Fallo judicial: vertido de salmones no causó daño ambiental en Ancud en 2016

Tribunal sentenció que no se estableció relación de daño ambiental tras vertido de nueve mil toneladas de salmones al mar. Fuente: Lanacion.cl, 29 de diciembre de 2017.


El Tribunal Ambiental de Valdivia rechazó de manera unánime la demanda de reparación por daño ambiental interpuesta por la Municipalidad de Ancud en contra de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar) y el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), tras el episodio de marea roja que afectó a la comuna, en el año 2016.

El Tribunal concluyó que el municipio no acreditó la existencia del daño ambiental que se habría generado en la costa adyacente de la comuna de Ancud, luego que Directemar –contando con informe previo favorable de Sernapesca- autorizara el vertimiento de hasta 9000 toneladas de pescados mar adentro, en la costa de Chiloé, en marzo de 2016.

El fallo consigna que, según la Municipalidad de Ancud, el daño ambiental ‘consistió en que el vertimiento de salmónidos acrecentó la marea roja, lo que repercutió afectando la actividad pesquera, económica y laboral de los trabajadores del mar, cuestión que calificó de hecho público y notorio’.

A pesar de esto, el Tribunal dirimió que no habían pruebas suficientes para considerar el vertido de salmones como daño ambiental. Los sentenciadores concluyeron que el municipio no presentó pruebas para demostrar ‘cuál era el ecosistema afectado; ni cómo la acción u omisión acusada generaba una pérdida, disminución, detrimento o menoscabo en el ecosistema identificado (…) ni cuál era su significancia’, elementos que forman parte del daño ambiental.

La sentencia además concluye que tanto Directemar como Sernapesca actuaron de forma correcta al autorizar como medida de emergencia el vertimiento mar adentro de hasta 9000 toneladas de desechos de peces, ante una mortandad de peces que superó las 26.000 toneladas.

De acuerdo al fallo, las pruebas aportadas por las demandadas confirman que los otros medios para desechar la biomasa resultaban insuficientes para tratar la mortalidad de salmones, y su no eliminación implicaba un alto nivel de riesgo para la salud de la población.

Durante marzo y abril del año 2017 los lugareños de la isla de Chiloé se manifestaron, exigiendo soluciones a la emergencia ambiental en la movilización denominada ‘Chiloé está privao’. Negociaciones terminaron con un bono de compensación.

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