Presencia/Ausencia: Los temas ambientales en el escenario de COVID-19

Opinión de Flavia Liberona, directora ejecutiva de Fundación Terram, respecto a las problemáticas ambientales y el cambio climático en medio de la evolución del COVID-19. Fuente: La Mirada, 14 de mayo de 2020.


Desde el inicio de la pandemia por coronavirus, los temas relacionados con problemáticas ambientales y cambio climático, tanto a nivel nacional como mundial, aparecen y desaparecen de los medios de comunicación. Un día, la prensa informa que, debido a las restricciones de desplazamiento en diversas ciudades, estaría provocando la presencia de animales silvestres[1]. También nos informan que esta reclusión, junto al cese de algunas actividades económicas, estaría incidiendo en la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) causantes de calentamiento global y cambio climático antrópico[2]. Si bien estas noticias pueden ser positivas en un escenario tremendamente complejo, en realidad solo dan cuenta de lo que está pasando en un determinado momento, ya que es muy improbable que una vez que se reactive la economía mundial estos cambios permanezcan, tal como lo ha señalado la Organización Meteorología Mundial[3]. Lo cierto es que problemas que hoy afectan a la humanidad, tales como el calentamiento global, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, los incendios forestales, entre otros, siguen estando presentes y continuarán allí después que salgamos de la emergencia sanitaria mundial que ha ocasionado esta pandemia.

Como sabemos, el coronavirus ha impactado fuertemente las economías mundiales y lo seguirá haciendo, prueba de ello es el desplome del precio del petróleo, la caída de la industria del turismo, la crisis financiera que afecta a las líneas aéreas de todo el mundo por solo nombrar algunos ejemplos. Lo que se traduce en un aumento de la cesantía, producto de la disminución de diversas actividades económicas. De esta manera, tenemos hoy un planeta donde una parte importante de su población ve cómo disminuyen sus ingresos en forma significativa, aumentando la pobreza y el hambre.

Por su parte, las empresas y los gobiernos han ido tomando posiciones, así están quienes apuestan por hacer una transición hacia una economía baja en emisiones globales, mientras hay quienes continúan pensando solo en reactivar la economía y generar empleo, una tensión que confrontará posiciones y visiones sobre modelos de desarrollo.

En este sentido, resulta importante tener presente la propuesta de CEPAL en relación a garantizar un ingreso mínimo familiar para asegurar la subsistencia de personas y comunidades vulnerables y así avanzar hacia fortalecer un estado de bienestar para las personas, en contraposición a un enfoque que solo se oriente a una reactivación de la economía de mercado, la cual probablemente acrecentará la desigualdad y flexibilizará, o simplemente dejará de lado ciertos resguardos ambientales mínimos, perpetuando así los problemas que hoy aquejan a la humanidad. En este escenario, es importante poner énfasis en que las problemáticas ambientales no deben pasar a un segundo plano, pues están directamente relacionadas con la calidad de vida y el bienestar de las personas.

 

[1] https://es.mongabay.com/2020/03/animales-silvestres-coronavirus-llegan-a-las-ciudades-de-latinoamerica/

[2] http://www.rfi.fr/es/salud/20200320-disminuyen-las-emisiones-de-gas-de-efecto-invernadero-con-la-crisis-del-covid-19

[3] https://news.un.org/es/story/2020/03/1471562

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *