Santiago tuvo su día más lluvioso en dos años y el sur ve alivio en zonas de sequía

El agua volvió a fluir en el Parque Nacional Radal Siete Tazas y benefició las reservas para la próxima temporada de riego. Fuente: El Mercurio, 24 de junio de 2020.


Calles inundadas, semáforos apagados y cortes de energía eléctrica en distintos sectores del Gran Santiago; un escenario frecuente cada vez que llueve sobre la capital, pero olvidado en medio de la prolongada sequía que vive la zona central.

Durante la tarde del lunes y la madrugada del martes, sin embargo, se acumularon 26,2 milímetros en la estación meteorológica de Quinta Normal, y 27,1 mm en la del aeródromo Eulogio Sánchez, en La Reina. Fue la mayor lluvia en casi dos años, desde los 35 mm que precipitaron en julio de 2018. En 2019, en cambio, el día más lluvioso dejó apenas 14 mm.

Así, y como en el pasado, Gran Avenida se inundó completamente entre los paraderos 27 y 30, en La Cisterna. Además, sectores de San Joaquín, San Miguel, Las Condes, Macul y La Florida sufrieron cortes de luz.

Según la Dirección Meteorológica, el sistema frontal elevó a 59,2 los mm caídos este año en Santiago. Aunque es mejor que el de la misma fecha del año pasado (34,8), el registro está lejos de los 144 mm de una temporada promedio, por lo que la capital aún tiene un déficit del 59%.

¿Por qué la capital sigue colapsando con la lluvia? Para el presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, Sergio Baeriswyl, se trata de una mezcla de factores:

‘Cuando los planes de infraestructura en aguas lluvias no van a la par del aumento de las correntinas producto del crecimiento de las ciudades, se produce eso’, explica, porque la urbanización impermeabiliza el suelo, evitando que las aguas penetren en la tierra.

Agrega que, además, ‘muchos especialistas han advertido esto sobre el cambio climático; precipitaciones más intensas en cortos períodos de tiempo’.

Alivio para zonas afectadas por la sequía

En la zona centro-sur, en tanto, celebran los más de 300 mm de lluvias de los últimos días, que han revitalizado icónicos parajes afectados por la sequía, como el Parque Nacional Radal Siete Tazas, en la Región del Maule, que incluso había sido cerrado por la falta del agua, que ahora volvió a fluir.

Los agricultores también se sienten algo más aliviados, ya que en estos meses se deben acumular las reservas para la próxima temporada de riego.

‘Es una mejora sustancial respecto de 2019 (…), porque hasta el 30 de mayo íbamos con una situación muy crítica’, explica Luis Moreno, jefe de la División de Hidrología de la Dirección de Aguas del MOP.

‘Las precipitaciones nos ponen en una situación bastante más holgada que el año pasado’, detalla, respecto de casos muy significativos, como la zona de Ovalle (en donde se ubican varios embalses), que a fines de mayo marcaba solo 8,2 mm de lluvia y hoy registra 48 mm, con lo que ha reducido casi a la mitad su déficit de 97%.

Moreno también precisa que la Región de Valparaíso ha logrado reducir su déficit de agua con las últimas lluvias.

Respecto de otras zonas con embalses, el jefe de división aclara que es muy pronto para sacar cuentas, porque todo dependerá de la acumulación de nieve y los posteriores deshielos.

‘Maule, en la última semana, ha tenido gran cantidad de lluvias y también acumulación de nieve, lo que es una muy buena noticia ya que viene a estrechar el déficit hídrico. Podríamos decir que hoy este número negativo ha retrocedido al 36,6% respecto de igual período en 2019’, explica Francisco Durán, seremi del MOP en esa región.


Publicado en: Resumen de prensa

Etiquetas: Destacado lluvias

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