Gobierno presentará en enero ajustes al manejo de relaves mineros

Modificación legal tiene como objetivo garantizar la seguridad operacional y de los entornos donde se encuentran estos recintos. Fuente: El Mercurio, 25 de noviembre de 2019.


Desde septiembre que el Gobierno, en un trabajo impulsado desde el Ministerio de Minería, está trabajando en ajustes al decreto 248, que es por medio del cual se aprueban los proyectos de diseño, construcción, operación y cierre de los depósitos de relaves. La iniciativa se ha desarrollado a través de mesas de trabajo, en las que participan académicos, profesionales del sector y representantes de la Dirección General de Aguas (DGA) y el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).

Según trascendió, esta estrategia tiene como horizonte el mes de enero para ser presentada, con el objetivo de aumentar el estándar de la regulación actual para la gestión de relaves en términos químicos y físicos, a través de la elaboración de una serie de nuevas reglas —de tendencia internacional— respecto de la estabilidad física, química y del manejo de aguas.

‘El trabajo público-privado que venimos realizando hace tres meses en el ministerio, además de aumentar de manera significativa el estándar técnico para la gestión de los relaves de nuestro país, potencia sólidamente a nivel internacional nuestra experiencia y transforma a Chile en un referente mundial para todos los países mineros que tengan desafíos en este ámbito’, comentó el subsecretario de Minería, Ricardo Irarrázabal, quien ha encabezado la elaboración de estos ajustes.

El eje de la estrategia

El plan que se encuentra en desarrollo cuenta con un eje principal, que tiene que ver con garantizar la seguridad operacional, y de lograrlo, esto conlleva distintos beneficios, entre los que se subraya la seguridad para las comunidades donde se encuentran los relaves; seguridad para el medio ambiente; mejoras en los tiempos de tramitación, y la mejora en la gestión de los recursos hídricos, entre otros.

Desde el ministerio explican que, por ejemplo, en caso de aumentar el estándar físico que se exige para el desarrollo de este tipo de recintos, se minimizan los riesgos estructurales, por lo tanto se minimiza así los riesgos de colapso de los relaves y las consecuencias que esto podría tener para la población.

A esto se suman las mejoras químicas, que al implementarse hacen que disminuyan los potenciales riesgos de contaminación de las aguas de la zona. Junto con lo anterior, se está trabajando también en la consideración de duplicidad de requerimientos que existe entre la DGA y Sernageomin, así como en la revisión de requerimientos de estabilidad química, el monitoreo en línea de estabilidad física y química, y la incorporación de expertos, tanto internos como externos.

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