Carbón y diésel hacen de Energía el sector más contaminante del país

Foto: Archivo Terram.

Según el Tercer Informe Bienal de Actualización de Chile sobre Cambio Climático, casi el 80% de las emisiones totales de 2016 en el país fueron generadas por el sector de Energía. El CO2 representa el 78% de los gases de efecto invernadero que se emiten en Chile. Fuente: Qué Pasa-La Tercera. 11 diciembre de 2018.


Uno de los compromisos que adquieren los países ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, es la realización de un informe que muestre la cantidad de gases de efecto invernadero que se han generado en un determinado período de tiempo, el sector del que provienen y las medidas de mitigación que se están tomando para evitar que continúen aumentando.

Chile, nuevamente reunió toda esa información en el Tercer Informe Bienal de Actualización de Chile sobre Cambio Climático, un documento de 397 páginas que ayer la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, entregó a Patricia Espinosa, la secretaria Ejecutiva de ONU Cambio Climático, durante una de las sesiones de la Conferencia Anual de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP24) que desde la semana pasada se realiza en Katowice, Polonia.

El primer inventario se entregó en 2014 durante la realización de la COP20 en Perú y fue el único país latinoamericano en hacerlo. Luego, en 2016, se entregó el segundo informe mientras se realizaba la COP22 en Marruecos y también fue el primer país latinoamericano en hacerlo. Ahora, es el primer país a nivel mundial en hacerlo durante esta cumbre.

Para Fernando Farías, exjefe de la División del Cambio Climático del Ministerio del Medio Ambiente e investigador del Centro de Investigación en Cambio Climático UNEP-DTU Partnership en Copenhague, señala que la entrega de este tercer informe representa el interés de Chile por participar activamente en los Acuerdos de París y la Convención. “Ha sido un trabajo permanente que ha ejecutado el MMA. Hay un elemento de motivación por parte de nuestro país en presentar transparencia de la información que es precisamente lo que se está discutiendo en esta COP24, la importancia de entregar información de calidad y en tiempos adecuados”, señala Farías.

En segundo lugar, destaca la confianza que tiene el resto del mundo en el trabajo que realiza Chile contra el cambio climático y señala que prueba de ello son los 40 millones de dólares que en los últimos dos años se han recibido como parte de donaciones para la realización de proyectos desde instituciones como Naciones Unidas, el Banco Mundial y BID, entre otras.

Lo nuevo

Este tercer informe incluye el Quinto Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero (Ingei), abarca todo el territorio nacional y contempla las emisiones y absorciones de dióxido de carbono (CO2) y las emisiones de metano (CH4), óxido nitroso (N2o), hidrofluorocarbonos (HFC) y hexafluoruro de azufre (SF6) entre 1990 y 2016.
Según este inventario, durante 2016, las emisiones de gases de efecto invernadero totales del país fueron de 111.677,5 kt CO2 eq, lo que representa un 114,7% más que en 1990 y un 7,1% más que 2013. ¿Qué gas fue el más emitido? El CO2 (78,7% del total), CH4 (12,5 %), N2O (6,0 %), y gases fluorados (2,8 %).

De todos los sectores, el que más generó gases de efecto invernadero (GEI) fue el sector Energía. El 78% del total de emisiones (87.135,6kt CO2 eq) son generados este sector, debido principalmente al uso de carbón mineral y diésel para la generación eléctrica y el consumo de combustibles líquidos en el transporte terrestre.

Dentro de las “actividades de quema de combustible”, categoría considerada dentro del sector Energía, la subcategoría “Industrias de la energía” es la que más aportó GEI con el 41,5% del total. En segundo lugar se ubicó “Transporte” (31,3%), y en el tercero “Industrias manufactureras y de la construcción” (18,7%).
“Los gases de efecto invernadero siguen creciendo porque aún Chile consume mucho carbón y combustibles fósiles sobre todo en el sector energético. La buena noticia es que el sector agrícola y forestal disminuye sus emisiones”, dice Farías.

La meta de reducción incondicional establecida en la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC) es un 30% de la intensidad de emisiones (tCO2/PIB) al 2030 respecto de la intensidad del 2007. Esto significa, que el país reducirá sus emisiones de CO2 al menos en un 30% respecto a lo que emitía en el año 2007.

Desde Polonia, la ministra de medio Ambiente, Carolina Schmidt dice que se están tomando las medidas necesarias para conseguir la reducción comprometida. “Como país, contamos con una política energética que tiene como objetivo alcanzar 70% de generación eléctrica en base a Energías Renovables al 2050. En solo cuatro años, duplicamos nuestra participación de ERNC en la generación, de un 10% en 2014 a un 20% este año, eso indica que vamos por un buen camino y la masificación de este tipo de tecnologías sigue avanzando”.

Respecto de los impuestos verdes, la ministra señala que se tramita una ley que los modifica para grabar las emisiones y no capacidad instalada (como se hace actualmente). De esta manera, se busca que se reflejen claramente las emisiones y su costo que los impuestos incrementen el costo real de emisión del carbono. “Asimismo, estamos desarrollando la Estrategia Nacional de Recursos Vegetacionales para el cambio climático, que contribuirá a aumentar nuestra capacidad de captura forestal de CO2 mediante la reforestación y recuperación de nuestros bosques nativos, los que actualmente alcanzan el 19% del territorio nacional”.

El sector transporte es clave en la acción climática, reconoce Schmidt, sobre todo considerando que este sector es responsable del 31% de las emisiones de gases de efecto invernadero del país. “La electromovilidad es un tema central para tener un desarrollo sustentable. La meta que Chile se había impuesto era alcanzar un 100% de transporte público urbano eléctrico al 2050, sin embargo, el Presidente Piñera nos pidió adelantar esa meta en 10 años, por lo que alcanzaremos ese objetivo en 2040. Es así, ya desde enero circularán los primeros 200 buses eléctricos del Transantiago”, indica. Este acción permitirá no solo reducir en cerca de 3 mil toneladas las emisiones de CO2 cada año, sino que alcanzar la meta del 100% de transporte público eléctrico al año 2040.

A juicio de Farías, la reducción es posible e incluso se puede aumentar. El sector energético está en muy buen pie para deshacerse pronto del carbón porque se están incorporando energías renovables para la generación de electricidad. Lo que si se debe aborda es la reducción del uso de combustibles fósiles en el sector transporte y electrificarlo. “La tecnología está pero es cara. Lo mismo se pensaba hace diez años sobre la energía eólica o solar. En cuestiones de cambio climático hay que mirar más allá de lo que pueda pasar en una década. Es un tema de penetración tecnológica, tenemos que apurarnos”, insiste el experto.

Los bosques

Dentro del inventario de GEI, un ítem que puede restar o sumar cantidad de gases al total de emisiones, es el “Uso de la tierra, cambio de uso de la tierra y silvicultura (Utcuts)” según tengan como destino granjas, pantanos o bosques.
Durante el año 2016, este ítem restó 65.492,3 kt CO2 eq., lo que lo convierten en un potencial de mitigación. Según Farías, la tendencia es que Chile se mantenga como un país con recursos forestales que absorben más CO2 del que emite este sector y este es un capital, por lo que cualquier acción que vaya destinada a aumentar acciones que incremente la superficie de bosques, es bueno.

Parte de las medidas de mitigación a las que se compromete Chile en este tercer informe es el manejo sustentable y la recuperación de 100.000 hectáreas de bosque, principalmente nativo, lo que permitirá capturas y reducción de GEI de alrededor de 600.000 toneladas de CO2 equivalente anuales, a partir de 2030 y en segundo lugar, la forestación de 100.000 hectáreas, en su mayoría con especies nativas, que representarán capturas de entre 900.000 y 1.200.000 toneladas de CO2 equivalente anuales, a partir de 2030.

Al respecto, Luis Duchens, gerente de Desarrollo y Fomento Forestal de Conaf, señala que desde el año 2010 a la fecha ya se han manejado 33.531 hectáreas. Esto se traduce en apoyo para pequeños privados a los que se les ayuda a mantener un bosque que para ellos no representa una actividad rentable con el fin de mejorar su calidad en el futuro. “En la zona central se trata de bosques nativos esclerófilo, de espino en el secano interior y de quillay, peumo y boldos en la zona cordillerana. En el sur está el bosque siempreverde en la zona de Valdivia y Puerto Montt con especies como el mañío, la tepa, el coigüe y el laurel. Más al sur, en la zona de Coyhaique y Punta Arenas, lenga”, dice.

Respecto de la forestación, Duchens dice que desde 2010 a la fecha se han plantado cerca de 60 mil hectáreas y adelanta que el Ministerio de Agricultura y Conaf, están trabajando en un nuevo proyecto de ley para crear instrumento forestal de apoyo para pequeños y medianos propietarios.

Con el actual ritmo, dice Duchens, es posible cumplir con las metas planteadas.


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Etiquetas: chile co2 Contaminación COP24 Destacado

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