Lo Mejor y lo Peor de la semana

El equipo de Fundación Terram selecciona lo que considera lo más positivo y lo más preocupante que ha acontecido en la semana que culmina.


Lo mejor:

La Corte Suprema dictó sentencia a favor de la ONG FIMA con respecto a la solicitud de invalidación presentada por dicha organización en contra de la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto “Central Hidroeléctrica Achibueno”. Con esto, el Servicio de Evaluación Ambiental se verá obligado a abrir el procedimiento de invalidación y pronunciarse sobre el fondo de la solicitud, la que busca corregir los vicios en que incurrió la administración al aprobar el proyecto.

El fallo, además de conceder una nueva oportunidad para la defensa del Santuario de la Naturaleza Cajón del Río Achibueno, significa un importante cambio para la jurisprudencia ambiental, ya que obligaría a la administración a tramitar siempre la invalidación solicitada por un interesado que no haya participado en proceso, en la medida que haya sido interpuesta dentro de los dos años siguientes a la dictación de la RCA.

El Proyecto Hidroeléctrico Achibueno fue calificado favorablemente por la Comisión Regional del Medio Ambiente en enero de 2011 y consiste en la construcción y operación de dos centrales hidroeléctricas de pasada en serie, con una potencia total instalada de 135 MW, y una línea eléctrica de 66 KV.

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Lo peor:

El lunes 25 de julio el Comité de Ministros, presidido por el Ministerio de Medio Ambiente y compuesto por las carteras de Energía, Minería, Fomento y Turismo, Salud, Economía y Agricultura, decidió aprobar dos proyectos de inversión altamente cuestionados por los elevados impactos ambientales y sociales negativos que pueden ocasionar. Dicho Comité aprobó en Bahía Quintero un “terminal multipropósito” para Oxiquim, además de la polémica planta de tratamiento de residuos industriales peligrosos para Ciclo, en la comuna de Til Til.

El Comité de Ministros ha señalado que se ha “ajustado” a la institucionalidad vigente, sin embargo, aprueba proyectos en sectores que ya están saturados por industrias contaminantes y donde los habitantes deben soportar altos niveles de contaminación, lo que genera cuestionamiento por parte de las comunidades afectadas a estos proyectos. 

Desde Fundación Terram consideramos que la aprobación de proyectos de manera individual, sin evaluar de manera sinérgica la carga de contaminación que ya posee el territorio, solo contribuye a generar zonas de sacrificio y es el reflejo de que la institucionalidad ambiental vigente es débil e insuficiente, por cuanto no analiza el territorio en su totalidad y fomenta la desigualdad e injusticia ambiental.

1 Comment

  1. Ulises Lari Silva dice:

    Toda la razón. Desconocen el slogan del propio Ministerio del Medio Ambiente: “equidad ambiental” y lo que es peor desconocen el derecho que asegura la Constitución a cada habitante del territorio a vibir en un ambiente libre de contaminación. Es imperdonable que los ministross de Medio Ambiente y Salud justifiquen en nuevo relleno industrial en Til Til.