Ex seremi que participó en la votación por Dominga: “Sin duda hubo presiones políticas”

Ex seremi del MOP de Coquimbo, Mirtha Meléndez, participó de la Comisión de Evaluación Ambiental donde se rechazó el proyecto en marzo de 2017, asegura que en dicha sesión se “ignoraron los informes técnicos presentados por el SEA”. Fuente: El Pulso. 1 mayo de 2018.


Treinta y cinco años lleva Mirtha Meléndez trabajando en el ministerio de Obras Públicas (MOP). Hoy es funcionaria de planta de la DOH, pero durante el gobierno de la Presidenta Bachelet ocupó el cargo de seremi del MOP de la región de Coquimbo.

Desde ahí le tocó seguir de cerca el proceso de evaluación ambiental del proyecto minero Dominga, y participar en la tensa sesión de marzo de 2017 en que la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) de Coquimbo rechazó la iniciativa propiedad de las familias Délano y Garcés. Si bien el resultado en la Comisión fue un empate -seis votos por aprobar y seis por rechazar-, la decisión final quedó en manos del presidente del CEA regional, el entonces intendente Claudio Ibáñez, quien optó por denegar el permiso a la empresa titular del proyecto, Andes Iron.

El voto de Meléndez fue a favor de Dominga, aunque con condiciones. Y lo dice con orgullo, pues asegura, fue el resultado de tres años de un trabajo técnico. Por eso es que hoy decide dar a conocer su visión de lo que ocurrió ese día en Coquimbo. Señala que en dicha sesión ocurrieron “cosas bastante extrañas” y asegura que “sin duda hubo presiones políticas”, declaraciones que contrastan con las del exintendente Ibáñez, quien el lunes dijo en PULSO que la decisión del CEA fue “profundamente técnica”.

En esta entrevista que contestó por escrito, Meléndez -ingeniera civil y magister en gestión de empresas de la universidad de La Serena-, da a conocer su visión del caso y su parecer respecto al fallo del Tribunal Ambiental que, tras concluir que varios seremis no fundamentaron su voto en contra del proyecto, definió retrotraer el proyecto para que volviera a analizarse en el CEA de la región.

“Deseo agregar que por ningún motivo estoy en contra del cuidado y la protección del medio ambiente de mi región, la cual quiero y cuido mucho, hoy me siento con libertad para expresar que nunca antes en mis años de servicio público, me había sentido tan incómoda como en ese momento de la votación del proyecto Dominga, considerando mi formación desde el punto de vista humano y técnico- profesional”, señala.

¿Cuál fue su rol durante el proceso de evaluación ambiental del proyecto Dominga?

-Mi rol en dicho proceso fue netamente técnico y de coordinación con todos los Servicios del MOP, con competencia en la evaluación ambiental de este proyecto, tales como la Dirección General de Aguas; de Vialidad, de Obras Hidráulicas y Obras Portuarias, entre otros.

Este proyecto fue muy bien estudiado por todos los servicios del MOP, con profesionales netamente técnicos y con mucha experiencia en este tipo de iniciativa. Se formularon muchas observaciones (3 años) y fueron respondidas a cabalidad por la empresa responsable de este proyecto.

Como representante del MOP, me siento muy orgullosa por haber actuado en forma profesional, conforme al resultado de todos los informes técnicos elaborados por los servicios del MOP, y por haber considerado el informe consolidado que entregó el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). En mérito a lo expuesto mi voto fue “APROBAR”, con consideración.

¿Qué le parece el fallo del Tribunal Ambiental que concluyó que al menos 5 seremis no fundamentaron su voto en contra del proyecto en el CEA? Usted que estuvo ahí, ¿está de acuerdo con esta afirmación del Tribunal?

-Primero quiero dejar muy claro que respeto absolutamente el fallo del Tribunal Ambiental.

En relación a los SEREMIS que no fundamentaron sus votos, no puedo dar una opinión por ellos, solo puedo decir que fue muy extraño, pues habiendo manifestado durante todo el proceso de evaluación y por escrito su aprobación sobre este proyecto al SEA, luego, en el momento de la votación, indican el rechazo.

Puedo agregar que con mis años de experiencia en el MOP y considerando los dos periodos que fui designada SEREMI del MOP en la Región de Atacama y Coquimbo, es la primera vez que participo en una votación del Comité de Evaluación Ambiental en que ocurre esta situación. En que teniendo a la vista un informe consolidado muy completo del SEA en el cual se indica la aprobación de todas las SEREMIAS con competencia ambiental (sólo con el rechazo de CONAF), y además, contando con un análisis legal del SEA, que concluye y aconseja la aprobación de dicho proyecto, se revierta la votación llegando a un empate que finalmente se traduce en que el presidente del CEA manifieste el rechazo del proyecto. Le reitero que fue una situación muy tensa y extraña, porque a mi parecer, conforme la reglamentación existente, se ignoraron los informes técnicos presentados por el SEA que se tuvieron a la vista en el momento de la votación.

¿Hubo presiones políticas para que el proyecto fuera rechazado?

-Abiertamente lo expresé, que no se consideraron los informes técnicos existente durante toda la evaluación del este proyecto y sin duda hubo presiones políticas.

Eso quedó de manifiesto el mismo día de la votación, donde incluso, si se revisan las grabaciones, se darán cuenta que hubo mucha tensión y cosas bastantes extrañas, como reuniones anteriores a la sesión, o incluso la ubicación donde nos sentaron en la sala de votación, que fue de una forma distinta a las ocurridas en otros proyectos, desarrollándose los votos alternadamente. También antes de la votación se filtró por varios medios que el resultado sería un empate y lo definiría el Intendente, como presidente de dicho Comité. Antes del término de la reunión, ya por medios radiales se conocía el resultado y además por la prensa escrita como por radios regionales y nacionales, indicaban una presión política.

¿Cuál fue el rol del ex intendente Ibañez en la decisión final que tomó el CEA?

-La votación del CEA finalizó en un empate, y el Intendente por ser el presidente de este comité dio su voto decisivo para el rechazo del proyecto. Antes de la votación del CEA, tal como se dieron cuenta todos quienes estaban ese día, hubo una reunión de todos los Seremis que votaban, a mi parecer fue muy desagradable, y muy discutida entre todos los asistentes; obviamente con manejo político a fin de conocer cuál sería el resultado de los votos de cada Seremi.

El senador Guido Girardi fue muy activo en este proceso e incluso dijo que los seremis que aprobaran el proyecto serían “criminales ambientales”. ¿Cree que jugó un rol en el rechazo del CEA?

-No me sentí aludida ni intimidada por esas declaraciones, ya que me basé en criterios técnicos y no acepté ningún tipo de presión política. Pero debo señalar que el día anterior a la votación del proyecto Dominga, como ya es conocido en la región, circuló un WhatsApp desde un grupo regional con amenazas a los SEREMIS que votaran a favor de este proyecto, que posteriormente salió a circulación en radio y algunos artículos de prensa que habían registrado dichas declaraciones.

¿Cuál cree fue la verdadera razón por la que se rechazó Dominga?, ¿tuvo algo que ver el hecho de que uno de los dueños del proyecto fuera la familia de Carlos Alberto Délano de Penta y que en sus orígenes haya estado en la propiedad el propio presidente Piñera?

-En este punto solo puedo afirmar que la votación no se ajustó al informe consolidado del SEA. Puedo agregar que también participé en la votación del proyecto del puerto Cruz Grande de la CAP, donde como integrantes del CEA, se acogieron la recomendación del informe consolidado del SEA y se aprobó. Me sorprendió que se utilizaran criterios tan distintos para evaluar estos proyectos. Finalmente, la Corte Suprema respaldó lo resuelto por nosotros.

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