Demanda contra Essal quedó en estudio en Tribunal Ambiental

Municipalidad de Puerto Varas presentó sus pruebas, al igual que la sanitaria en la demanda de reparación por daño ambiental en lago Llanquihue. Fuente: El Llanquihue. 1 agosto de 2018.


Diversos antecedentes, respecto a cómo habrían ocurrido los eventos de contaminación en el lago Llanquihue, surgieron en la audiencia del Tercer Tribunal Ambiental en la demanda de reparación por daño ambiental interpuesta por la Municipalidad de Puerto Varas contra la empresa sanitaria Essal.

Tanto la Municipalidad de Puerto Varas como Essal presentaron sus pruebas y testigos en la última audiencia, donde también hubo alegatos de clausura.

De acuerdo al ministro presidente del Tribunal Ambiental valdiviano, Iván Hunter, se escucharon en la audiencia los alegatos de clausura y la causa quedó en estudio.

Explicó que cada uno de los ministros va a revisar el expediente en forma completa y eventualmente se podría solicitar alguna diligencia de prueba, «pero ello puede surgir durante la revisión del expediente. La ley da un plazo de 30 días, una vez que se toma un acuerdo o decisión y ello todavía no ocurre», anotó.

Papel

Karina Morales, funcionaria de la Municipalidad de Puerto Varas, dijo en la audiencia que las descargas en el verano de 2017 fueron evidentes y que existen imágenes de los aliviaderos activos e incluso fotografías captadas en septiembre de 2017 tras un recorrido aéreo.

«Al realizar inspección en la playa de calle Santa Rosa se evidencia la presencia de papel higiénico. Están los análisis biológicos y nos interesa que esto no afecte la salud de las personas en Puerto Varas. Este verano el principal efecto es que no se pudo habilitar la playa de Puerto Chico, y en la quincena de diciembre de 2017 los análisis estaban por sobre la norma y el principal indicador es la presencia de coliformes fecales», afirmó.

Argumentó además la testigo, que se estima en alrededor de 17 las bajadas de aguas lluvia instaladas ilegalmente que desembocan en el lago Llanquihue.

«Se han tomado muestreos del agua en esas descargas de aguas lluvias ilegales y salen con presencia de coliformes fecales y en los ductos del alcantarillado habría intromisión de aguas lluvia, de acuerdo a lo señalado por Essal», aseguró.

Defensa de sanitaria

Andrés Duarte, gerente de operaciones de Essal, en la misma audiencia señaló que no se puede hablar en estricto rigor de aguas servidas. Es más, aseguran que no hay evidencia científica que los culpe.

Indicó que tienen una tipología establecida en la Siss (Superintendencia de Servicios Sanitarios) y en parámetros característicos. «Las aguas que han sido vertidas a través del aliviadero no tienen estas características y no se pueden calificar técnicamente como aguas servidas. Las redes de alcantarillado están diseñadas para aguas servidas que funcionan en forma gravitacional y no van por presión. Son llevadas a sus sistemas de tratamientos y las que opera Essal son biológicas, y ello va a los cursos superficiales después de ser tratado», explicó.

Además revelaron la existencia de al menos otras siete descargas, ajenas a la sanitaria, que aportan caudales al Lago Llanquihue.

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