Santiago vive el año más seco en 50 años y Valparaíso el peor desde 1924

Sin lluvias pronosticadas, 2019 cerrará como uno de los años más secos del último siglo, fenómeno que debido al cambio climático, irá en alza. Fuente: La Tercera, 6 de diciembre de 2019.


La sequía, ya catalogada como megasequía, no da tregua en la zona central. Si terminado agosto ya se hablaba del invierno con menos precipitaciones en Santiago de los últimos 21 años, 2019 se convertirá en el año más seco de la capital desde 1968. Según datos de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), la Estación Quinta Normal solo anota 82 mm de lluvia en lo que va del año, registro solo comparable con el de 1968, año que terminó con solo 67,6 mm de precipitaciones. Sin embargo, este año superará el registro de 1998, que terminó con 84,2 mm. Si bien aún quedan 26 días para que finalice el año, el último boletín de tendencias climáticas de la DMC no pronostica precipitaciones en lo queda del año.

En Valparaíso la situación es aún más catastrófica. El año 2019 está camino a convertirse en el año con menos precipitaciones de los últimos 100 años, con tan solo 83,2 mm, superando incluso a 1968, cuando llovió 88,6 mm y a 1998, cuando se registraron 94,3 mm. Solo es superado por 1924, cuando, según el Servicio Meteorológico de la Armada, solo llovió 61 mm (ver infografía). Arnaldo Zúñiga, meteorólogo encargado de Difusión de la DMC, explica que la zona central tiene un déficit de precipitaciones sobre el 76% desde Curicó al norte, a excepción de Antofagasta. ‘Estamos hablando de una megasequía. Si uno ve la estadística, desde 2009 en adelante empezaron a disminuir las precipitaciones respecto de los últimos 30 años’. Dice que la proyección en lo que resta del año es preocupante.

‘La proyección estacional y trimestral de temperaturas y precipitaciones se basa en distintos índices, y uno de ellos es el Fenómeno de El Niño, que no ha estado muy a la par como en otras oportunidades. Es preocupante, porque por lo menos de aquí a fin de mes seguirá activo este sistema y estacionalmente se potencia más, por lo que la posibilidad de precipitaciones es bastante baja. Vamos a seguir muy al debe en las precipitaciones y por ningún motivo vamos a alcanzar los rangos normales’, explica. Asegura que si el año termina así, el déficit podría subir uno o dos puntos más. Raúl Cordero, académico de la U. de Santiago, señala que ‘este año hemos tenido una sequía muy intensa, entre La Serena y Curicó. Desafortunadamente, las sequías ocurren, pero con el cambio climático van a ocurrir más frecuentemente y con mayor intensidad.

Además, este año corona una sucesión de una década con precipitaciones más bajas de lo normal. Es una sequía larga y este año es muy intensa. Las sequías son uno de los eventos extremos que van a ser más intensos como consecuencia del calentamiento global’. El futuro no es alentador, agrega Cordero. Pronostica que habrá años tan secos como este, incluso peores. ‘La sequía forma parte de una sucesión de eventos que configuran una tendencia. La zona central y la zona centro-sur exhiben durante cuatro décadas una tendencia a la baja en las precipitaciones, no es del año pasado, tiene 40 años. Esa tendencia es cambio climático, es lo que provoca una tendencia a la baja en las precipitaciones y hace más frecuentes las sequías’, establece.

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