Litio: Quiénes se disputarán el liderazgo del mercado

En 20 años, la demanda por este material para fabricar baterías pasó de representar solo el 6% al 46%. Fuente: Área Minera. 5 marzo de 2018.


Chile, China, Argentina y Australia tienen en su poder gran parte del abastecimiento futuro de energía a nivel global, gracias a sus reservas del llamado oro blanco. Pero esta semana un informe de Morgan Stanley, que proyectó una caída del precio de 45% hacia 2021, volvió a poner en el debate quién, cómo y cuándo liderará la industria.

Al litio se lo conoce como “oro blanco” por su color albo plateado y porque en la última década se ha convertido en uno de los productos más apetecidos a nivel mundial. Todo apunta a que será la base de la energía del futuro, por su poder de almacenamiento y conducción, en un mundo en que se proyecta una electrificación total del transporte, y en que la demanda por dispositivos electrónicos crece de manera exponencial. Pero esta semana el panorama se ensombreció.

Un lapidario informe de Morgan Stanley difundido el lunes proyectó que el precio del carbonato de litio caerá 45% hacia el 2021 hasta los US$ 7.330 por tonelada versus los cerca de US$ 14 mil la tonelada que se cotiza actualmente, explicado en la sobreoferta que protagonizarán los nuevos proyectos de SQM y Albemarle, tras los acuerdos con Corfo en el Salar de Atacama, además de sus propios proyectos en otros países. Y la reacción fue masiva y violenta. SQM perdió US$ 1.877 millones de capitalización bursátil y otros US$ 2.609 millones Albemarle.

A pesar del informe, las proyecciones de los principales actores siguen siendo auspiciosas y, hasta ahora, ninguna firma ha anunciado que detendrá sus proyectos luego del informe del banco estadounidense, sino todo lo contrario. Patricio de Solminihac, gerente general de SQM, dijo esta semana en conferencia con analistas que la demanda de litio irá subiendo en torno a las 50 mil toneladas anuales, lo que implicará que en cinco años se duplicará, llegando a un rango de entre 400 mil y 450 mil toneladas. Luke Kisam, presidente de Albemarle, también salió a defender sus proyecciones y dijo que la electromovilidad en la industria implicará un aumento de la demanda de litio que pasará de las actuales 220.00 toneladas de carbonato de litio equivalente a más de 800.000 toneladas a 2025. Esto, suponiendo que la penetración de los vehículos eléctricos subirá desde el 1,3% actual a 12%.

Eduardo Bitran, vicepresidente de Corfo, también salió al paso: “Las proyecciones de incrementos de producción (de Morgan Stanley) me parecieron excesivamente altas. No entiendo de dónde sale esa información, es un estudio bastante poco preciso”, disparó. En todo caso, agregó que “creemos que sí va a caer el precio, pero no en la forma que ellos lo pronostican. Y no nos preocupa que caiga el precio, porque efectivamente el precio había subido porque Chile se había salido de la expansión de la oferta; y ahora, tras el acuerdo con SQM, quisimos mostrar que Chile quiere ser el líder mundial de esta industria, y evidentemente va a caer”. “El Mercurio” trató de contactar a Javier Martínez de Olcoz, autor del estudio de Morgan Stanley, pero no tuvo respuesta.

Daniela Desormeaux, de SignumBox, dice que las expectativas de crecimiento de la electromovilidad han puesto en acción a inversionistas y consumidores, y se espera que la demanda de litio crezca entre un 12% anual en un escenario base, y un 15% anual en un marco optimista, explica la experta. No por nada su valor se ha triplicado en cinco años. Y si hace 20 años solo el 6% de la producción global del litio se destinaba a fabricar baterías, ahora este ítem representa el 46%.

Quienes deben responder ante esta demanda son cuatro países: Chile, China, Argentina y Australia, naciones que registran las zonas naturales con la mayor cantidad de reservas de litio en el mundo. Eso sí, cada uno ha explotado el litio a su ritmo. Chile considera el litio como estratégico y es el Estado el que otorga o no la llave para su explotación. Argentina en cambio tiene varios proyectos, mientras que China es el principal importador y Australia, el mayor productor.

CHILE CONSIDERA EL LITIO como estratégico. Argentina tiene varios proyectos, China es el principal importador y Australia, el mayor productor.
Australia se mantiene con la mejor oferta y eficiencia productiva

Australia es el país con la mayor presencia de privados en el mercado de explotación del litio. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, también es el líder mundial en su producción, que proviene principalmente de roca. Según el abogado experto en minería Cristián Quinzio, el Estado no participa en esta actividad, más allá del cobro del impuesto a las sociedades, que es de un 30%.

En la bolsa australiana, la ASX, hay 14 compañías del rubro que cotizan, entre las que destacan Pilbara Minerals, Orocobre (con gran presencia en el salar de Olaroz en Argentina) y Lithium Australia.

Según proyecciones de Citi Research, elaboradas antes del acuerdo Corfo-SQM -que aumenta exponencialmente la explotación del “oro blanco” en Chile-, Australia seguiría liderando el mercado del litio. El documento informa que en 2011 Chile, con un 35% de la oferta, superaba al país oceánico, que le seguía con un 30%, pero en 2014 Australia tomó la delantera, y el informe prevé que para 2021 ocupará un 48% de la plaza, seguido por Chile, con un 19%. El documento también señala que habrá una mayor presencia argentina, que pasaría de un 9% a un 13% en 10 años.

Australia posee solo el 11% de las reservas mundiales (1,6 millones de toneladas), y el 5% de los recursos, pero tiene la mayor eficiencia productiva y un mercado más competitivo. Chile tiene solo una empresa de capitales chilenos (SQM) que produce litio; Australia cuenta con más de 10, entre las que destacan Lithium Australia, Orocobre, Pilbara Minerals y Altura Mining.

A esto debe sumarse la explotación de litio en la zona de Greenbushes en Australia, a cargo de Talison Lithium, propiedad de la china Tianqi, y la estadounidense Albemarle. Según un informe de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), ahí se concentra el 24% de la oferta mundial de litio.
Argentina busca ganar terreno con 30 proyectos y la participación de privados

En Argentina, a diferencia de Chile, la producción del litio es independiente del Estado. Los proyectos, tanto en operación como en exploración, dependen de los permisos y regulación de las provincias en donde hay salares con el potencial de extraer el metal. Esta política abierta ha permitido que la actividad de las mineras en este país sea mucho más dinámica, aunque a menor escala de producción que lo que conocemos en Chile.

Actualmente, los proyectos Salar de Olaroz de la empresa Orocobre, en la provincia de Jujuy, y la Mina Fénix de FMC LithiumCorporation, en la provincia de Catamarca, son las únicos que se encuentran en operación. Sin embargo, existen más de 30 proyectos en distintas fases de desarrollo, la mayoría ubicados en Salta, Uno de estos pertenece a SQM en asociación con la canadiense Lithium Americas, en la localidad de Caucharí, Jujuy.

A comienzos de 2017, la producción nacional se acercó a las 30 mil toneladas, lo que representa el 15% dentro del mercado mundial, y para 2022 se espera producir 145 mil toneladas de carbonato de litio. Según las estadísticas del Servicio Geológico de Estados Unidos de 2017, la cantidad de reservas que posee Argentina la ubica en el tercer lugar a nivel mundial, con 14%, detrás de China y Chile.

De acuerdo a un artículo publicado por The Economist en junio de 2017, el gobierno federal argentino, con la intención de armonizar las regulaciones provinciales, llegó a un acuerdo para cobrar un royalty estándar de 3% de los ingresos, más 1,5% que se destinará a mejorar la infraestructura local.
Chile apuesta por aumentar su producción

Chile es el país con las reservas de litio más grandes del mundo, con un 53% de acuerdo con datos de 2017 del Servicio Geológico de Estados Unidos. La extracción de este recurso desde el salar de Atacama, en la Región de Antofagasta, ha permitido que el país se convierta en el principal productor tanto en términos de volumen como de bajo costo en el proceso y operación.

La chilena SQM y la estadounidense Albemarle son las únicas compañías que desde la década de los 80 cuentan con contratos vigentes para extraer cerca de 50 mil toneladas de litio al año cada una. Estos permisos fueron otorgados por la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), la cual, en representación del Estado, determina qué proyectos pueden operar.

Hoy, ambas firmas han solicitado a la Corfo permisos para expandir su producción, Albemarle, por hasta 140 mil toneladas, y SQM, por 216 mil toneladas, con tasas de royalty que partirían aproximadamente desde un 8% hasta 40%. La ratificación también depende de la aprobación de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CChEN).

Por su parte, la estatal Codelco está en proceso de consolidar un proyecto de extracción de litio en el salar de Maricunga, en la Región de Atacama. Sin embargo, luego de hacer un llamado internacional para buscar socios y dejar fuera la oferta de SQM, aún se encuentra en la búsqueda de nuevos explotadores.

La necesidad del mercado es tan grande, que China es el principal país al que Chile exporta esta materia prima, pese a que el país asiático también es productor de litio. Según estudios de la consultora SignumBox, aproximadamente el 46% del litio que se extrae en el mundo se usa en baterías, y en 20 años más se estima que cerca del 80% de la demanda se deberá a la electrificación del transporte.
China baja su producción, pero es el mayor comprador mundial de litio

China tiene una gran variedad de empresas que explotan litio desde salmueras (al igual que SQM y Albemarle en el Salar de Atacama), espodumena y lepidolita (minerales de apariencia rocosa, parecidos al cuarzo).

Sin embargo, la extracción del litio proveniente de salmueras concentra el mayor porcentaje, y son siete las empresas que operan en este sector. China Minmetals Salt Lake y Citic son las estatales, y otras cinco provienen del sector privado, entre las que destacan Fozhao Lake Lithium, Taijinar Lithium y Qinghai Hengxinrong Lithium.

En un informe del escenario internacional del litio del Deutsche Bank Markets Research, en 2017 las cinco empresas privadas produjeron aproximadamente 36 mil toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), cifra que aumenta si se suma la producción de las estatales, cuyos datos no aparecen ni en el documento ni en la web.

A esto hay que sumar la participación de la empresa privada china Tianqi, dueña del 51% de la australiana Talison Lithium, y socia de la estadounidense Albemarle, que tiene el 49%.

Según el informe de 2017 del Servicio Geológico de Estados Unidos, China posee el 22% de las reservas de litio (mineral identificado y explotable) y 8% de los recursos (capacidad hipotética, no identificada ni extraíble hasta el momento).

Según las proyecciones de Citi Research, el gigante asiático disminuirá su participación en el mercado del litio. En 2011 China representó 18% del total de extracción mundial, y Citi pronostica que para 2021 esta cifra llegará a 12%.

De todas formas, China lidera en la producción de baterías de ión-litio, con 32,4% de la cuota de mercado, seguida por Corea del Sur, con 31,2%, según datos de la Corfo.

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