Extinction Rebellion Chile, el movimiento que se resiste al colapso por el cambio climático

Declarar emergencia climática y ecológica, actuar con urgencia ante la crisis, crear una asamblea ciudadana medioambiental y que Chile firme el Acuerdo de Escazú, son las peticiones más urgentes de esta organización que suma adeptos en nuestro país. Fuente: CHV, 12 de agosto de 2019.


Actuar ahora. Ese es el llamado que realiza Extinction Rebellion (Rebelión contra la Extinción), un movimiento internacional que usa la desobediencia civil no violenta para lograr cambios radicales que minimicen el colapso ecológico y la extinción masiva de especies, incluida la humana, producto del calentamiento global.

Este movimiento surgió en Londres, Inglaterra, en 2018 y rápidamente se expandió por otros 63 países. A nivel latinoamericano, existen grupos XR (Extinction Rebellion) en Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, México y Chile.

A nuestro país llegó a comienzos de este año y ya marca presencia en una decena de ciudades: Calama, Antofagasta, Valparaíso, Santiago, Talca, Temuco, Valdivia, Los Lagos, La Unión y Puerto Montt.

“Extinction Rebellion aterrizó en Chile en un intento de hacer algo frente al desastre medioambiental. Actuamos desde el convencimiento que los gobiernos deben decir la verdad a la ciudadanía y transparentar los alcances de la crisis. También que es nuestro deber como individuos y como sociedad hacer lo posible para aminorar el impacto sobre nuestros hijos y nietos, y en todas las formas de vida de este hermoso planeta”, afirma Emilio Arnés, representante del movimiento en Santiago.

A nivel internacional las demandas de XR son tres:

1- Digan la verdad: El gobierno debe decir la verdad respecto al desastre natural que padecemos declarando emergencia climática y ecológica.

2- Actúen ahora: El gobierno debe tomar medidas inmediatas para detener la pérdida de biodiversidad y reducir los gases de efecto invernadero.

3- Más allá de la política: El cambio climático desde abordarse entre todos, por lo que exige la creación de una asamblea ciudadana sobre el clima y la justicia ecológica.

Punto por punto

“El Gobierno de Chile debe decir la verdad. Esto significa que debe declarar explícitamente la crisis climática y ecológica; además, debe comunicar y transparentar a la ciudadanía la envergadura y consecuencias de esta crisis”, afirma Deborah Pizarro, integrante del movimiento en Santiago.

“El IPCC (ONU) señala que tenemos 11 años para que el aumento del promedio de la temperatura global no supere los 2 grados con respecto a los niveles preindustriales. Incluso, con la última información que contamos, se ha estimado que, con el crecimiento anual actual de emisiones, habremos gastado el presupuesto global de carbono hacia 2025 (420 GtCO2e en 2018)”, complementa Ariel Chiang, representante de Extinction Rebellion Chile.

El diagnóstico está claro, por eso, este movimiento ciudadano llama a la acción inmediata. “El gobierno de Chile debe actuar de inmediato para detener la pérdida de biodiversidad”, apuntan.

“Nuestro símbolo es un reloj de arena que simboliza que se nos acaba el tiempo. Ya no hay más tiempo para que las autoridades sigan debatiendo sin las tomar medidas radicales y suficientes sobre los cambios que se necesitan para enfrentar la crisis que vivimos como humanidad”, argumentan.

Por todo lo anterior, y bajo el alero de esta segunda demanda, XR exige en concreto:

1. Alcanzar nuestro peak nacional de emisiones en 2020.
2. Descarbonizar totalmente la matriz energética para 2030.
3. Cero emisiones netas de carbono a 2030 (con UCTUS)/ a 2040 (sin UCTUS).
4. Fomentar la reducción de la producción de plástico, en forma adicional a las estrategias de reciclaje.
5. Detener en forma efectiva la extinción de especies marinas y terrestres.
6. Proteger y restaurar sistemas ecológicos frágiles como los glaciares, el bosque nativo, los océanos y los humedales.

Acción inmediata, aunque tal vez el punto que más llama la atención en su petitorio es la inclusión de la ciudadanía en la toma de decisiones. “La demanda de ir más allá de la política no significa que no creamos o participemos en política. Todo lo contrario, exigimos que el gobierno diseñe, implemente y supervise soluciones reales y eficaces, siempre en base a la evidencia científica, a través de una asamblea ciudadana comprometida con la justicia climática y ecológica”, pide Deborah Pizarro.

“Esta demanda se refiere a que se deben implementar mecanismos de participación ciudadana directa y vinculante, que permitan diseñar, decidir y supervisar la aplicación de soluciones en base a la evidencia científica”, añade Emilio Arnés.

Las demandas anteriores son universales para este movimiento, aunque hay una cuarta particular para nuestro país, “que Chile firme el Acuerdo de Escazú antes que se inicie la COP25”.

Unidos por un mismo propósito

En el mundo existen otras organizaciones ambientalistas, como Fridays For Future encabezado por Greta Thunberg, que tienen un propósito en común: Terminar con la autodestrucción de la vida en el planeta.

La motivación es la misma, incluso, se colaboran. La particularidad de cada movimiento es la forma, no el fondo, así los representantes de XR Chile señalan tener algunas características propias.

“Uno de nuestros sellos son las acciones de desobediencia civil no violente y las acciones disruptivas que realizamos alrededor del mundo. Creemos que el camino más acertado y efectivo para impulsar un cambio global es la vía de la no violencia”.

“Por otro lado somos un movimiento apartidista. Todas las personas son bienvenidas. Necesitamos unirnos desde todos los sectores políticos para lograr un cambio sin precedentes. Finalmente, otro rasgo es que todas nuestras acciones y comunicaciones se basan en información científica de primer nivel, actualizada y rigurosa”, argumentan los integrantes de Extinction Rebellion.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *