Coherencia ambiental de la visita del Papa Francisco

Coherencia ambiental de la visita del Papa Francisco

Opinión de Javiera Valencia Espinoza, Geógrafa de Fundación Terram. Fuente: Cooperativa.cl, 29 de julio de 2017.

En enero de 2018 el Papa Francisco recorrerá nuestro país, visitando las ciudades de Iquique, Temuco y Santiago. Como es de suponer, esta visita necesitará un nivel de logística importante, no sólo en términos de seguridad, sino que también para poder recibir a un gran número de visitantes. Esto implicará que la organización del evento tome una serie de medidas que hagan posible la acogida de miles de personas en nuestro país.

El Papa Francisco es un líder de opinión de carácter religioso que ha promovido el cuidado de la naturaleza y la acción climática, haciendo un llamado de atención a los líderes políticos, especialmente en materia de cambio climático, de modo previo al Acuerdo de París. Basta mencionar que el calentamiento global es un fenómeno que afecta a todo el mundo, sin importar la nacionalidad, clase social o credo religioso.

El Papa Francisco ha relevado las consecuencias de la acción humana en la contaminación y destrucción del planeta, en su Encíclica Laudato Si’ (LS). Propone una conversión ecológica, acorde a los límites de nuestro planeta y atento al fenómeno del cambio climático: “La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, producción y consumo” (LS 23).

consumo desmedido es, según el Papa, una de las causas de la degradación del planeta.“Se producen cientos de millones de toneladas de residuos por año, muchos de ellos no biodegradables (…) la tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería” (LS 21).

Frente a esta visita, algunas organizaciones nos sentimos preocupadas de que como la venida de un líder tan reconocido como el Papa, deje como saldo final un gran problema para el país y que sea una responsabilidad que nadie asuma. No sólo hablamos de las enormes cantidades de basura que generará cada uno de los eventos, sino que también del despliegue en contingente de seguridad que un líder de esta envergadura requiere, la cobertura comunicacional y la logística, entre otros aspectos. Todo esto implica una gran “huella de carbono” o contaminación que será generada por este inmenso despliegue, además del masivo traslado de personas que también aporta al saldo final.

La “Huella de carbono” es el rastro o equivalente en CO2 que se genera al realizar cualquier actividad. En definitiva el despliegue para esta visita tendrá una huella altísima, lo que se traduce básicamente en contaminación. En este caso creemos que sería lógico que la vista del Papa considerara ser de “emisiones cero”, pues en su Encíclica él promueve que debemos dejar de contaminar: “La acción política local puede orientarse a la modificación del consumo, al desarrollo de una economía de residuos y de reciclaje” (LS 180).

Sería lógico que el Gobierno y la Iglesia Católica se preocuparan de este tema, no solo por validar la firma y ratificación del Acuerdo de París, sino también por la coherencia en recibir a un líder que predica una fuerte ética hacia el cambio climático.

Este tema puede ser subsanado si se aplican medidas organizacionales que ayuden a contrarrestar la contaminación que se generará. Esto es lo que se denomina ser “Carbono neutral”, lo que implica que las “Emisiones” generadas puedan ser cero si se busca:

1) Reducirlas inicialmente por medidas lógicas como ocupar el transporte público, aerolíneas que contaminen menos, reducción, reutilización y reciclaje de la basura generada, entre otras.

2) Que las emisiones generadas se puedan compensar con medidas como la reforestación con especies nativas.

La Coalición Ecuménica por el Cuidado de la Creación, Conferencia de Religiosos y Religiosas de Chile y Fundación Terram, somos organizaciones que están convencidas de que la Iglesia Católica, tanto como el Gobierno, tienen una tremenda oportunidad política de mostrarse coherentes con una vista “Carbono neutral” entre el discurso de nuestro visitante y el Acuerdo de París que Chile ha ratificado.

El llamado es que con el esfuerzo de todos y todas, evitemos que esta visita del Papa a Chile se convierta en un “Depósito de porquería”.