Trump establece nuevas reglas de emisiones de carbono y da marcha atrás a plan de Obama

Las previsiones sugieren que los cambios regulatorios de la actual administración sólo pueden desacelerar el declive. Fuente: Diario Financiero. 22 agosto de 2018.


Es probable que la generación de energía a partir del carbón disminuya en Estados Unidos en las próximas dos décadas, incluso después del intento de la administración Trump de aliviar la carga regulatoria en la industria, según las proyecciones oficiales. Las estimaciones fueron publicadas ayer junto al nuevo enfoque más suave de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, su sigla en inglés) para hacer frente a las emisiones de dióxido de carbono resultantes de la generación de electricidad.

Estas sugieren que a pesar de la promesa del presidente Donald Trump de ‘traer de vuelta el carbón’ en EEUU, es probable que los cambios regulatorios de su administración sólo desaceleren su declive. La EPA delineó propuestas para reemplazar el Plan de Energía Limpia (CPP, su sigla en inglés) de la administración Obama con un nuevo enfoque conocido como la regla de Energía Limpia Asequible o Affordable Clean Energy.

Esta iniciativa abandona los límites a las emisiones de los estados que se estableció con el CPP, y se enfoca en mejorar la eficiencia de plantas individuales alimentadas con carbón, en lugar de mirar el sistema eléctrico en su conjunto. Autoridades de la EPA argumentaron que su plan cumplía con los requisitos de la Ley de Aire Limpio de control de la contaminación, mientras que la ambiciosa estrategia de la administración Obama se había ‘excedido’ en las regulaciones

Modelando la industria

Bill Wehrum, administrador asistente de la EPA para la oficina de Aire y Radiación, dijo que el aumento de la energía a gas y la energía renovable demuestran que el mundo ha cambiado significativamente desde que el presidente Barack Obama anunció el CPP en 2015, y esas tendencias continuaron moldeando la industria de la electricidad del país. El CPP nunca entró en vigencia, luego de que su implementación fuese detenida por la Corte Suprema en 2016, pero se esperaba que acelerara el cierre de las centrales eléctricas de carbón.

La EPA publicó proyecciones para las perspectivas dependiendo de cómo se implementaron sus reglas, que mostraron que la generación a carbón podría ser hasta un 13,3% más alta en 2030 que si se hubiese mantenido el CPP. Pero incluso ese escenario significaría una disminución de 19% en la generación de energía a partir del carbón, en comparación con los niveles de 2017.

Si el CPP se hubiese hecho efectivo, se proyectaba que la caída de la generación desde el carbón para 2030 hubiese sido de 29%. Los activistas ambientales destacaron el aumento esperado en muertes prematuras resultantes del funcionamiento prolongado de las centrales eléctricas de carbón.

La EPA mostró un rango de estimaciones sugiriendo que en 2030 podría esperarse entre 350 y 1.080 muertes adicionales consecuencia de la contaminación por partículas y ozono, en relación con la cifra si se hubiese conservado el CPP. El número de muertes por esa causa está estimado en cerca de 140 mil al año, para los mayores de 65 años. Se proyecta que la producción de carbón en EEUU sea un 8,5% más alta en 2030 que bajo el plan de la era de Obama.

Los comentarios están cerrados.