Mina Invierno en recta final: en abril enviarán últimos embarques y quedará con dotación mínima

La empresa tiene pendientes cuatro embarques que concluirán a fines de marzo o los primeros días de abril. Mientras falla la Suprema, realiza ajustes de acuerdo a su escenario actual. Fuente: Diario Financiero, 25 de febrero de 2020.


En la recta final para concretar su paralización temporal está Mina Invierno, yacimiento ubicado en la Región de Magallanes, ligado a Empresas Copec y Ultramar.

Luego que el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia revirtiera la autorización que había logrado la empresa para utilizar tronaduras en su operación, tanto la compañía como el Servicio de Evaluación ambiental (SEA) llegaron hasta la Suprema para intentar dar vuelta la situación, lo que aún está en proceso.

Con ese telón de fondo es que la compañía ha seguido avanzando en su paralización temporal y uno de los últimos hitos será en abril, cuando se realicen los últimos embarques, a lo que se sumarían otros ajustes para responder al crítico escenario.

Según trascendió, el último envío de carbón se realizaría en abril porque están quedando con el mínimo de stock al no tener producción, lo que traería consigo un nuevo ajuste de personal.

‘Tenemos pendientes cuatro embarques y estimamos que concluiremos a fines de marzo o los primeros días de abril, si es que las condiciones climáticas, tanto en la isla como en los puertos de destino, lo hacen posible’, dijo el gerente general de Mina Invierno, Guillermo Hernández. Agregó que hoy ‘tenemos aprobada una paralización temporal de la operación minera por parte de Sernageomin y está en proceso de revisión la solicitud de paralización temporal parcial del puerto ante el mismo organismo’.

De un total de mil trabajadores, la compañía ya había terminado con los contratos laborales de 514 de ellos y en noviembre la cifra llegó a 624 personas desvinculadas.

Macarena Hernández, del Sindicato de Empresa Mina Invierno, señala que ‘asumimos que los despidos van a seguir ocurriendo, sobre todo en el área operativa y de mantenimiento’.

‘Esperamos que las autoridades vuelvan de vacaciones ya en marzo y tengamos alguna resolución en abril como para saber algo más’, agrega.

Fuentes comentan que la información que circula es que en esta semana se podrían desvincular trabajadores de mantenimiento y operaciones para dejar lo justo para lo que es el embarque de carbón. Al respecto, Mina Invierno se limitó a comentar que, ‘teniendo en cuenta que las operaciones minero- portuarias terminan a fines de marzo, quedaremos funcionado con una mínima dotación para efectos de mantención y seguimiento de los compromisos ambientales’.

Sobre los planes de reconversión laboral que se anunciaron por parte del gobierno, la dirigenta sostiene que, en cuanto a los socios que han sido desvinculados de su organización, ‘han encontrado trabajos en rubros similares a los que se desempeñaban en el área administrativa (…), pero la calidad de remuneración no es la misma’.

Y si bien algunos apuntan a que la aguda situación de la operación podría poner presión a la decisión del máximo tribunal, desde la compañía indicaron que a la fecha no tienen conocimiento que se haya nombrado un relator de la causa ni cuándo la Suprema se pronunciará sobre el recurso de casación.

‘Abrigamos la expectativa de tener un pronunciamiento favorable toda vez que la decisión que adoptó en su momento el Tribunal Ambiental de Valdivia no fue unánime y Mina Invierno entregó contundentes antecedentes que permiten tener la convicción de que las tronaduras no generan un impacto adverso significativo sobre la componente paleontológica’, dijeron.

Así, el escenario actual de la operación ha obligado a la minera a realizar ajustes acorde a su realidad. Por ejemplo, Minera Invierno presentó el viernes una consulta ante la autoridad ambiental respecto de si debe someter a Evaluación ambiental ajustes en los planes de seguimiento y/o monitoreo ambiental establecidos para el proyecto minero y portuario.

Según explicó la compañía en su escrito de 21 páginas, en esta etapa actual de paralización temporal, algunas de las medidas y/o acciones de seguimiento ambiental que fueron definidas requieren ser ajustadas, ‘toda vez que el diseño inicial de los planes de monitoreo se planteó bajo un escenario muy distinto al actual’.

En particular, dice que la frecuencia en la cual se debe aplicar el monitoreo a diversas variables fue establecido conforme a faenas normales, lo que de acuerdo a las nuevas circunstancias temporales, se ha reducido en forma drástica y, en la mayoría de los casos, absoluta respecto de las actividades de extracción de estéril y carbón.

‘La mayoría de los impactos que dichos monitoreos buscan evaluar y/o verificar no se manifestarán en la práctica, tornándose injustificado su seguimiento bajo las frecuencias originales’, recalcó.

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