Las “mentiras” sobre la escasez de agua

Las personas y el uso doméstico del agua tienen un bajísimo impacto sobre las cifras negras de Chile en esta materia. Un escandaloso y mayoritario 44% de la escasez proviene de la mala gestión: marco legal obsoleto, falta de transparencia del mercado, insuficiente fiscalización de la normativa que sí es eficaz y descoordinación entre reparticiones competentes. Fuente: El Longino, 7 de noviembre de 2019.


Entre las particularidades que ha exhibido el último movimiento social de octubre está el hecho –de partida– que no tiene líderes ni filiación política, sino que lo integran personas imbuidas de ciertas ‘sensibilidades’ o causas. Allí, los ambientalistas han tenido una presencia muy transversal, una que cruza muchas edades y género, todos empapados con la misma convicción de que la crisis climática no pone en jaque al planeta, sino a la especie humana; y que a nivel individual se puede presionar a los gobiernos, legisladores y empresas para que cambien la conducta depredadora respecto de los recursos naturales.

Es precisamente este grupo que se encarga de alertar sobre el uso del agua, el fantasma de la sequía y, yendo más lejos, avizorando que la próxima gran guerra que azote al mundo será –dicen– por el control del líquido vital. El grupo internacional más reputado en esta materia (IPCC, Panel Intergubernamental de Naciones Unidas sobre el cambio climático), advierte sobre ‘aprender a leer’ los verdaderos números que hay detrás del desastre ambiental que vivimos, ya que existe confusión y un manejo algo desprolijo de las cifras reales.

En concreto, y dicho en términos populares, ‘se rasca donde no pica’. En el caso específico del agua, en nuestro país se dio la situación reciente que la propia Ministra de Medioambiente grabó un spot promocional donde llamaba a darse duchas más breves, para ahorrar agua y bajar la escasez hídrica.Inmediatamente los más rigurosos salieron a aclarar: En Chile solo un 2% se utiliza para fines domésticos y, de esa agua, la mayor cantidad se consume cuando utilizamos la lavadora de ropa, no la ducha.

Entonces, lo que en verdad habría que cambiar tal vez no son los minutos de ducha matinal, se sostiene desde la otra vereda, sino programar de manera más eficiente las cargas de ropa que se efectúan con ese electrodoméstico, considerado hoy de primera necesidad en cualquier hogar.Sin embargo, otro antecedente lapidario y recabado científicamente es que en Chile la escasez hídrica que nos afecta en la actualidad se debe en un 17% al cambio climático, y un robusto 44% proviene sencillamente de una mala gestión del recurso.

Ahora bien, qué se entiende por mala gestión: la falta de transparencia del mercado del agua, la descoordinación de las instituciones, la limitada información sobre los recursos hídricos, fiscalización insuficiente y un marco legal obsoleto e inadecuado para la realidad que tenemos al frente.

 

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