Municipio de Cobquecura pide estudios por mancha en playas

Una de las hipótesis de algunos vecinos del sector es que dicho fenómeno se debería a ducto de la planta Nueva Aldea, lo que fue desestimado por la empresa Arauco. Fuente: Crónica de Chillán, 14 de diciembre de 2017.


La Municipalidad de Cobquecura inició un proceso de análisis del agua salada de las playas de Rinconada de Taucú, La Lobería y Buchupureo, por la extraña mancha de color café que surfistas y vecinos comenzaron a avistar el día viernes y que hasta ayer aún no se diluía en el tramo entre Colmuyao y Trehualemu.

Funcionarios del Departamento de Medioambiente, junto a personal de la Capitanía de Puerto de Lirquén de la Armada de Chile -esta última con jurisprudencia en la zona marítima- realizaron la toma de ¡nuestras líquidas, cuyos contenidos serán enviados tanto al laboratorio de la institución como a uno privado.

Además, el alcalde Julio Fuentes efectuó una denuncia a la Superintendencia del Medioambiente, la cual, de encontrar responsables del evento, tendrá que determinar si se contravino la normativa vigente y si se trata de contaminación química.

“Inmediatamente nos enteramos de esto e iniciamos oficio con los organismos correspondientes y estamos a la espera de lo que arrojen las muestras. Ciertamente es alarmante y genera preocupación para toda la comunidad”, aseguró el jefe comunal.

La mancha lleva seis días presente en las playas (agua turbia, viscosa y de amargo sabor) y en las últimas horas, incluso, habría afectado la condición natural de la arena, lo que ha generado incertidumbre e inquietud en los habitantes de Cobquecura.

¿DE DÓNDE PROVIENE?

Una vez se conozcan los resultados de los estudios de laboratorio se podrá determinar dónde y cómo se originó la extraña mancha. De momento, circulan teorías que apuntan desde al derrame de alguna embarcación hasta a procesos que se dan en el bajo fondo.

Algunos vecinos dirigen sus dardos hacia la responsabilidad que tendría la planta Nueva Aldea (perteneciente a la Celulosa Arauco), cuyo ducto de evacuación de Residuos Industriales Líquidos (Riles) se ubica en la ribera norte de la desembocadura del río Itata, a unos 30 kilómetros de distancia de la zona donde se avista el fenómeno.

Desde la empresa desestimaron cualquier responsabilidad: “Arauco desmiente categóricamente que la situación denunciada tenga relación alguna con la operación de su planta Nueva Aldea”, fue la respuesta al ser consultada.

Monitoreos en la zona

La desembocadura del río Itata es una de las zonas marítimas con mayor monitoreo de la región, por organismos públicos y privados. El Centro de Ciencias Ambientales EULA-CHILE de la Universidad de Concepción está a cargo de esta acción, a través de un convenio con la institucionalidad medioambiental. “De momento no se puede descartar ninguna situación, por lo que se han tomado las medidas preventivas al respecto a la espera de los resultados que arrojen los análisis. La Superintendencia y Sernapesca también se encuentran monitoreando y pesquisando”, indicó el seremi de Medio Ambiente de Biobío, Richard Vargas.

Matías Troncoso Carrasco

 

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