La respuesta de Essal por daño ambiental en lago Llanquihue

Tribunal la culpó de contaminarlo con aguas servidas en 2017 y la firma llamó a acuerdo público-privado para enfrentar impactos de las lluvias. Fuente: El Llanquihue, 11 de agosto de 2019.


Tras la crisis por la contaminación y el corte de agua en Osorno, y luego de que el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia condenara a Essal por daño ambiental en la bahía de Puerto Varas del lago Llanquihue, la empresa esgrimió que ha invertido más de tres mil millones de pesos en infraestructura y llamó a un acuerdo público-privado para responder a la gestión de aguas lluvias «y sus impactos ambientales».

«En relación con la causa por activación de aliviaderos de emergencia (…) Essal se encuentra evaluando las acciones a seguir en las próximas etapas de este juicio», sostuvo la firma en una declaración pública.

Essal reiteró «su convicción de que el problema de la gestión de aguas lluvias y sus impactos medioambientales exigen un acuerdo público-privado para su superación, donde la empresa ya se encuentra realizando importantes inversiones en obras de refuerzo de seguridad de la infraestructura sanitaria» en Puerto Varas.

Añadió que, desde 2017, «Essal ha invertido más de tres mil millones de pesos en infraestructura sanitaria que ha permitido robustecer la red, solucionando problemas en puntos críticos de la comuna, dando con esto una mejor calidad de vida a sus habitantes y visitantes».

La sanitaria recordó que la ley establece que «la recolección de aguas lluvias es responsabilidad del Estado y se debe ejecutar en forma paralela al sistema de alcantarillado, que es responsabilidad de las empresas sanitarias».

«Essal ha demostrado que existen numerosas conexiones ilegales de aguas lluvias que terminan sobrecargando el sistema de recolección y tratamiento en periodos de lluvia, lo que hace necesaria la activación de los aliviaderos de emergencia por razones ajenas a la voluntad de Essal. No obstante, la empresa reitera su disposición a continuar el trabajo en conjunto con las autoridades y seguir avanzando en soluciones para la ciudad», concluyó la cuestionada firma.

El fallo

El órgano de justicia acogió la demanda interpuesta por el municipio de Puerto Varas y determinó que la sanitaria debe reparar el daño causado en 2017. Según el tribunal, la sanitaria activó en forma reiterada e injustificada los aliviaderos de tormenta de Plantas Elevadoras de Aguas Servidas (PEAS), y ocasionó así el vertimiento de efluente con aguas servidas no tratadas (coliformes fecales) al lago.

El tribunal concluyó que Essal dañó el componente agua, produciéndose «la pérdida del valor o servicio de uso de carácter recreativo y para deportes acuáticos, con y sin contacto directo, en la bahía Puerto Varas en el lago Llanquihue». Según el fallo, la apertura de los aliviaderos no puede ser atribuida a las lluvias ocurridas en la zona en aquella época.

Los comentarios están cerrados.