Antonio Horvath: El vacío que nos deja su partida

Reflexiones de Flavia Liberona, Directora Ejecutiva Fundación Terram, por la muerte de Antonio Horvath.


El 23 de mayo por la mañana diversos medios de comunicación comenzaron a informar el fallecimiento de Antonio Horvath Kiss, una noticia difícil de asimilar, sobre todo para las personas que trabajamos en temas ambientales, ya que sin duda Antonio fue una persona confiable, que creía que era necesario relavar lo público por sobre lo privado y que la destrucción de la naturaleza para beneficio de unos pocos, no era una expresión de desarrollo.

La noticia de su muerte no fue una sorpresa,  pues sabíamos que estaba muy enfermo y que el pronóstico no era nada alentador. Pero a la vez nos resistíamos a aceptar que el ex Senador Antonio Horvath, dejaría de estar con nosotros en el día a día, en los debates y luchas ambientales. Sin duda Antonio fue y será un “honorable” y su condición de honorabilidad se debe a su forma de ser, a calidez como persona, a su amabilidad, generosidad, solidaridad, capacidad de escuchar, a su compromiso con el medio ambiente, a su  enorme capacidad de trabajo y estudio, pues sin duda era un “mateo”. Los que tuvimos el privilegio de conocerlo sabemos que hay pocas personas como él en la política, personas comprometidas con temas específicos y capacidad de generar propuestas de otro tipo de desarrollo para Aysén y para Chile.

Muchas veces lo escuchamos decir hay que “armonizar”, esta era su forma de expresar que no se oponía a la inversión privada, que no estaba por conservar todo. Pues tenía la firme convicción de que había que buscar la forma, los espacios para que las actividades que se desarrollan en un territorio no lo destruyan o impidan el desarrollo de economías locales, sustentables, amigables con el medio ambiente.

Pero a la vez señalaba la importancia de “armonizar” porque sabía que Chile, su país, estaba siendo destruido por grandes proyectos de inversión, entonces cuando acuñamos el término “zonas de sacrificio”, Antonio decía que esto no se restringía a Puchuncaví-Quintero, Coronel, Tocopilla o Mejillones, él decía que Chile entero era una “zona de sacrificio ambiental”, esa era su conciencia sobre la destrucción del territorio.

No era necesario compartir las mismas ideas o estar de acuerdo con él, podíamos tener miradas y posiciones distintas sobre un tema, pero eso no significaba enemistad, siempre la posibilidad de dialogo estaba abierta. Antonio era constante en su trabajo, sencillo, silencioso y con convicciones, se tomaba su tiempo para llegar a tener una posición definida sobre un tema y no le importaba cuanto lo presionaran de uno u otro lado, pero cuando asumía una  posición lo hacía de forma informada y se mantenía firme en su decisión.

Un ejemplo claro de su forma de ser y actuar la vivimos en la Campaña Patagonia Sin Represas, donde numerosas organizaciones nos agrupamos en contra del proyecto HidroAysen. Para los que nos oponíamos a las represas era muy importante que el entonces Senador por la región de Aysén y con larga trayectoria en luchas ambientales se incorporara a la campaña. Pero Horvath no se sumó de inmediato, primero se reunió y conversó con quienes estaban a favor y en contra del proyecto, reviso antecedes técnicos, estudio las experiencias de otros países hasta que llego a la conclusión de que dichas represas no eran necesarias para el país y que no reportaban beneficio a su región ni para la Patagonia. Desde ese momento fue un actor clave en la campaña en contra de HidroAysen, probablemente sin él todo habría sido más difícil.

La partida del Senador Antonio Horvath deja un gran vacío en la política ambiental nacional, un vacío difícil de llenar, pero también deja el desafío para que nuevos parlamentarios asuman desde sus partidos, sus profesiones, sus territorios, la defensa del medio ambiente, las personas y la naturaleza con la dedicación, compromiso, conocimiento y sencillez que lo hacía Antonio.

Sería maravilloso que se conformara una bancada transversal de parlamentarios, como en su tiempo lo fue la bancada verde y de la cual Antonio fue fundador.

Flavia Liberona

Directora Ejecutiva Fundación Terram

1 Comment

  1. Celia Stenger dice:

    Realmente es una gran pérdida su partida Sr. Antonio Horvath,(QEDP), pero también nos deja un camino sembrado con excelentes semillas de conciencia verde y protectora de la maravillosa naturaleza manifestada a lo largo y ancho de nuestro país. Es de esperar que este Gobierno y los que vengan hagan de sus ideas algo provechoso, para beneficio de todos los chilenos.