Florida es declarado en Estado de Catástrofe tras paso de Irma que deja inundaciones

Uno de los huracanes más poderosos en la historia del Atlántico llegó a Estados Unidos.Con la medida, el Presidente Trump desbloqueó fondos de ayuda para la reconstrucción. Fuente: El Mercurio, 11 de septiembre de 2017.


Irma desató su furia ayer sobre Florida, donde más de seis millones de usuarios quedaron sin luz como consecuencia de los vientos de unos 200 kilómetros por hora que trajo el huracán, mientras que ciudades como Miami (al sureste) sufrían graves inundaciones por las lluvias y marejadas asociadas al fenómeno. La situación llevó al Presidente Donald Trump a declarar Estado de Catástrofe.

Al menos tres personas murieron por el paso de la tormenta, cuyo centro cruzó localidades del suroeste de ese estado, azotando a Naples y a la isla Marco.

El arribo del huracán a territorio a EE.UU. tuvo lugar en la madrugada de ayer, impactando con vientos de 215 km/h a los Cayos de Florida, un archipiélago al sur del estado, que según las autoridades locales se encuentra en “crisis humanitaria”, aunque no había un reporte oficial de los daños. Luego de impactar en los Cayos -donde un automovilista murió cerca de la localidad de Key West, al chocar con un árbol-, Irma fue degradado de categoría 4 a 3 (de una escala de 5), informó el Centro Estadounidense de Huracanes (NHC). Sin embargo, la entidad aseguró que Irma sigue siendo un fenómeno extremadamente peligroso.

Y así lo sintió horas más tarde en el continente, en particular el suroeste de la península de Florida, donde dos personas más fallecieron en un accidente automovilístico en la ciudad de Sarasota. Una de las principales localidades en sufrir el paso del centro de la tormenta fue Naples, conocida como “el paraíso de los millonarios”, por sus mansiones, hoteles y exclusivos casinos y playas, que fueron azotados por vientos de 195 km/h, según el NHC. Las calles de la localidad de 20.000 habitantes -donde el huracán se degradó a categoría 2- estaban desiertas, como también lo estaban las de Miami, a 190 kilómetros, que, pese a no estar en el centro de Irma, recibió vientos de 145 km/h y tornados que causaron destrozos.

La tempestad destruyó dos inmensas grúas metálicas, que cayeron en la vía pública en el centro de la ciudad, una zona que a la vez se inundaba por las precipitaciones. Posteriormente, se reportó que una tercera grúa había caído, esta vez en Fort Lauderdale, al norte de Miami.

“No tenemos electricidad en la mayoría de la ciudad, no hay televisión, las radios dejaron de dar noticias. El último reporte de la playa es que hay marejadas de hasta 5 pies (1,5 metros)”, comentó a “El Mercurio” desde Miami Eduardo Gamarra, académico de la Universidad Internacional de Florida, que se encontraba refugiado en un hotel frente al aeropuerto internacional de la ciudad, en cuya pista vio explotar los generadores de electricidad “por los vientos y las lluvias”.

“En este estado, el cúmulo de experiencia es notable, especialmente a nivel público, las autoridades saben que tienen que salir con muchísima anticipación, en parte porque es una comunidad de mucha gente que acaba de llegar, como venezolanos (…). El problema de clases sociales sí es muy fuerte. Uno va a los barrios más pobres -como Hialeah, de mayoría hispana- y ve que la gente sigue cubriendo sus casas con madera, que en una tormenta desaparecen. Muchos de los inmigrantes indocumentados tienen el miedo de que si van a los refugios, los van a identificar y los van a deportar”, explicó Gamarra, que perdió una casa por el huracán Andrew en 1992, y que actualmente reside en el barrio costero de Key Biscayne, donde su casa se encontraba probablemente inundada.

Antes del impacto de Irma, las autoridades del estado de Florida ordenaron la evacuación de 6,3 millones de personas, casi un tercio de la población del estado. Sin embargo, no se entregaron cifras oficiales sobre la cantidad que efectivamente evacuó.

Además, varias ciudades establecieron toque de queda, mientras más de 70.000 personas buscaron cobijo en 400 refugios provisionales, informó la Agencia de Catástrofes del estado.

Se preveía que el ojo del huracán pasara por las ciudades vecinas, Tampa y St. Petersburg, al norte de Naples, que no afrontan un fenómeno de estas características desde 1921, por lo que eran consideradas vulnerables.

Ahora, tras ser declarado en Estado de Catástrofe natural, Florida podrá acceder a fondos de ayuda. Esos montos desbloqueados por decisión del Presidente incluyen subvenciones para arriendos temporales y la reparación de hogares, créditos de bajo costo para cubrir las pérdidas de propiedades no aseguradas y ayudas a propietarios de negocios, señaló la Casa Blanca.

VISITA
Trump dijo que viajará “muy pronto” a Florida para evaluar las labores de socorro.

Galveston, el más letal

Hace 117 años, la ciudad texana de Galveston fue arrasada por un huracán que dejó entre 6.000 y 12.000 muertos, ahogados, en el fenómeno meteorológico de estas características que más víctimas fatales ha dejado en la historia de EE.UU.

Galveston está en una isla, cuyo punto más alto tiene tres metros sobre el nivel del mar. En 1900 sufrió por la subida de las aguas en 4,5 metros, por lo que murió gran parte de su población. La ciudad prosperaba por su puerto de comercio de algodón, hasta que fue arrasada por el huracán, que, según servicios meteorológicos de la época, era de categoría 4.

Según el Houston Chronicle, que recordó la historia en detalle en 2000, los cuerpos de las víctimas eran tantos, que los responsables políticos de la ciudad decidieron mandarlos al fondo del océano. Pero los cadáveres volvieron a las costas de Galveston, por lo que fueron quemados. Tras esto, los inversionistas locales volcaron su mirada en Houston. Un dique fue construido para evitar catástrofes, aunque la ciudad sí fue dañada en huracanes en 1961 y 1983.

LA ZONA FINANCIERA de Miami quedó completamente inundada ayer. Mientras que los fuertes vientos derribaron árboles y grúas metálicas.

Alberto Millán

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