“Caso Cooke”: Las reacciones tras la ley que pone fin a la salmonicultura en Estados Unidos

Salmonicultura

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Washington se une al Estado de Alaska, que prohibió la acuicultura comercial de peces no nativos, y a Oregón y California que no tienen operaciones de cultivo de salmón en balsas-jaula. Fuente: Aqua.cl, 26 de marzo de 2018.


El “Caso Cooke”, tildado así porque la totalidad de las concesiones salmonicultoras entregadas en el Estado de Washington (Estados Unidos) son de esa  empresa, tuvo su punto más álgido el pasado jueves 22 de marzo luego que el gobernador Jay Inslee firmara el proyecto que convirtió en ley la prohibición de cultivar salmones Atlántico (Salmo salar).

“Esta ley eliminará los cultivos de especies marinas no nativas en Puget Sound, las cuales representan un riesgo para nuestro salmón silvestre que no podemos tolerar”, comentó Inslee momentos después de entregar su rúbrica.

Escape

El caso comenzó a mediados de 2017 cuando Cooke reconoció el escape de entre 160.000 y 263.000 salmones Atlántico -la cifra exacta aún está en estudio- desde un centro de cultivo ubicado en la zona de Cypress Island (Puget Sound).

“Los recursos económicos, culturales y recreativos de estas increíbles aguas ya no se verán comprometidos por las acciones negligentes de esta industria (del salmón)”, manifestó el senador Kevin Ranker, quien patrocinó el proyecto de ley en el Senado del Estado de Washington.

Más adelante, y tras las palabras del gobernador Inslee, Ranker aseguró: “Hemos invertido tanto en tratar de recuperar nuestras poblaciones silvestres de salmón del Pacífico (Oncorhynchus kisutch), y no hay un propósito sensato para permitir especies no nativas en el mar Salish. Es que el impacto cotidiano de la acuicultura intensiva, como son precisamente los escapes, además de las heces, enfermedades, pellets sueltos del alimento o piojos de mar, podría tener graves repercusiones”.

“La prohibición estatal es una postura firme para garantizar la protección de nuestro medio ambiente marino y las poblaciones de salmón nativo”, reiteró el legislador mientras indicadaba los daños en las balsas-jaula que provocaron el escape.

“Ignorar la ciencia”

Luego de conocer la decisión de la autoridad, Joel Richardson, vicepresidente de Relaciones Públicas de Cooke, firma que tendrá hasta el 2025 para operar en Washington -año en que vence su última concesión-, comentó que “si bien nuestra compañía y nuestros empleados rurales de cultivo marino están profundamente decepcionados por la decisión del gobernador de ignorar la ciencia y firmar el proyecto de ley, sin duda respetaremos los deseos de la legislatura”.

El representante de la salmonicultora añadió que los trabajadores continúan siendo su “principal prioridad, y nos tomaremos tiempo para evaluar completamente nuestras operaciones e inversiones en Washington y explorar todas nuestras opciones disponibles. A su vez, seguiremos trabajando con los socios tribales, estatales y comunitarios”.

El “ignorar la ciencia” que cita Richardson tiene que ver con que el gobernador Inslee también vetó una iniciativa que solicitaba revisar el caso “si se desarrolla una nueva ciencia para la industria”.

En esa línea, la Asociación de Productores de Pescado de Washington (WFGA, por su sigla en inglés), a través de su director ejecutivo (CEO, por su sigla en inglés), Dan Swecker, dijo estar “profundamente decepcionados por la falla” del gobernador Inslee de no tomar en consideración la ciencia al convertir en ley el proyecto HB 2957. “Estamos consternados por el hecho de que a principios de marzo de este año, un grupo de investigadores se acercó a la legislatura estatal para refutar la base del proyecto de ley y explicar la ciencia revisada por sus pares y que está disponible hasta la fecha”, enfatizó en un comunicado el representante gremial, señalando una carta abierta dirigida a la legislatura del Estado de Washington, en donde nueve científicos dedicados a la pesca y acuicultura pusieron en duda las suposiciones clave del proyecto HB 2957 relacionados con eventuales cruces entre el salmón Atlántico y especies nativas, la colonización, transferencia de enfermedades y competencia por el alimento.

Cooke se compromete a producir salmones de un solo sexo

La WFGA acusa que los firmantes de la carta se reunieron con miembros del equipo del gobernador, quien se excusó de participar en el encuentro por problemas de agenda, para presentarles datos y pedir que se vetaran los artículos más cuestionables del proyecto de ley, o que pospusiera su implementación hasta que se completara el estudio en la Sección I.

Es así como, de acuerdo con el gremio, la decisión tomada por la legislatura -la votación en el Senado fue de 31 votos a favor y 16 en contra- deja en claro que la ciencia “ha quedado relegada frente a cuestiones políticas en la formulación de leyes sobre recursos naturales del Estado de Washington. Y nos preocupa profundamente que esta legislación mal concebida y fundamentalmente defectuosa, pueda estar enviando el mensaje equivocado a las empresas que buscan hacer negocios en Washington”, argumentó la WFGA, que agrupa a subsidiarias de compañías nacionales e internacionales que representan a distintos sectores de la cadena de valor del pescado, desde productores de ovas hasta proveedores de alimento, fabricantes de equipos, farmacéuticas, empresas de tecnología y acuicultores de especies de agua dulce como la trucha arcoíris.

“Población en crecimiento”

En el comunicado, Swecker reconoce que si bien la acuicultura en el Estado es pequeña en comparación con el rubro de la tecnología, en todo el mundo es un “negocio multimillonario que proporciona proteínas muy necesarias para una población en crecimiento. Además, Washington tiene un gran potencial para proporcionar alimentos acuícolas sustentables, como el salmón, la trucha, bacalao, charr Ártico y fletán, solo por mencionar algunos. Pero la acción del gobernador Inslee demuestra que el Estado no estará dispuesto a posibilitar el cultivo de especies no nativas como el salmón Atlántico, que es la principal especie salmonicultora que importa Estados Unidos”, concluyó el timonel de la WFGA.

Así, Washington se une al Estado de Alaska, que prohibió la acuicultura comercial de peces no nativos, y a Oregón y California que no tienen operaciones de cultivo de salmón en balsas-jaula.

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