Científicos de todo el mundo declaran “emergencia climática”

En un documento divulgado ayer, expertos solicitan seis acciones inmediatas para frenar el impacto de la crisis medioambiental. Fuente: El Mercurio, 6 de noviembre de 2019.


Hace justo 40 años, expertos de todo el planeta se reunieron en Ginebra en la primera conferencia mundial para alertar sobre el, entonces, incipiente cambio climático. Ahora un grupo de más de 11 mil científicos de 153 países dio a conocer un documento en el que declaran que estamos viviendo una ‘emergencia climática’ que, de no mediar cambios profundos y duraderos, desembocará en un ‘inevitable sufrimiento humano aún desconocido’.

La declaración, publicada en la revista BioScience y que también firman 125 científicos chilenos, va acompañada de un análisis que recopila datos sobre el deterioro de los ‘signos vitales’ del planeta, y frente a los cuales se sugieren seis medidas para revertir esta crisis medioambiental (ver recuadro).

‘Firmé la carta porque creo firmemente que la evidencia científica que apoya los cambios proyectados para el planeta es dura e incontrarrestable. De hecho, es muy probable que los pronósticos sean algo conservadores y que los problemas más graves se sientan antes de lo esperado’, dice Luis Ebensperger, profesor de Biología de la UC y uno de los firmantes.

Cambio acelerado

‘La temperatura global está aumentando, los océanos se están calentando y el nivel del mar sube; aumentan los fenómenos meteorológicos extremos… El cambio climático ha llegado y se está acelerando más rápido de lo que muchos científicos esperaban’, precisa William Ripple, ecólogo de la U. Estatal de Oregon (EE.UU.) y uno de los impulsores del documento. Y agrega: ‘Hemos pasado las últimas cuatro décadas en negociaciones globales sobre este problema y, a pesar de ello, se ha seguido actuando como de costumbre: no se ha hecho nada para abordar esta crisis’.

Por eso declaran que se vive una ‘emergencia climática’, no ya un ‘cambio’. En 2017, Ripple lideró una iniciativa similar —que también sumó el apoyo de más de un millar de colegas en el mundo—, en la que se advertía de los devastadores efectos que el cambio climático está generando. Ahora quisieron ir un paso más allá y plantear medidas concretas. ‘Mitigar y adaptarse al cambio climático significa transformar las formas en que gobernamos, administramos, comemos y obtenemos recursos y energía’. Este objetivo fue el que motivó a firmar el documento al científico chileno Juan Luis Celis, académico e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad de la U. Católica de Valparaíso.

‘Lamentablemente, aún existe mucha confusión sobre los temas ambientales globales y se perciben como un problema de otros; eso dificulta la acción climática. Hoy estamos en una emergencia climática que aún podemos revertir si tomamos acción’. Una de las medidas que se proponen es un mayor cuidado de la naturaleza. Y precisamente ese punto es el que le parece clave a Cynnamon Dobbs, profesora asociada de la Facultad de Ciencias de la U. Mayor, y quien también firmó el documento. ‘En términos de conservación, restauración y protección de ecosistemas, el punto de la naturaleza es muy importante’.

En Chile, agrega, ‘se hacen cosas al respecto, pero aún es muy incipiente. Hay ecosistemas subprotegidos, hay acciones políticas que hay que tomar para proteger ciertos ecosistemas y hay decisiones que tomar de cómo producimos recursos naturales para que se mantengan renovables y, a su vez, usemos tanto especies productivas que permitan que esto sea sostenible en el tiempo y que no afecten la flora y fauna nativa’.

Otra medida es reemplazar los combustibles fósiles por energías renovables limpias. Pese a las buenas intenciones, Celis ve que hay dos dificultades importantes para llevar estas medidas a la práctica. ‘Una es tener voluntad de cambio y rápido, aunque eso implique algunos sacrificios en el corto plazo. Muchas veces vemos políticas que apuntan en el sentido correcto, pero a plazos extremadamente largos, como por ejemplo el plan de descarbonización de la generación eléctrica’. Lo segundo es el conocimiento, agrega: ‘Muchas políticas públicas deben tener como base el conocimiento y la evidencia científica. Por ello, el Ministerio de Ciencias que está empezando a operar en Chile es clave para articular este conocimiento a la toma de decisión de los otros ministerios’.

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