Región Metropolitana aumentó un 4,2 % la superficie de cultivos frutales en tres años

Este martes se dieron a conocer los resultados del Catastro Frutícola 2020, liderado por CIREN y ODEPA. Fuente: El Labrador, 12 de agosto de 2020.


Este martes 11 de agosto, y tras seis meses de trabajo de campo encuestando a productores y empresas del rubro, se dieron a conocer los resultados del Catastro Frutícola 2020, para actualizar las cifras en las regiones de Valparaíso y Metropolitana. El Catastro Frutícola es un estudio que realiza cada tres años, y a nivel regional, el Centro de Información de Recursos Naturales, CIREN y la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias, ODEPA, ambos pertenecientes al Ministerio de Agricultura.

En esta edición del estudio, se pudo observar que, tal como hace tres años, la primacía en la Región Metropolitana de cuatro especies: el Nogal, con 16.430 hectáreas y una variación del 16,4%; la Vid de Mesa, con una disminución del 14,1% respecto a la actualización 2017 alcanzando 6.848 hectáreas; el Olivo, con un alza del 8,8% y una superficie al año 2020 de 4.946 hectáreas; y por último, el Palto, que para este registro presentó una leve baja de 5,9%.

‘A nivel general, la Región Metropolitana obtuvo un alza de 2.195 hectáreas, es decir un 4,2%, con respecto a la actualización anterior. Una cifra importante, pero casi tres puntos por debajo de la edición 2017 del estudio. Esta región, que representa el 15,9% de la superficie nacional cultivada a nivel frutícola, ha vivido momentos muy complejos, donde la escasez hídrica ha puesto a prueba a cientos de productores que han tenido que aprender a adaptarse a una nueva y difícil realidad’, señaló Félix Viveros, Director Ejecutivo de CIREN.

De las 54.661 hectáreas de superficie frutícola cultivada a nivel regional, un 45% pertenece a la provincia de Melipilla que, además, presenta el mayor crecimiento provincial con una variación del 13% y una superficie de 24.625 hectáreas. Las provincias de Maipo y Talagante también mostraron alzas de 1,6% y 2,4%, respectivamente. Por el contrario, se encuentran Chacabuco, que redujo en casi 800 hectáreas su superficie frutícola cultivada; Cordillera, con una disminución de casi 54 hectáreas; y Santiago, con una diferencia de menos 196 hectáreas. En esta última provincia, la comuna de Pudahuel presenta la mayor variación negativa, con una disminución de su superficie frutícola del 33%.

‘La fruticultura se viste con pantalones largos en la Región Metropolitana, con el gran aumento de superficie plantada. Por ejemplo, de especies como el Nogal, el Olivo; y en especial del Cerezo cuyo número de hectáreas se incrementó en casi el 50 por ciento. Si bien, eso nos pone muy contentos, no olvidamos los problemas tenemos seguir enfrentando, como el cambio climático, el ingreso de nuevas plagas y enfermedades. Y sin duda que este catastro nos permitirá contar con herramientas para tomar mejores decisiones en el futuro’, indicó José Pedro Guilisasti, seremi de Agricultura de la Región Metropolitana,

En cuanto a la manera de riego, uno de los principales sistemas utilizado por los productores es el de goteo, que abarca el 76,1% de las 54.600 hectáreas implementadas con alguno de los métodos en la región. Le siguen las técnicas de riego por surco, con un 13,3%; por microaspersión, con el 9,8%; y por tendido, con el 0,8% de los casos.

La directora de Odepa, María Emilia Undurraga agregó ‘La calidad y oportunidad en la entrega de información es fundamental para que los diversos agentes del sector puedan tomar decisiones adecuadas. Es por ello, que estamos continuamente revisando los procesos de levantamiento y procesamiento de información estadística, considerando las diversas necesidades sectoriales, en sus ámbitos económico, social, y ambiental. En ese sentido, el diálogo permanente y el trabajo coordinado entre los sectores público, privado, academia, y la sociedad civil, cobra gran relevancia para consensuar necesidades y problemáticas del sector, para que juntos logremos diseñar propuestas de mejora’.

Es importante señalar que el Catastro Frutícola es una completa radiografía sobre el desarrollo de la fruticultura y los cultivos, que otorga datos sobre las diferentes especies y variedades, la superficie de frutales por método de riego, la producción y su destino, además de información sobre la capacidad instalada de infraestructura y agroindustria en la región. Son encuestados todos los huertos con más de 0,5 hectáreas y/o 50 plantas, en el caso de especies como el Papayo o la Datilera.

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