Diputados creen que es necesario legislar por uso de aguas tratadas

Legisladores coinciden en que la discusión legal se debe dar y que la escasez hídrica del país ha hecho necesaria esta instancia. Fuente: El Mercurio de Calama, 23 de septiembre de 2019.


La realidad hídrica de algunas comunas que padecen con la escasez hídrica o con la problemática de no contar con agua tanto para el consumo humano, como también para el uso en la mantención de espacios públicos por ejemplo, abrió el debate entre los legisladores locales acerca de si se debe o no legislar sobre el uso de aguas servidas, tratadas y pises para estos fines.

El uso de aguas grises, tratadas o su reutilización es una alternativa que los legisladores locales ven con buenos ojos, pero también advierten que deben efectuarse algunos cambios en la legislación de concesiones que validen estas ideas, pero que en general tienen entre los diputados una opinión transversal, se debe normar su uso y que este sea para bien común.

La. diputada Paulina Núñez por ejemplo explicó que «tenemos un proyecto ingresado a la Cámara de Diputados para la utilización de aguas grises y negras. Y lo que estamos buscando, y en este caso, y una vez procesadas sean utilizadas, y ese es el objetivo, para regar nuestras áreas verdes, nuestros parques, espacios públicos abiertos», comentó la legisladora.

A esta reflexión se sumó Catalina Pérez, la diputada militante de Revolución Democrática, quien comentó que «la crisis hídrica por la que atraviesan varias regiones del país nos hace reflexionar sobre esta realidad que ya se instaló en Chile. La reutilización de recursos hídricos debe ser estudiada muy bien como alternativa ante este escenario. Más cuando esta es una zona desértica y que cuenta con poca agua, la cual debe ser bien utilizada en cada acción o necesidad».

En tanto el diputado José Miguel Castro, apuntó a que «hoy la minería nos está dando un claro ejemplo de que se debe reutilizar y sobre todo usar tecnología para no despilfarrar recursos como el agua. Obviamente hay que legislar, pero también se puede trabajar en una línea que sea apoyada por la minería por ejemplo, y que estas empresas también se sumen a ese desarrollo».

Para la diputada Marcela Mentando, «esta discusión debimos haberla tenido al menos hace unos 20 años. Mientras la gente no sintió la escasez no hubo conciencia de esto. En lo personal tengo un proyecto de ley desde el año 2015, y que tiene que ver con la utilización de aguas grises, y la modificación ala Ley de Urbanismo y Construcción, a modo que sea obligatorio establecer el uso de aguas grises y negras. Todo aquel que urbanice, sobre todo si se trata de obras del Estado, esté obligado a reciclar estas aguas», manifestó la exintendenta.

PREOCUPACIÓN

Esta iniciativa -necesidad según los diputados consultados-se debe a los datos entregados por el Ministerio de Medio ambiente luego de la actualización de datos del Balance Hídrico del país el cual efectuó la Dirección General de Aguas (DGA), cuyos resultados indican que la disponibilidad de agua ha disminuido hasta en un 37 por ciento en algunos sectores del país y las precipitaciones se han ido reduciendo gradualmente en todo el país en comparación con 1987, año en que se realizó el balance anterior.

Javier Cepeda, ingeniero civil hidráulico de la Universidad de Chile que participó en la investigación del Balance Hídrico Nacional, explicó que entre 1987 y 2019 no se realizaron nuevos balances debido al costo que implica realizar la investigación y a que actualmente se cuenta con «nuevas fuentes de información» para actualizar los estudios.

Asegura que la disminución de un 37 por ciento en el suministro de agua corresponde ala zona central del país entre el Aconcagua y el Maule, y detalla que las precipitaciones a nivel nacional han disminuido en un 30 por ciento desde la última medición.

Según un estudio del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), el territorio entre las regiones Coquimbo y la Araucanía ha experimentado un déficit de precipitaciones cercano al 30 por ciento desde 2010.

Marcela Hernando comentó que «llegó el momento de abrirse al debate sobre esta materia en particular. Hoy, en un escenario de cambio climático complejo, debemos abordar estos ternas con acciones concretas, y que estas se reflejen con medidas que apunten a cuidar el agua, no sólo desde que es captada, sino que también su tratamiento y usos que beneficien a las comunidades», agregó la parlamentaria.

«Es momento también de discutir un cambio pertinente al Código de Aguas. El entregar la potestad a empresas y privados de mantener derechos de forma perpetua es un error que nos puede costar caro como país. Es la hora de analizar estos temas, pero teniendo en cuenta que el objetivo es que se garantice el consumo humano y que la condición climática así lo requiere. También fomentar programas de reutilización de aguas grises a nivel domiciliario es una alternativa que se puede implementar. Pero también debemos garantizar que este tipo de recursos -aguas tratadas-, tengan como destino parques, plazas y mantención de espacios públicos, no para la minería, puesto que esta tiene los recursos y la tecnología como para desalar por ejemplo», dio Catalina Pérez.

Los entrevistados coincidieron en que se debe analizar la actual legislación de concesiones que se entregan a empresas sanitarias que a su vez tratan agua.

Con algunos matices los diputados también comentaron que la industria minera debe sumarse a esta tarea, la que podría generar una mayor cultura de aprovechamiento del recurso y su buen uso a través de campañas y también de programas asociados a currículos escolares que pongan énfasis en que el mundo está cambiando, el agua agotando y que es imperativo que las nuevas generaciones comiencen a valorar que es necesario que la sociedad loína comprenda que se trata del futuro de las personas el que está en juego con este tipo de discusiones en el parlamento.

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