Directora de Terram: “Si el gobierno nacional y regional tienen la voluntad política, pueden descontaminar”

En entrevista con diario El Divisadero, Liberona conversó sobre su ponencia en el seminario, la contaminación de Coyhaique, y recordó al senador por la región de Aysén, Antonio Horvath. Fuente: El Divisadero, 12 de junio de 2019.


El pasado miércoles 5 de junio en los salones de Dreams Coyhaique se realizó el seminario de Cambio Climático organizado por la Mesa Política Nacional de Educación para el Desarrollo Sustentable. En esta ocasión diversos expositores presentaron a los asistentes temas referidos al cambio climático, además de experiencias locales de proyectos que van en esta dirección. Una de las invitadas a este seminario fue Flavia Liberona Céspedes, directora ejecutiva de Fundación Terram, organización con más de 20 años de funcionamiento en el país desarrollando acciones para propiciar un modelo que tenga como propósito frenar el deterioro del planeta. En entrevista con diario El Divisadero, Liberona conversó sobre su ponencia en el seminario, la contaminación de Coyhaique, y recordó al senador por la región de Aysén, Antonio Horvath.

‘Esta es una región con la que me siento súper ligada. He venido muchas veces, conozco distintos lugares de la región y tengo un enorme cariño por Antonio Horvath, siempre. Ayer cuando bajé y venía de Balmaceda, decía ‘chuta, Antonio no está’, ese es mi pensamiento. Más allá de Antonio, él tuvo un tremendo rol en materia ambiental a nivel nacional. Hoy día lo extrañamos mucho quienes trabajamos en temas ambientales. Venir a la región de Aysén para mí es una satisfacción. Trabajé en contra de Alumysa, en contra de HidroAysén, y nos preocupa el desarrollo de la salmonicultura y la minería de esta región. Venir es un compromiso grato’.

¿En el norte cómo ven el problema de la contaminación de Coyhaique?

En Coyhaique hay un tema que es la contaminación por leña y que es un tema, que de alguna manera el Gobierno debería abordar. Hoy día existe información y tecnología suficiente para avanzar en descontaminación de las regiones y eso no significa dejar de usar leña. Quiero ser súper clara. Hay también temas culturales asociados al uso de la leña, además de su precio, que deben ser conducidos de mejor manera, y apoyados o subsidiados desde el Estado para apoyar la descontaminación.

¿Qué otros temas les preocupan en la región?

Los otros temas que nos preocupan en la región es cómo se establece de forma abierta y ciudadana, la Red de Parques de la Patagonia, cuál es el rol del Estado y con cuánto financiamiento se pondrá, cómo se promueve un turismo que esté al alcance de todos, tanto a nivel nacional como a nivel latinoamericano o internacional, que no sea solamente un turismo de elite. Nos preocupa la salmonicultura, particularmente estamos viendo el emplazamiento de concesiones salmoneras de bordes costeros en áreas protegidas. Como primer paso deberían salir de esa zona. Cuando uno mira el mapa de la Guaitecas, es impactante. Turberas es un tema poco conocido, y creo que es un tema que en el marco de la COP25 debería adquirir cierta relevancia y deberíamos ser capaces, no solo desde Terram, sino desde el mundo científico y académico, de compilar más información y generar propuestas claras, de regulación de la extracción de la turba.

¿Y la contaminación del aire?

Es un problema profundo. Primero la Constitución Política de la República dice tenemos derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, pero la ley ambiental define contaminación en función de que haya norma para un contaminante, entonces si no existe norma, en términos legales, no hay contaminación. Esto pasa con muchos contaminantes en Chile. Luego viene la calidad de la normativa. Si existe, si es blanda o dura. La normativa que existe en Chile es blanda, de acuerdo de las recomendaciones que realizó la Organización Mundial de la Salud, tanto para material particulado 2,5 y 10. ¿Cuándo se gatilla un plan de descontaminación?, cuando se supera la norma por 3 años consecutivos. O sea, si uno mira todo el proceso y no hay norma, puedes tener un contaminante como es el caso de Puchuncaví y Quintero, que son los compuestos orgánicos volátiles, en Chile no están normados, por lo tanto, no se mide, y no hay plan de descontaminación para ellos y esto mismo puede estar pasando en otros lugares. Es un tema técnico, pero si los gobiernos locales, regionales, nacionales, tienen voluntad política, pueden descontaminar, pero para eso se requiere de alguna manera respetar la legislación, pero también ponerle algunas acciones políticas, y en general lo que uno ve es que los planes son poco ambiciosos, son insuficientes, se podrían tomar mejores medidas para apoyar la descontaminación.

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