Blumar entrega nueva información por hundimiento del centro “Caicura” y también se refiere a aumento de capital

Entre otras cosas, la compañía aseguró que se realizarán once campañas oceanográficas completas durante un semestre, en las que expertos medirán sistemáticamente doce parámetros químicos y diez parámetros físicos para conocer cómo se comporta el medio marino frente al hundimiento del centro de cultivo. También confirmó que pretende levantar US$40 millones a través de un aumento de capital. Fuente: Aqua, 28 de julio de 2020.


Durante la mañana de este martes 28 de julio, la empresa salmonicultora Blumar volvió a referirse a la fuga de peces registrada a fines de junio en su centro de cultivo “Caicura”, el cual está ubicado en el área de Hualaihué, provincia de Palena, región de Los Lagos.

“Desde el día en que se produjo el hundimiento del centro ‘Caicura’ tras ser azotado por un inusual temporal, hemos destinado todos los recursos humanos y tecnológicos para responder a indicaciones de las autoridades y proponer a las comunidades planes de acción serios y seguros para las personas y el medio ambiente”, comenzó asegurando Blumar, que añadió: “Tras conversar con profesionales, científicos y académicos, y luego de analizar múltiples antecedentes, le hemos propuesto a la autoridad implementar un Plan de Monitoreo Integral que amplía la zona de estudio más allá de la ubicación del centro y que implica medir un mayor número de parámetros y por un período de tiempo de seis meses”.

Este plan, según la compañía, se basa en una propuesta del Centro de Investigación y Desarrollo de Recursos y Ambientes Costeros (Centro i-mar) de la Universidad de Los Lagos (ULagos), y trabajada con académicos de diferentes centros de estudio. El grupo de trabajo que se hará cargo de esta tarea está integrado por tres doctores en oceanografía, un doctor en ciencias marinas, un doctor en manejo y conservación de recursos naturales, y diez biólogos marinos, entre otros profesionales.

Más en detalle, el Plan de Monitoreo Integral contempla ocho estaciones de monitoreo y cuatro de control, incluyendo la boya oceanográfica que el i-mar tiene en el seno de Reloncaví hace más de tres años, lo que le permite contar con una más robusta línea base con información científica de la zona. Esta boya cumple las funciones de estación meteorológica, pues mide la presión atmosférica, temperatura del aire, humedad ambiental y velocidad y dirección del viento; y también de estación oceanográfica, ya que monitorea la temperatura del agua, pH, turbidez, conductividad, fluorescencia y oxígeno disuelto, entre otros parámetros.

Para ello -afirmó Blumar- se realizarán once campañas oceanográficas completas durante un semestre, en las que dichos expertos medirán sistemáticamente doce parámetros químicos y diez parámetros físicos para conocer cómo se comporta el medio marino frente al hundimiento del centro.

“Este Plan Integral de Monitoreo estudiará las corrientes marinas de la zona y las condiciones físico-químicas de la columna de agua próxima al fondo, por lo que se tomarán muestras de agua para análisis cuantitativo de fitoplancton y se medirá el carbono orgánico total y parcial, el nitrógeno total, nitrato, nitrito y fosfato, entre otros. También analizará el fondo marino, desde donde se extraerán sedimentos, y se investigará la macrofauna bentónica. Y en paralelo, también se observará y analizará el comportamiento de aves, lobos marinos, especies carroñeras y bacterias”, puntualizó la productora de salmónidos.

Para el doctor Iván Pérez-Santos, científico y coordinador de investigación del Centro i-mar, “esta es una propuesta seria, con un enfoque académico interdisciplinario que va más allá de las exigencias hechas por las autoridades, pues no solo mediremos más parámetros indicados en la normativa, sino que también aumentaremos el área territorial de investigación. Además, esta aproximación nos permitirá actuar de manera oportuna para saber cómo se está comportando el medio marino tras el hundimiento de este centro”.

Por su parte, el consultor ambiental Francisco Mery, quien es gerente de la oficina South Patagonia de WSP, explicó que “Blumar le solicitó al Centro i-mar un plan de monitoreo de múltiples variables, por lo que este es un estudio profundo y minucioso, que contempla once campañas oceanográficas integrales en seis meses y que contará con especialistas de universidades, centros de estudio y empresas especializadas en estos temas. Este es un esfuerzo inédito, que debe llevar tranquilidad a las autoridades y a las comunidades, pues lo que se está proponiendo es un trabajo muy serio y detallado”.

Aumento de capital

Por otro lado, y en relación con los hechos esenciales remitidos a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) los días 25 de mayo y 26 de junio de este año, Blumar confirmó que en sesión de directorio realizada este lunes (27 de julio) se acordó citar a junta general extraordinaria de accionistas para el jueves 20 de agosto de 2020. Esto, con el objetivo de someter a la consideración de los accionistas aumentar el capital social de la compañía en US$40 millones o, en su lugar, en la suma que acuerde la junta mediante la emisión de acciones de pago.

“Los avisos de citación a la junta del rubro se publicarán los días 3, 10 y 17 de agosto del presente año en el diario ‘La Segunda’, y en ellos se incluirá la información sobre la hora, el lugar de celebración, formas de participación y demás materias relativas a la junta que conforme con la ley y las normas deben comunicarse a los accionistas y a la Comisión para el Mercado Financiero”, precisó el gerente general de Blumar S.A., Gerardo Balbontín.

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