Guy Morrison, experto canadiense:”Muchas especies de aves playeras han disminuido su población”

El científico, creador del primer Atlas de Aves Playeras de Sudamérica y descubridor de la importancia de Bahía Lomas (Tierra del Fuego) para estos animales, cree que el cambio climático es uno de los responsables de este fenómeno. Fuente: El Mercurio, 15 de enero de 2018.


Cada año, Guy Morrison repite la misma ruta que hacen las aves playeras para capear el invierno del hemisferio norte: vuela desde Canadá hasta Tierra del Fuego. En esos viajes, su misión es contar la cantidad de aves migratorias que llegan a Bahía Lomas, un humedal remoto ubicado en el extremo sur de Chile, donde se reúne un número inmenso de estos pájaros.

De hecho, él fue uno de los investigadores que dieron a conocer la importancia de este sitio para las aves playeras, cuando realizaba el primer Atlas de Aves Playeras de Sudamérica junto a Ken Ross. “Comenzamos el proyecto Atlas de Aves Playeras de América del Sur del Servicio de Vida Silvestre de Canadá en 1980, porque se sabía poco sobre el sitio donde las aves playeras, que se criaban en el norte de Canadá, iban a pasar el invierno septentrional”, dice Morrison, ecólogo canadiense que en 2017 recibió la Orden de Canadá por su trabajo con las aves playeras.

El atlas fue publicado en 1989, luego de que el propio Morrison sobrevolara 28 mil kilómetros de la costa sudamericana a una altura de 50 metros para poder contar las aves. Desde entonces su nombre se ha vuelto referente en la investigación de aves playeras.

“Bahía Lomas es un sitio clave para la población de playeros árticos que migran a América del Sur. Descubrimos esta área en 1982, cuando en nuestra investigación para el atlas encontramos un total de 42 mil playeros árticos, de los cerca de 50 mil que había en Tierra del Fuego. En aquellos días, casi todos los playeros árticos de la población del sur estaban en Tierra del Fuego (86%) o en sitios de la costa patagónica argentina (14%). Desde el año 2000, las cifras en Tierra del Fuego han disminuido: de unos 53 mil a cerca de 13 mil en la actualidad”. Además, agrega, hoy el 96% de estas aves se encuentran en Tierra del Fuego y la mayor parte de ellas en Bahía Lomas.

En la actualidad, Morrison continúa realizando censos aéreos de las aves que habitan Bahía Lomas, donde anualmente se cuantifican las poblaciones de playeros ártico y zarapitos de pico recto, entre otras especies migrantes.

El viernes pasado, Guy Morrison dictó en la U. Santo Tomás una charla sobre este tema gracias a la gestión del Centro Bahía Lomas de la Universidad Santo Tomás, Enap y de la ONG Manomet Center for Conservation Science, los mismos que lo apoyan en el censo que anualmente realiza en Tierra del Fuego.

-¿Cuál es la importancia de las aves playeras?

“Son importantes porque son indicadores de la salud de nuestros ambientes costeros: muchas especies se reproducen en el Ártico, pero migran largas distancias hasta las costas de América del Norte, Central y Sur. Y dependen de la salud de los lugares que utilizan durante estas largas migraciones (para sobrevivir)”.

-¿Han disminuido sus poblaciones?

“Muchas especies de aves playeras que se encuentran en América del Norte y del Sur han disminuido. Muchas han disminuido en alrededor del 80% si comparamos los números que registramos durante los censos del Atlas en la década del 80 y los censos más recientes. Probablemente hay muchas razones que explican estas disminuciones, entras las que se incluyen pérdida y cambios en el hábitat, variaciones en la disponibilidad y distribución de alimentos, cambios en los patrones climáticos y caza, realizada principalmente en el Caribe”.

-¿El cambio climático es responsable de ello?

“El cambio climático puede ser responsable de algunas disminuciones. Por ejemplo, en el Ártico, los cambios climáticos pueden alterar la disponibilidad de alimentos, la aparición de poblaciones de insectos de las que las aves y sus crías se alimentan pueden adelantarse o retrasarse en la temporada, de modo que pueden quedarse sin comida; las tormentas frecuentes o cambios en la cantidad de nieve pueden interferir con la reproducción o la supervivencia de adultos y jóvenes; el aumento del número y la fuerza de los huracanes en el Atlántico norte puede poner en riesgo a las aves; las temperaturas cambiantes pueden alterar la distribución de los alimentos utilizados por las aves…”.

Pájaros como los playeros árticos y los zarapitos de pico recto vuelan cada año desde el Ártico hasta Tierra del Fuego, y luego de regreso. “Los playeros recorren cerca de 30 mil kilómetros durante sus migraciones del norte al sur. Hay un playero muy famoso que fue capturado en 1995 en Río Grande (Argentina) y que fue visto por última vez el año pasado. Tiene una marca (B95) en sus patas para identificarlo. Cuando sumas todos los vuelos que este pájaro ha hecho al Ártico de ida y vuelta, es la distancia de ir a la Luna y regresar. Por esto se hizo conocido como el “pájaro de la luna”: fue un superviviente, porque vivió más de 20 años y sobrevivió todo ese tiempo, cuando el resto de la población disminuyó en un 80%. ¡Una historia fascinante!”.

Menos comida

La menor cantidad de playeros árticos se debe también a la disminución de los cangrejos herradura en la bahía de Delaware -uno de sus principales alimentos son los huevos de estos crustáceos- debido a su sobreexplotación en los años 90. Por ello, las aves no pueden ganar el peso suficiente para llegar hasta el Ártico y sobrevivir allí. Hay varios esfuerzos de conservación en esa área de EE.UU., pero la población de playeros árticos aún no se ha recuperado.

Santuario

Desde el Centro Bahía Lomas, con el apoyo de distintas organizaciones, se busca que la zona sea declarada Santuario de la Naturaleza.

Amalia Torres

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