Ingreso a parques nacionales con distanciamiento social: La idea que nace ante inminente apertura de malls

En redes sociales y cartas se ha instalado el tema que apunta a permitir que esos espacios puedan ser utilizados en medio de la emergencia. Fuente: Emol, 29 de abril de 2020.


En medio del debate generado en torno a la inminente reapertura de malls y al plan Retorno Seguro impulsado por el Gobierno en el marco de la «nueva normalidad», algunas voces han propuesto una serie de iniciativas dirigidas al «bienestar personal», como la habilitación de paseos para niños en cuarentena y la reapertura de parques nacionales.

La primera en referirse al hecho fue la defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, quien elogió las medidas adoptadas por España en la materia, pues afirmó que algo que «puede parecer banal» permite entender que los niños, niñas y adolescentes (NNA) son «personas que merecen de una atención específica de parte del Estado, que sea capaz de comunicarse con ellos para que entiendan qué se está anunciando».

Ayer, por ejemplo, la subsecretaria de Salud, Paula Daza, dijo que era viable pensar en un tipo de permiso especial para niños. «Nos parece una medida interesante», comentó.

Asimismo, en redes sociales diversos usuarios han propuesto reabrir los parques cordilleranos y nacionales, que fueron cerrados el 17 de marzo con el fin de disminuir el riesgo de contagio, justo cuando Chile entraba en la fase 4 de la enfermedad.

En la instancia, tanto Conaf como la Asociación Parque Cordillera informaron que la medida sería evaluada de forma constante, dependiendo del avance del virus.

En ese contexto, este martes, una carta a El Mercurio, reiteró la solicitud.

«Señor Director: Dado el tremendo interés y atención que ha tenido la idea de reabrir los malls en todo el país debido al covid-19, ¿no será momento de evaluar poder reabrir nuestros parques nacionales y reservas? Entendemos que la recomendación actual es evitar salir, pero confiamos en que nuestras autoridades, dados los buenos resultados hasta ahora de prevención y manejo de nuestro país contra el virus, puedan ofrecer a nuestros compatriotas alguna forma de poder visitar la naturaleza, con los resguardos que corresponda», comienza señalando la misiva firmada por Juan Andrés Covarrubias.

A lo anterior, agrega como medidas de precaución el «limitar la cantidad de visitantes al día -por medio de reserva de cupo-, que estos visitantes sean residentes de la región correspondiente al parque que desee visitar para evitar grandes desplazamientos, etcétera».

«Si hay algo que nos ha enseñado este virus es a apreciar más que nunca lo que tenemos. ¿Por qué son más importantes los malls que nuestros parques?», plantea la carta.

No anteponer el beneficio propio al comunitario

Ahora bien, durante este fin de semana, varias imágenes de personas y familias que decidieron hacer deporte al aire libre subiendo a cerros cercanos a la capital fueron publicadas en redes sociales, abriendo la duda de si está práctica es segura o no en medio de la pandemia.

Jorge Jorquera, médico broncopulmonar de Clínica Las Condes, cree que anteponer el beneficio persona al comunitario es algo «un poco egoísta» y explica que existen tres principales problemas respecto al realizar este deporte en medio de la contingencia sanitaria.

El primero, tiene relación al uso de mascarillas, ya que al hacer ejercicio físico se necesita más flujo de aire y esto puede afectar la efectividad de estas, dependiendo del material del que estén hechas. Por ejemplo, una «mascarilla quirúrgica habitualmente dura dos horas, pero hiperventilando va a durar media hora». Además, en niños este tema se hace más complejo, ya que Jorquera explica que ellos «toleran bastante menos su uso», y es «poco probable que la usen en todo el ascenso y descenso», tanto los más pequeños como adultos.

Por otro lado, el distanciamiento social es otro de los problemas relacionas a este deporte, ya que la tradicional regla del metro y medio entre personas cambia cuando alguien hace ejercicio físico. «Cuando hago actividad física aumento mi flujo respiratorio y esta distancia social debe ser mucho más que el metro y medio, ya que la persona que va atrás o adelante, dependiendo del flujo de aire, si es que está en período de incubación de una enfermedad puede ser muy contagioso», explica el médico.

«Para caminar en un trayecto son probablemente cinco metros de distancia, si corro son 10 metros o 20 si ando en bicicleta. La distancia social (de un metro y medio) es útil para esperar la fila del supermercado, pero no para hacer actividad física», añade.

Lo último que destaca Jorquera, y quizás una de las cosas más peligrosas de esta práctica, son los posibles accidentes. Esto, si llega a ser más grave, como una caída con golpe de cabeza, podría llevar a la necesidad de atención médica, algo que probablemente estará concentrado en pacientes con covid-19. «Existe un riesgo potencial que uno no quisiera correr (…) No hay que anteponer un beneficio personal a la situación que es global», añade.

«Hoy los bancos de sangre tienen mucho menos unidades y si tengo un accidente y requiero glóbulos rojos, plaquetas o plasma hay menos disponibilidad. Las clínicas pueden estar atochadas atendiendo coronavirus, puede no haber pabellones o ventiladores», advierte el médico.

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