Presidente: planes y no discurso

Opinión de Flavia Liberona, directora ejecutiva de Fundación Terram, sobre la participación de Chile en la Cumbre de Acción Climática de la ONU y su rol como anfitrión de la COP25. Fuente: El Mostrador, 23 de septiembre de 2019.


La semana entre el 20 y 27 de septiembre diversas organizaciones en todo el mundo han convocado a la semana de Accion Climática, este es un llamado de los jóvenes para exigir a los tomadores de decisiones que se comprometan con acciones rápidas y concretas, con el objetivo de no sobrepasar en 1,5 °C el aumento de temperatura global hacia fines de siglo, tomando como base el año 1750 y considerando que la temperatura media del planeta ya ha aumentado un grado.

Por su parte el Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, ha convocado para el 23 de septiembre a la Cumbre de Acción Climática, en esta cita se espera que los jefes de Estado que asuman un mayor compromiso en acciones concretas que permitan limitar el aumento de la temperatura global. Guterres ha señalado que este es el mayor desafío que enfrenta la humanidad y hace un llamado sobre la urgencia “Quiero a toda la sociedad presionando a los Gobiernos para que entiendan que deben ir más rápido, porque estamos perdiendo la carrera, las consecuencias de los desastres naturales son cada vez más devastadoras” [1] . Por ello les pide a los mandatarios mayor ambición en sus compromisos en la lucha contra el calentamiento global, “Traigan planes, no discursos” [2].

Tanto los jóvenes como Guterres saben que estamos en un momento crítico, pues si no se toman acciones ahora, los efectos para los seres humanos y ecosistemas serán catastróficos. Después de revisar noticas, discursos, entrevistas al Secretario General de Naciones Unidas, resulta evidente que los datos de la ciencia nos señalan que estamos en un momento crítico y que, de no actuar ahora, viviremos en un mundo afectado en forma creciente por fenómenos climáticos extremos. La urgencia de su llamado se hace evidente cuando señala que estamos en una Emergencia Climática [3] y que si bien los efectos del cambio climático se pueden amortiguar para ello se requieren cambios drásticos en la economía y que todos los países implementen medidas nacionales urgentes. Es importante tener presente que la convocatoria efectuada por Guterres para el 23 de septiembre está fuera del proceso regular de las negociaciones climáticas (COPs), este evento es un acto de compromiso político del más alto nivel. Evidentemente el resultado de este llamado tendrá repercusiones en las negociaciones climáticas que se llevaran a cabo en Chile durante la COP25.

Chile, como país sede de la próxima Conferencia de las Partes sobre cambio climático (COP25) tiene un rol clave, pues deberá lograr que se alcen los acuerdos formales que aún están pendientes para que a fines de 2020 comience la implementación del Acuerdo de Paris, pero también este encuentro será importante en términos políticos, pues deberá hacerse cargo de lo que resulte el 23 de septiembre en Nueva York.

Entonces la pregunta es ¿y cómo estamos por casa?, ¿cuáles son los compromisos que el gobierno del presidente Piñera está dispuesto a asumir para paliar los efectos del cambio climático?, ¿cuáles son las acciones que Chile comprometerá para desarrollar e implementar en el más breve plazo este 23 de septiembre?. Estamos hablando de acciones reales y concretas, no de anuncios generales, pues lo solicitado por Guterres son planes y no discursos. A Chile le tocará liderar la coalición sobre Mitigación y por tanto nuestro país debería asumir nuevos compromisos que sean más ambiciosos en la reducción de emisiones. Pero eso no es todo, también nuestro país debería asumir desafíos en materia de Adaptación, pues al ser uno de los países más vulnerables a los efectos del cambio climático, las acciones de adaptación, pasan a ser muy relevantes; lo mismo ocurre con las llamadas soluciones basadas en naturaleza, que implican tanto medidas de mitigación como de adaptación.

Hace pocos días el gobierno de Alemania presentó un plan de 54.000 millones de euros para combatir los efectos del cambio climático. Considerando las diferencias, es preocupante saber que en Chile no exista nada similar, no tenemos un plan nacional real, con acciones concretas y compromisos de financiamiento estatal que permita afrontar los efectos del cambio climático. Los habitantes de este país estamos sintiendo día a día los efectos de esta crisis planetaria, diversas problemáticas que afectan a la población nos lo recuerdan, algunas de ellas son de larga data como las zonas de sacrificio, otras no llevan tanto tiempo ocurriendo, pero afectan a miles de personas como los problemas asociados a la mega sequía y la incapacidad estatal para gestionar los recursos hídricos.

Es hora de que el presidente no solo haga anuncios, tenemos la esperanza que se comprometa a desarrollan un plan real y efectivo que aborde temas como una descarbonización real, que implique cierre y desmantelamiento de plantas en el más breve plazo, no como el anunciado en junio del presente año, además consideramos urgente un plan de acción de corto plazo para terminar con las zonas de sacrificio. También sería importante contar con medidas que permitan gestionar los recursos hídricos, no solamente proponer la creación de embalses como solución, también desearíamos escuchar que después de tantos años tendremos una ley de protección de glaciares contundente y que nos diga que el proyecto Alto Maipo ya no va, porque afectaría la disponibilidad de agua para la Región Metropolitana, en fin… la lista es larga, a ella podemos sumar un real impuesto a las carboneras, financiamiento estatal para las áreas protegidas, protección de ecosistemas mediterráneos y así podemos seguir. Pero en cada ámbito, vemos que el Gobierno hasta ahora no ha tomado las medidas adecuadas, esperemos que este llamado que ha realizado el Secretario General de Naciones Unidas haya convencido al Presidente de que es tiempo de actuar, que tiene una enorme responsabilidad y deben seguir las recomendaciones de la ciencia y para ello no podemos seguir como estamos: por un lado, haciendo anuncios, pero por otro, promoviendo la inversión privada sin consideraciones ambientales.

[1] https://elpais.com/sociedad/2019/09/18/actualidad/1568787715_166210.html

[2] Ibíd.

[3] https://www.youtube.com/watch?v=JgANOI_0NCg

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