El 88% de los salmones de centro Caicura está muerto bajo el mar

Balance final de Sernapesca determinó el hundimiento de 16 jaulas, arrastrando consigo un total de 771 mil 405 peces. Responsables evalúan plan para recuperar la mortalidad. Fuente: El Llanquihue, 5 de agosto de 2020.


Tras la masiva fuga de salmones y el hundimiento de jaulas del centro de cultivo Caicura (Hualaihué), de la empresa Salmones Blumar el pasado 27 de junio, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) entregó su balance.

El escape afectó a dos de las 18 jaulas del centro. Las 16 restantes se hundieron, arrastrando consigo un total de 771 mil 405 peces, equivalentes al 88% de los salmones del centro. La mortalidad presente en el fondo marino se estima en 2.900 toneladas, dado que el peso promedio de los peces, al momento de la contingencia, era de 3,8 kilos.

La cifra definitiva de peces escapados desde el centro fue de 103 mil 720, correspondientes al 12% del total de 875 mil 125 salmones presentes en Caicura. Sernapesca, mediante inspecciones, verificó la recaptura de 28.276 pescados, lo que corresponde a un 27% del total de salmones escapados, cifra que supera el 10% de recaptura que exige la Ley General de Pesca y Acuicultura. Desde Sernapesca detallaron que esta información se basó en estudios de prospección y análisis de imágenes tomadas con dos robots submarinos y sonares de alta tecnología, realizados por la empresa, según lo solicitado por las autoridades.

Alicia Gallardo, directora nacional de Sernapesca, informó que «ha habido avances significativos, ya tenemos la estimación de los peces escapados, producto de las solicitudes que le hicimos a la empresa, tanto la autoridad marítima como la superintendencia de Medio Ambiente.

Luego de un arduo proceso, que significó introducir robots submarinos a 295 metros de profundidad, radares, ecosonda, una serie de elementos para permitir establecer cuál era la ubicación primero del centro y cuáles eran las jaulas afectadas».

MORTALIDAD

Blumar entregó cuatro propuestas a Sernapesca para el plan de retiro seguro de la mortalidad, que permanecen al interior de las 16 jaulas que se encuentran en el fondo del mar y que podría constituir daño ambiental.

En tanto que el órgano fiscalizador para determinar los pasos a seguir en esta emergencia continúa trabajando en forma coordinada con el resto de las autoridades competentes en la materia, como la Superintendencia de Medio Ambiente y la Armada.

Felipe González, capitán de Puerto de Puerto Montt, explicó que «nosotros le solicitamos a la empresa que presentara un plan de extracción de los peces y de las estructuras que están en el fondo del mar. Ese plan fue presentado el día de ayer (lunes) dentro del plazo y está siendo analizado por nosotros dentro de nuestras competencias. Básicamente porque dentro de nuestro trabajo está la seguridad humana en el lugar y verificar la navegación por ese sector».

La autoridad marítima detalló que aún falta determinar, mediante un informe de riesgo, cuál será la medida que va a adoptar la empresa para la recuperación de los salmones hundidos.

La Armada está viendo la parte técnica de la acción de extracción para la seguridad de la vida humana en el mar y las estrategias en el combate a la contaminación. En este sentido, cuando ocurrió este evento en el centro de Blumar, la Armada efectuó la denuncia a la justicia, la que está en proceso investigativo.

BLUMAR

Pedro Pablo Laporte, gerente de área de Salmones Blumar Seafoods, dijo que «desde el día del hundimiento del centro Caicura por un inusual temporal, hemos trabajado seriamente, con sentido de urgencia y asesorados por expertos y científicos de primer nivel apoyados con tecnología de punta, para enfrentar esta situación, responder a las exigencias de las autoridades y proponer acciones concretas. Hemos actuado con total transparencia ante la opinión pública, las comunidades y las autoridades, informando periódicamente sobre lo que estamos haciendo».

Desde Blumar comunicaron que activaron los protocolos de seguridad. Implementaron un plan de recaptura de salmones con más de 500 pescadores artesanales del sector. Propusieron a la autoridad un plan de monitoreo integral, con 11 campañas oceanográficas completas, para monitorear por seis meses el comportamiento del medio marino tras el hundimiento. Entregaron a la autoridad cuatro propuestas técnicas para definir qué hacer con la biomasa hundida y sobre la base de aspectos técnicos y de seguridad ambiental, buscan realizar un análisis de riesgo.

Esteban Ramírez, gerente general de Intesal de SalmonChile, comentó que le parecía que la empresa ha actuado de forma «responsable, seria y transparente ante esta situación, utilizando toda la tecnología disponible y trabajando con un equipo humano preparado para enfrentar esta lamentable emergencia. Hoy ya existe claridad respecto a la magnitud del escape y han diseñado un plan de monitoreo en conjunto con el mundo académico y científico que permitirá contar con información que será de utilidad para ellos y toda la industria».

Desde SalmonChile expresaron que esperan observar cómo se está comportando el ecosistema del seno de Reloncaví y las zonas aledañas ante este accidente, para conocer si existe un impacto real y entender su magnitud. Según Esteban Ramírez «esto es muy valioso y creemos que van por el camino correcto, para que se pueda resolver de la mejor manera, según todos esperan».

POSIBLE DAÑO AMBIENTAL

Mauricio Ceballos, vocero de Greenpeace Chile, definió como «una bomba de tiempo» la mortandad de peces que se encuentra en el fondo del seno de Reloncaví. Hizo una distinción en lo que la legislación entiende por daño ambiental. Esto porque la ley exige el 10% de recaptura de peces para poder descartar esa condición en el ecosistema y para el ambientalista este es un número bastante bajo: «Según la información que entrega Sernapesca, esa meta ya se habría conseguido con la recaptura de 28 mil salmones a la fecha. Sin considerar que la enorme masa de salmones, que se encuentra en el centro todavía, está en el ecosistema y en una condición bastante peligrosa».

Advirtió que «se puede repetir lo del año 2016 cuando tuvimos un vertimiento de una cantidad tres veces mayor, solo que más afuera, y en este caso tenemos a 2.900 salmones, de mortalidad, muy cerca de las costas en una zona bastante cerrada. Por lo cual los efectos que puede tener pueden ser gravísimos y de hecho la ley es súper clara cuando dice que toda mortalidad debe ser retirada en un plazo máximo de 48 horas. En este caso tenemos 38 días sin que se haya retirado esa mortalidad. Están recién pensando en un plan para hacerlo cuando es una bomba de tiempo lo que se encuentra ahí».

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