Autoridad ambiental da luz verde a proyecto de litio en el salar de Maricunga

Minera Salar Blanco se apresta a convertirse en el tercer productor de litio a nivel nacional, apuntando a iniciar su producción en Maricunga desde 2022. Fuente: El Mercurio, 6 de febrero de 2020.


Un importante avance logró el proyecto de Minera Salar Blanco, luego de recibir de parte del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) su Resolución de Calificación Ambiental (RCA). Esta autorización es clave para poder explotar las pertenencias de litio que posee la compañía en el salar de Maricunga, el segundo de mayor importancia en Chile tras el de Atacama. Se trata de un proyecto de más de US$ 530 millones y es el primero de este tipo aprobado fuera del salar de Atacama, cuya propiedad se divide en un 51% de la firma australiana Lithium Power, el 31% corresponde al empresario chileno Martín Borda y el 18% restante a la canadiense Bearing Lithium.

El gerente general de la compañía, Cristóbal García Huidobro, comentó que la firma llevaba más de cinco años trabajando en el Estudio de Impacto Ambiental, pero que de todos modos les sorprendió la rapidez en la aprobación del proyecto, el cual fue evacuado desde el SEA en solo 15 meses. ‘El proceso de evaluación en sí fue bastante eficiente, y eso hay que hacerlo notar. Contrario a lo que todo el mundo piensa, el nivel de eficiencia técnica y administrativa del SEA, al menos a nosotros, nos sorprendió’, explicó, y destacó también la colaboración de la Oficina de Grandes Proyectos del Gobierno durante la tramitación de la iniciativa.

En cuanto a los próximos pasos, la empresa se encuentra en medio de su estructuración financiera, la cual se realizará a través de contratos con socios estratégicos que podrían adquirir futuros contratos de compra del litio, además de un ‘Project Finance’. Con todo, a la fecha ya han invertido del orden de los US$ 54 millones, cifra que se espera que llegue a los US$ 60 millones antes de que se inicie la construcción, proceso que se espera comience a fines de este año y que se extendería por 24 meses, en que va a requerir de un peak de mano de obra de 1.500 personas.

Junto con esto, la firma logró un acuerdo con las comunidades locales para entregarles un royalty por las ventas del mineral —que producirá unas 20 mil toneladas de carbonato de litio al año— y que se estima en unos US$ 20 millones durante su vida útil.

El ejecutivo asegura que los inversionistas detrás del proyecto no están preocupados por la situación por que atraviesa el país y explica que ‘estamos de acuerdo con las demandas sociales, no con la forma, porque la violencia nadie la comparte. Desde el punto de vista de los riesgos que ven los inversionistas, este es un proyecto de largo plazo, que va a sobrevivir a varios gobiernos distintos y, probablemente, a más de una crisis’.

En paralelo, la compañía se encuentra en la última etapa de las tratativas con Codelco, en búsqueda de un acuerdo vinculante con la estatal, que es otra de las propietarias de gran parte del salar de Maricunga. ‘Ese proceso está caminando y toma su tiempo, pero creo que el otorgamiento de esta RCA es una señal importante de apoyo de parte del Gobierno a que este desarrollo en el salar de Maricunga salga adelante lo antes posible’, remata García Huidobro.

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