas al año–, por ejemplo, en caso de interrupciones en el suministro de gas natural.

Los vecinos se han organizado en contra de la construcción de la planta –de la compañía IC Power, aunque el titular del proyecto es Cerro el Plomo S.A.–. Han realizado marchas, protestas, sin embargo, la termoeléctrica está aprobada ambientalmente y su construcción podría comenzar a fin de año, según han adelantado sus dueños.

Los puntos que remarcan los detractores no son pocos. La zona es rica en agricultura y creen que eso podría ser amenazado, dice Claudia Arcos, vecina que también se manifiesta contra el proyecto que se ubicará en 150 hectáreas entre Limache y Villa Alemana.

–Esta región es una de las más ricas que tenemos en términos agrícolas. No solo alimentamos al país, de aquí salen la exportaciones de berries, paltas, naranjas y frutos secos. Pero además es una zona de sequía ya ratificada por el Estado. Entonces, no se comprende que venga una termoeléctrica a ocupar no solo recursos hídricos sino también a contaminar.

Cuando habla de contaminación, Claudia se refiere a partículas de material pesado que se concentrarán en la zona.

–No solo se afecta a Olmué o Limache –comenta Claudia–, también a Quillota, La Cruz, Llay-Llay, Concón, Catemu, Villa Alemana, Quilpué, Valparaíso y Viña del Mar. ¡Eso lo dice la misma empresa! A eso hay que sumarle que el año pasado la Corte Suprema ratificó como zona saturada a Quillota, que ya tiene 5 termoeléctricas, además de la Cruz, Llay-Llay, Calera y Concón. Por lo tanto, al instalarse Los Rulos, no es que a la gente le va a traer una mugrecita que le caerá en los ojos. Quiere decir que está en riesgo su salud y su vida, porque ya es zona saturada ratificada por la Corte Suprema.

En la página de la Comisión Nacional de Energía, si uno va al mapa de termoeléctricas, la cifra sigue sorprendiendo: Los Rulos se sumaría a las 134 que ya existen en todo el territorio nacional, muchas de ellas en la Quinta Región. Plantas solares hay solo 11, y eólicas, 22.

El lugar donde comenzará la construcción de la termoeléctrica –a 4 kilómetros del centro de Limache, 6 del hospital de Villa Alemana y a 700 metros del estero Aranda– es una de las diez zonas nombradas como reservas de la biósfera por la Unesco en Chile. La Campana-Peñuelas, según el organismo, alberga una combinación singular de ecosistemas de distribución restringida y situación vulnerable, propios de la zona central de Chile.

“Esta reserva se ubica en una de las zonas sujetas a las mayores presiones antrópicas dentro del territorio chileno, con fuertes actividades agroforestales e industriales, además de encontrarse cercana a dos de los tres centros urbanos más grandes del país. Estos factores configuran en esta reserva un escenario urgente para la promoción, experimentación y difusión de modos equilibrados de relación entre los seres humanos y el medio ambiente, que tiendan hacia el desarrollo sostenible”, se lee en un documento de la Unesco. El área declarada por el organismo es extensa y recorre desde Til Til hasta Casablanca e, incluso, los acantilados de Valparaíso.

Progreso y futuro

Una de las inquietudes más importantes de los vecinos –y que también fue expresada por las autoridades ambientales de la región mientras se debatía el proyecto– es la emisión de material particulado. Cuando se habla de PM10, se apela a partículas tan pequeñas que pueden ingresar al sistema respiratorio. Mientras más pequeñas sean, más grave es el daño que pueden provocar. De 2,5 a 10 micrones puede llegar hasta los pulmones. Con menor diámetro que 2,5 micrones, puede ingresar hasta los alvéolos y luego a la sangre.

Desde la empresa señalaron a El Mostrador que el proyecto considera un efectivo plan de compensaciones, consistente en el recambio de fuentes emisoras domiciliaras e industriales, que se aplicará anticipadamente y que compensará en un 120% las emisiones de la central. También instalarán estaciones de monitoreo de calidad del aire en La Campana, Lliu-Lliu, Limache, Villa Alemana y Olmué, las que se complementarán con las ya existentes. “Lo anterior permitirá tener una información pública y objetiva respecto de la calidad del aire”, sostienen.

En relación con el uso del agua –según la compañía–, la termoeléctrica será la más moderna y eficiente construida en Chile, “con una tecnología que considera el uso de un aerocondensador mediante el cual se enfría con aire en vez de agua y es por ello que la utilización de agua será extremadamente baja, un máximo de 3,5 litros por segundo, cantidad similar a la utilizada en el riego de aproximadamente tres hectáreas de frutales. Por lo anterior, este proyecto no competirá con la agricultura ni con el uso domiciliario del agua”.

La firma también apela a la mano de obra y un menor precio en las cuentas: “La etapa de construcción, considera la contratación de una gran cantidad de mano de obra con diferentes capacidades, para lo cual privilegiaremos la contratación de mano de obra local. El proyecto contempla un período de construcción de 33 meses, con un peak de mano de obra de 1.200 personas, lo que producirá un importante impulso del comercio y de la economía local. Asimismo, de acuerdo a la Ley de Equidad Tarifaria N° 20.928, todos los vecinos de la comuna de Limache tendrán una rebaja mensual en sus cuentas de la luz”.

A pesar de esto, los vecinos de la reserva de la biósfera, que se han mostrado contrarios al proyecto, aseguran que no solo la termoeléctrica golpeará a la zona sino también la carretera eléctrica LT Cardones Polpaico, de la empresa colombiana ISA InterChile, que instalará torres de alta tensión para unir varias subestaciones entre las regiones de Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana. “El trazado pasa justo por la termoeléctrica Los Rulos y podemos ver que, mucho antes que los proyectos sean ingresados a evaluación ambiental, ellos ya tenían tráfico de información”, señala otra de las vecinas opositoras al proyecto.

La Resolución de Calificación Ambiental de Los Rulos –con visto bueno en marzo de este año– detalla, en sus condiciones técnicas, que la empresa deberá considerar una emisión basal de 94,6 t/a de material particulado fino respirable (PM2,5) y la compensación será por un total de 113,5 t/a de PM2,5. También se establece que el titular deberá verificar que las emisiones de la central no superen las 94,6 t/a durante los primeros 6 meses de operación de la misma.

Pese a que la termoeléctrica Los Rulos fue aprobada ambientalmente, es el comité de ministros el que deberá revisar recursos administrativos presentados por los vecinos –documentos que ya fueron acogidos– y por parte de la empresa, que interpuso un recurso de reclamación ante el mismo comité, “con el fin de unificar y aclarar algunas contradicciones que no tienen fundamento en los antecedentes técnicos que son parte”.

El Mostrador se comunicó con la Gobernación Regional y la Intendencia –voceros del Gobierno en torno al proyecto– para preguntarles por el impacto en las comunidades, sin embargo, nunca contestaron.

Alejandra Carmona López

Comments are closed.