“Gobierno dejó de lado la agenda ambiental”

Entrevista con franca evaluación de desempeño ambiental del país. Fuente: Sustempo.com, 1 de octubre, 2015.


A la hora de evaluar lo realizado por el gobierno de Michelle Bachelet en materia ambiental, la opinión de la directora de la organización ambientalista Fundación Terram, Flavia Liberona, es bastante negativa. Y plantea sus argumentos de manera franca y directa. Ni siquiera el hecho de formar parte de la Comisión Asesora Presidencial para mejorar el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) atenúa sus críticas de fondo. Al contrario.

La bióloga de la UC que dirige la organización desde 2007, es firme para defender lo que cree y evidencia su profunda decepción respecto de cómo se han llevado ciertos proyectos emblemáticos como el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, el que protege a los glaciares y la instancia para perfeccionar el SEIA, en el que el mundo ambientalista e independiente –afirma- no está suficientemente representado, por lo que “no será un espacio donde se resuelvan los problemas del sistema actual”. También lamenta que no se haya avanzado en crear un Servicio Forestal Público y la lentitud en elaboración y/o actualización de planes de descontaminación, así como en normas de emisión y calidad.

Sobre propuestas para mejorar la evaluación ambiental en el país, Liberona asegura que lo medular es que “el Estado asuma el desafío de garantizar la igualdad ante la ley en la legislación ambiental” tanto al titular como a los otros actores involucrados, de modo que el sistema recupere la confianza y la legitimidad. Junto con ello, sostiene, se debe incorporar la visión del territorio en la evaluación de las iniciativas. Para alcanzar un desarrollo sustentable –destaca- es prioritario que el Estado se preocupe de “resguardar los bienes comunes y no los siga entregando al mejor postor como ha sido la tónica”.

En cuanto al desempeño y cumplimiento ambiental de las empresas, la directora de Terram afirma que las salmoneras “no aprendieron la lección” de la crisis de 2007 por el virus ISA y considera que, en general, todos los sectores deberían mejorar sus prácticas ambientales, incluyendo mineras, forestales y otros rubros.

Este es el crudo balance ambiental de Flavia Liberona, directora de Terram, en entrevista con Sustempo.com

¿Qué proyectos de políticas públicas destacaría como hitos este año en materia ambiental?

La verdad, ninguno. En nuestra opinión, el gobierno dejó de lado la agenda ambiental. Esto pese a que una de las medidas para los primeros 100 días fue el envío al Parlamento del proyecto de ley que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas. Si bien el Ejecutivo cumplió en ingresarlo, la iniciativa legal recibió tal nivel de críticas que no ha logrado ser tramitado y es muy probable que no lo haga.

Por otra parte, en lo que se refiere a protección de glaciares y pese a lo anunciado por la presidenta Bachelet el 21 de mayo de 2014, el proyecto de ley que ingresó el gobierno no avanza en protección efectiva. Es solo declaración de intenciones, pues no protege más de lo que actualmente está protegido.

En materia forestal ocurre lo mismo. El gobierno no ha avanzado en la creación del Servicio Forestal Público, pues la Conaf es una Corporación que administra fondos públicos. Este es un tema que tiene larga data y la presidenta fue informada en su anterior mandato por el Tribunal Constitucional sobre la necesidad del país de contar con un servicio público de esta naturaleza.

Otros temas ausentes son reales planes de acción para la descontaminación de zonas de sacrificio, pues los CRAS (Comisión de Recuperación Ambiental y Social) no están generando resultados con la velocidad requerida. La elaboración y/o actualización de planes de descontaminación avanza lento, lo mismo que las normas de emisión y calidad.

Reforma al SEIA

Flavia Liberona, como directora ejecutiva de Terram, participa de la Comisión Asesora Presidencial de Reforma al SEIA. A su juicio, “existe un desequilibrio total entre la presencia de gremios, consultoras que trabajan para empresas, los servicios públicos de ministerios sectoriales que muchas veces son aliados de las empresas, y las ONG que somos solo 3 en un Consejo integrado por 29 personas”.

Mientras el mundo de las empresas está muy bien representado –dice-, en lo académico faltan muchos expertos independientes tales como expertos en derecho ambiental, ecología, geografía, ingeniería ambiental, etc.

Además, “no hay representación territorial, lo cual es un problema, salvo un par de consejeros que son de regiones. Tampoco hay un espacio para la voz de las comunidades locales e indígenas”.

Pese a ello, Liberona asegura que Terram seguirá participando de esta Comisión, porque “consideramos que es un buen espacio para acceder a información, realizar análisis y propuestas. Pero, sin duda, este no será un espacio donde se resuelvan los problemas del sistema (SEIA) actual. Ello está planteado explícitamente en la metodología presentada en la cual se señala que el trabajo del Consejo concluirá con un informe a la presidenta Bachelet, en el cual se reflejarán las posiciones. Y que estas deben agruparse en medidas de gestión, medidas reglamentarias y cambios legislativos. Todo lo que implique cambios legislativos no va a ser abordado por este gobierno”.

¿Cuál es la visión de Terram sobre cómo mejorar el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, SEIA?

Esta es una respuesta que tiene muchas partes, pero lo principal es que el gobierno o mejor dicho el Estado, asuma el desafío de garantizar la igualdad ante la ley en la legislación ambiental. Actualmente, el SEIA privilegia los derechos de las empresas por sobre los servicios públicos, municipalidades y ciudadanía. Y esto debe ser resuelto. Además, se necesita que el Estado se constituya en un actor y garante para las comunidades. En muchos casos, quedan abandonadas a su suerte, lo que termina generando destrucción del tejido social, que las empresas paguen compensaciones y un montón de otras situaciones que deben ser reparadas.

¿Qué otros aspectos debieran mejorarse?

Cuando la idea de materializar un proyecto llega a un territorio, muchas veces es percibido como una amenaza y esto rápidamente genera oposición, y le resta legitimidad, independientemente de la legalidad de los mismos. Además, muchas veces la mala calidad de los proyectos, los vacíos en los Estudios de Impacto Ambiental, las irregularidades en las que incurren los servicios públicos, las presiones que reciben por aprobar una determinada iniciativa, hacen que también estos sean percibidos por la ciudadanía como sesgados e ilegítimos.

Entonces, se debe recuperar la confianza y legitimidad. Esta es la tarea actual. El listado de mejoras concretas es muy muy largo, pero el sentido debe ser garantizar derechos de igual forma al dueño del proyecto y a los otros actores involucrados. Además, como su nombre lo dice, el sistema debe serlo y no como ocurre hoy un conjunto de situaciones (proyectos) que son evaluados en forma independiente, se debe incorporar la visión del territorio con todos sus componentes.

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Desempeño ambiental de empresas

Desde hace varios años, Fundación Terram ha sido particularmente crítica con la industria del salmón en Chile. En varias de sus publicaciones ha advertido de sus impactos al ecosistema y ha puesto en tela de juicio la sustentabilidad de los propios cultivos. En 2007, se desató una de mayores crisis del sector a causa del virus ISA que estuvo presente hasta mediados de 2010, lo que provocó no solo una fuerte caída de sus exportaciones, sino también serios problemas financieros.

¿Cómo evalúa la actual situación de la industria salmonera? ¿Se aprendieron las lecciones?

La industria salmonera se ha caracterizado por tener gran capacidad de incidencia hasta el punto que los salmones son parte de nuestra imagen país, como puede serlo el cóndor, el huemul, la araucaria o el alerce. La diferencia radica en que los salmones y truchas son todas especies introducidas, es decir, no son originarias de Chile ni de Sudamérica. Tanto los salmones como las truchas fueron introducidos en Chile primero para pesca recreativa y más tarde para cultivo. El problema radica en que fueron diseminados en muchos ríos de Chile y por ser carnívoros han diezmado las poblaciones de peces nativos a un nivel que la mayoría de los peces de Chile están con problemas de conservación.

Por otra parte, y haciendo referencia a la crisis del 2007, la industria contó con una gran ayuda del gobierno, logró recuperarse e incluso superar la producción previa a la crisis. Pero, en nuestra opinión, las salmoneras no aprendieron la lección, lograron que se les aprobara una ley en muchos aspectos a su medida y la implementación de la misma vía reglamentos ha sido lenta. Hoy el gremio salmonero es miembro del Consejo Asesor Presidencial para la reforma del SEIA y mi percepción es que no están allí para mejorar su cumplimiento ambiental.

¿Qué industrias deberían mejorar mucho más sus prácticas ambientales? ¿Cuáles destacaría por sus avances?

Sin duda las mineras, las termoeléctricas, las salmoneras deben mejorar sus prácticas. Pero también es importante que las empresas forestales, agrícolas y otras que actualmente no pasan por el SEIA se allanen a ser evaluadas ambientalmente. Es muy difícil decir si una empresa forestal cumple o no estándares ambientales, si mejora o no sus prácticas cuando ni siquiera sus plantaciones pasan por el SEIA. En verdad, no creo que exista un gremio que haya mejorado sus prácticas, es posible que existan algunas empresas, pero son difíciles de identificar.

¿Cómo se podría mejorar el diálogo entre los distintos actores para alcanzar un desarrollo sustentable?

Lo primero es que el Estado asuma su rol, es decir, que se preocupe de establecer lineamientos que garanticen que las políticas públicas son para todos y no para beneficiar a las empresas. Que el Estado asuma el rol de resguardar los intereses de todos por igual y, lo que es más importante, que se preocupe de resguardar los bienes comunes y no los siga entregando al mejor postor como ha sido la tónica. Para avanzar hacia el desarrollo sustentable se necesita voluntad de ir hacia allá, de mejorar estándares ambientales y sociales y eso no lo tiene el Estado, ni los gobiernos (este y los anteriores) y tampoco las empresas.

Por Felipe Ainzúa Larrañaga.

1 Comment

  1. Antonia Echenique dice:

    Felicito a Flavia por su entrevista y su valentía para emitir sus opiniones , con las cuales estoy totalmente de acuerdo. Refleja seriedad en sus afirmaciones , conocimiento cabal en el tema y una actitud positiva de seguir colaborando en el complejo y conflictivo tema sobre el desempeño ambiental del país en el contexto de un critica fundamentada y libre de intereses personales.