Gremio del plástico advierte que proyecto que eliminará bolsas podría tener efecto sanitario

Iniciativa, anunciada por la Presidenta Bachelet, busca prohibirlas en 102 comunas costeras. Fuente: El Mercurio, 11 de octubre de 2017.


Apuntan a que hoy estas bolsas son usadas como contenedores de basura y que, además, aún no existe una política de recolección diferenciada, lo que agudizaría la situación.

Por sorpresa tomó a la Asociación Gremial de Industriales del Plástico (Asipla) el anuncio que la Presidenta Michelle Bachelet hizo en Naciones Unidas sobre el proyecto de ley que prohibirá el uso de bolsas plásticas en las 102 comunas costeras del país. La iniciativa, que busca proteger los ecosistemas marinos, situaría a Chile como el único país de América con una restricción de ese tipo.

Declarándose partidaria de regular más que de prohibir, Asipla advierte que esta última medida conlleva sus propios riesgos ambientales. Nicolás Bär, director ejecutivo de la asociación, apunta a una afianzada costumbre de cientos de miles de familias chilenas: usar las bolsas plásticas del comercio para botar la basura de sus hogares. Según una encuesta de Adimark de 2014, precisa, el 94% de las personas las utiliza con ese fin.

“Hoy no tenemos recolección diferenciada a nivel domiciliario, y las bolsas hoy se ocupan para contener basura. Sino, muchos ocuparán cajas, lo que será un retroceso y puede tener un impacto sanitario”, plantea Bär.

Añade que en los últimos años el gremio había trabajado en la Ley de Responsabilidad del Productor (REP) que rige desde hace cuatro meses, con el fin de tener una regulación eficiente antes que una prohibición. “Nos interesa la reducción y al entrar a la REP se generarán los incentivos para que se utilicen las bolsas necesarias como este segundo fin, como contenedor de basura”, dice.

Normas y municipios

Las primeras ordenanzas municipales destinadas a prohibir el uso de estas bolsas datan de 2014. Sin embargo, en noviembre de ese año la Contraloría dictaminó que tal restricción no procedía, por lo que las regulaciones comunales cambiaron hacia un foco que incentiva el uso de bolsas reciclables o biodegradables.

Por ello, y con apoyo del Ministerio de Medio Ambiente, el Instituto Nacional de Normalización (INN) aprobó entre 2015y 2016 seis normas técnicas que regulan la calidad de las bolsas.

En Pucón, Región de La Araucanía, la primera municipalidad en adoptar esta ordenanza, la encargada de Aseo y Ornato, Evelyn Silva, explica respecto del uso de bolsas del comercio para botar la basura que “hubo un proceso de adaptación, pero la gente entendió que una bolsa de basura negra tenía más capacidad, lo que reducía la cantidad de residuos”.

En 2015, Santiago adoptó una ordenanza para desincentivar el uso de bolsas plásticas y preferir las reutilizables, biodegradables o de género. Hoy existen 53 locales adscritos: 35 utilizan biodegradables y 18 usan reutilizables.

José Tomás Rodríguez, encargado de Medio Ambiente, sostiene que “quienes se adhieran son marcados con un Sello Verde en su negocio, para que puedan ser reconocidos por los usuarios y los comerciantes pueden acceder a descuentos en los derechos de aseo”.

Las Condes está implementando una regulación que, a partir del 17 de noviembre, solo permitirá la entrega de hasta tres bolsas por cliente en supermercados y comercios adheridos. Ricardo Scarff, director de Medio Ambiente, afirma que “se ha educado y sociabilizado esta ordenanza y las etapas que tiene”. En cuanto al uso para eliminar la basura, comenta que “el objetivo será que estas bolsas adecuadas, que son biodegradables y no tienen un impacto negativo, sí lleguen a un relleno sanitario”.

Antofagasta cuenta desde enero con una ordenanza a la que se sumaron los supermercados. Según la alcaldesa Karen Rojo, a la fecha se han retirado ocho millones de bolsas, y “se está trabajando además con las tiendas de retail para que se sumen a esta iniciativa”.

Judith Herrera

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