Pesca industrial advierte cierres de empresas si se prohíbe captura de merluza con arrastre

La dirigenta afirma que el golpe de la iniciativa de origen parlamentario se sumaría al impacto de la 'ley de la jibia', que también restringe el arrastre y ha dejado a mil personas cesantes. Fuente: El Mercurio, 11 de mayo de 2020.


La merluza, conocida popularmente como ‘pescada’, es uno de los productos del mar más consumidos en el país y hoy está en el centro del debate del ámbito pesquero. El 60% de las capturas de este recurso las realizan pesqueras industriales, y el 40%, los barcos artesanales. Un proyecto de ley que se tramita en el Congreso, impulsado por parlamentarios de oposición principalmente, preocupa a las firmas de mayor tamaño, ya que plantea prohibir la extracción con técnicas de arrastre, consideradas dañinas para las especies por el mundo artesanal (ver recuadro). La presidenta de la Asociación de Pesqueras Industriales (Asipes), Macarena Cepeda, aborda la situación de su sector en medio de la pandemia y anticipa efectos ‘devastadores’ si prospera esa iniciativa parlamentaria que está en trámites iniciales. Indica que se acabarían unos dos mil puestos de trabajo y se cerrarían empresas ya castigadas tras perder la captura de jibia también con métodos de arrastre.

-¿Cómo está su sector en medio del efecto del coronavirus?

‘Desde que comenzó esta emergencia sanitaria, nuestro foco ha sido la protección de nuestros trabajadores, sus familias y colaboradores’. ‘Con un gran esfuerzo de nuestras empresas, hemos podido seguir operando, asegurando la continuidad de los procesos como actividad básica productora de alimentos y eso se debe en gran medida al compromiso de los trabajadores que se desempeñan en plantas y barcos. Lo anterior ha permitido mantener las operaciones en torno al 75%’. ‘Además compañías como Blumar, PacificBlu, Camanchaca, FoodCorp, Landes y Orizon, que operan en la macrozona centro- sur, han destinado el 75% de sus capturas a consumo humano directo. Si a eso sumamos que la harina de pescado que producen las plantas pesqueras y que tiene destino la alimentación de animales y peces de cultivo, el aporte de la pesca industrial a la cadena alimentaria nacional es estratégico y fundamental, en tiempos de pandemia y crisis como la que vive el mundo’.

-¿Tienen algún catastro de despidos en el sector por el impacto del virus y de empresas que se hayan acogido a la Ley de Protección del Empleo?

‘Nos preocupa mucho el impacto que esta crisis sanitaria está generando en el empleo y las consecuencias futuras que la pandemia tendrá en la economía nacional y regional. Por ello quiero destacar que ninguna empresa socia de nuestro gremio se ha acogido a la Ley de Protección del Empleo. Ninguna persona ha sido despedida producto de la emergencia sanitaria. Se han hecho todos los esfuerzos necesarios para proteger a más de 6.500 personas’.

-¿Qué otros temas preocupan al rubro hoy?

‘Hay tres conjuntos de temas que preocupan en nuestro sector. El primero, es una serie de mociones parlamentarias sin fondo técnico y otras derechamente inconstitucionales que dañan el empleo y las certidumbres para proyectar la actividad. Allí estuvo la ‘ley de la jibia’, que dejó cerca de mil cesantes en nuestro sector, y hoy la eliminación de la pesca de arrastre para la captura de la merluza’. ‘El segundo tema que nos preocupa es la situación social del mundo artesanal.

Hoy hay muchos pequeños artesanales que lo están pasando mal producto de la pandemia, por lo que esperamos que el trabajo de la Subsecretaría de Pesca sea fructífero y puedan recibir la ayuda que necesitan, junto con introducir las mejores regulaciones que hace tiempo se vienen pidiendo. Pero también hay temas de fondo que afectan al mundo artesanal que hay que atender con urgencia. Creemos que se debe mejorar la calidad de los derechos históricos de pesca de estos actores’. ‘El tercer tema es la pesca ilegal, que se ha agudizado en los últimos meses, afectando la sostenibilidad de los recursos pesqueros chilenos y que es practicada por bandas organizadas que no solo pescan fuera de las cuotas pesqueras, sino que además sustraen recursos en áreas de manejo, de cultivos marinos, o capturan en épocas de veda’.

-¿Cuál es el fondo del proyecto que afecta la pesca de arrastre?

‘Esta iniciativa parlamentaria propone que en Chile no se utilice este tipo de redes. Sin embargo, ya sabemos que la popular ‘pescada’ está desapareciendo en Chile no a causa de las redes de arrastre, sino por la pesca ilegal. La pesca de arrastre no está siendo prescrita en el mundo, sino, todo lo contrario, está fortaleciéndose con mejoras técnicas y tecnológicas que la hacen más sustentable’.

-¿Cuáles serían los efectos adversos sobre la industria si se concreta ese proyecto?

‘Los efectos serían devastadores en la situación que se encuentra Chile, pues estimamos una pérdida de otros dos mil empleos directos e indirectos, ya que tras perder la jibia, hay muchas empresas que ahora simplemente no tendrían acceso a la pesca, lo que obligaría a su cierre definitivo. Para el caso particular de Talcahuano, donde se agrega valor a través de la elaboración de productos congelados y apanados, se pondría en riesgo el abastecimiento y distribución que se hace a los distintos establecimientos que forman parte de la Junaeb a lo largo de todo el país’.

-Hace un tiempo, la Subsecretaría de Pesca indicó que se limitaría la pesca de arrastre a una ‘huella’ histórica de explotación -2% de la zona marítima chilena-, pero este proyecto en trámite es diferente.

‘Se trata de un proyecto diferente que miramos con escepticismo. Internacionalmente el congelamiento de la huella se ha utilizado para proteger los ecosistemas marinos vulnerables, cosa que en Chile ya ocurre. Por lo tanto, frente a este tipo de propuestas, es necesario un análisis más profundo. En nuestro país, el fondo es principalmente arena, fango y roca, por lo tanto, no se comprende el objetivo técnico de aplicar una medida así’.

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