Conaf proyecta que entre 80.000 y 120.000 hectáreas podrían ser afectadas por incendios

'Enfrentamos condiciones muy similares a la temporada 2016-2017, pero ahora estamos mucho mejor preparados', asegura el director de la entidad. Fuente: El Mercurio, 13 de noviembre de 2019.


Si bien la temporada 2016- 2017 ha sido la más grave desde que hay registros de los incendios forestales en el país, no solo por la importante afectación a la naturaleza, sino también a las personas, la presente no se ve muy auspiciosa. Al 9 diciembre pasado, a nivel nacional se reportaron 1.607 incendios, un 55% más que la temporada pasada, y 9.923 hectáreas de superficie afectada, un 261% más que el período anterior. ‘Tal como lo teníamos previsto, la temporada 2019- 2020 será muy compleja. Las temperaturas que tuvimos en noviembre las esperábamos para finales de diciembre, pero se anticiparon, producto de los efectos del cambio climático que están alterando todo.

Por tal motivo, tuvimos que adelantar la entrada en operaciones tanto de los recursos terrestres con los brigadistas como de los aéreos con helicópteros y aviones, para poder afrontar la mayor cantidad de incendios’, explica José Manuel Rebolledo, director ejecutivo de Conaf. Agrega, además, que el país lleva una década de sequía —la más severa de los últimos 60 años—, por lo que hay mucha vegetación seca, lo que, sumado a las altas temperaturas, baja humedad y fuertes vientos, conforman un escenario propicio para el surgimiento y propagación de un incendio.

‘De acuerdo a nuestras proyecciones, esperamos que esta primavera sea un grado más calurosa que el año pasado y que el verano sea dos grados más caluroso’. Sin embargo, enfatiza que Conaf se ha preparado para enfrentar estas emergencias; cuenta con una mesa de trabajo integrada por 10 instituciones, a través de las cuales ha aunado esfuerzos y recursos, entendiendo que los incendios forestales no son un tema de un solo organismo, sino de todo el país. ‘Esta alianza fue fortalecida a partir del año pasado y ha funcionado muy bien’. Entre otras medidas, Conaf está trabajando fuertemente con su programa Comunidades Preparadas, mediante el cual han sido capacitadas 4.100 personas de 102 comunidades entre los años 2016 y 2019. ‘En estas capacitaciones se promueve la ejecución de simples medidas preventivas, como construcción de cortafuegos, eliminación de basura y vegetación muerta, limpieza de techos de hojas secas, en el marco de la casa segura.

Ello ayuda bastante para evitar que las personas y sus bienes se vean afectados. Además, se les insta a una conducta responsable en las cercanías de la vegetación, como no realizar fogatas ni asados, no lanzar colillas de cigarros encendidas, no usar herramientas eléctricas porque cualquier chispa puede provocar un gran incendio’. La entidad ha definido además aquella infraestructura crítica, como hospitales, escuelas, embalses, instalaciones eléctricas, caminos, con el objetivo de manejar el combustible y de construir cortafuegos para proteger esas instalaciones.

‘Con las empresas forestales nos hemos unido desde hace ya algún tiempo en la Red de Prevención Comunitaria, cuya labor está centrada fundamentalmente en la población ubicada en la interfaz urbano-forestal, para capacitarla en distintas técnicas preventivas. Más de 400 comunidades se han visitado’. Al respecto, comenta que hoy el país enfrenta condiciones muy similares a la temporada 2016- 2017, pero ‘ahora contamos con lecciones aprendidas. Estamos mucho mejor preparados. Tenemos mayores recursos, mejor tecnología y mejor coordinación interinstitucional. Las alianzas han sido fundamentales. Nos hemos preparado desde que terminó la temporada pasada para afrontar este período complejo 2019- 2020’.

BOSQUES QUEMADOS

Para implementar actividades de recuperación forestal en superficies afectadas por incendios forestales ocurridos a partir de 2017, en las regiones de O´Higgins, Maule, Ñuble y Biobío, con énfasis en predios pertenecientes a pequeños y medianos propietarios y comunidades indígenas, Conaf tiene el programa Bosques Quemados. El compromiso de esta entidad es la reforestación de 4.800 hectáreas anuales de bosques plantados y/o productivos y la rehabilitación y recuperación de bosque nativo aledaño. ‘Este 2019, se beneficiarán cerca de 300 pequeños y medianos propietarios’, precisa Rebolledo.

Pero también, agrega, en el ámbito de las alianzas públicoprivadas que promueve Conaf, Corma comprometió la entrega de 4 millones de plantas para los próximos cuatro años (2019- 2022), que irán en directo beneficio de propietarios afectados por los incendios forestales, favoreciendo además al entorno donde se establezcan.

‘Estamos trabajando en un proyecto de ley orientado a la recuperación de bosques quemados y a la forestación en terrenos afectados por incendios forestales o en riesgo de erosión y para la generación de una cobertura forestal permanente a fin de asegurar la provisión de servicios ambientales prestados por los bosques, como la protección del suelo y de cuencas proveedoras de agua. La finalidad es beneficiar exclusivamente a pequeños y medianos propietarios forestales’


Publicado en: Resumen de prensa

Etiquetas: conaf Destacado incendios

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