Presentan dos recursos de protección contra proyecto de reversibilidad de Los Aromos

Foto: Modatima.

Iniciativa de Esval para asegurar abastecimiento de agua fue impugnada por vecinos y por Modatima, quienes dicen que hay riesgos de contaminación del agua en la desembocadura del río Aconcagua. Experto afirma que es "poco probable". Fuente: El Mercurio de Valparaíso, 21 de diciembre de 2020.


El Movimiento de Defensa por el acceso al Agua, la Tierra y la Protección del Medioambiente (Modatima) y otro grupo de particulares presentaron un recurso de protección en contra del proyecto de Esval denominado Conducción Reversible Los Aromos – Concón, que está ejecutando Esval en el estero de Limache.

La acción judicial advierte eventuales riesgosa la salud de la población, entre otros puntos, por lo que le solicitan a la Corte de Apelaciones de Valparaíso que ordene someter la iniciativa al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) y piden que el tribunal dictara una orden de no innovar, lo cual no fue acogido, pero sí el recurso, por lo que los alegatos serán esta semana.

Sobre la iniciativa, el subgerente zonal de Esval, Alejandro Romero, aseguró que «el proyecto Aromos Concón representa un avance decisivo para la seguridad del abastecimiento de agua potable a más de 1 millón de habitantes del Gran Valparaíso hasta 2040, no sólo en lo que se refiere al consumo urbano, sino aportando seguridad hídrica a diversos sistemas de agua potable rural, a través de un uso mucho más eficiente del recurso».

Asimismo, precisó que «su construcción resguarda el entorno y cuenta con todos los permisos necesarios. Se ha desarrollado desde su concepción en estrecha coordinación con el Ministerio de Obras Públicas y las Direcciones de Aguas y de Obras Hidráulicas».

Por su parte, el sociólogo Matías Guerrero, miembro de Modatima, publicó un artículo en el que advierte que, debido a la cercanía de la desembocadura del río Aconcagua con la refinería de petróleo que existe en Concón, «el eventual transpone de agua proveniente de la zona de Concón ubicada en el río Aconcagua hacia el embalse Los Momos implica un riesgo de transportar también contaminantes. Podría afectar el agua para consumo humano, implicando un riesgo certero para la salud de la población. No hay estudios científicos, ni presentados por la empresa sanitaria que lo descarten».

Frente a esas dudas, el subgerente zonal de Esval sostuvo que «no hay antecedentes de contaminación en el agua de la cuarta sección del río Aconcagua. Por otra parte, el agua proveniente del embalse que Esval entrega a sus dientes es potabilizada en la planta de Concón, de acuerdo a la exigente norma chilena, lo que asegura su calidad para el consumo humano, que además es constantemente fiscalizada por la Superintendencia de Servicios Sanitarios».

EXPERTO DESCARTA RIESGO

Consultado al respecto, el decano de la Facultad de Ciencias de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Manuel Bravo, académico cuya área de investigación es la química ambiental, sostuvo que «la contaminación que se genera en Quintero y Puchuncaví no debiera afectar en gran medida al ecosistema cercano a Concón, ya que el viento lleva el material particulado y metales pesados que hay en el aire en dirección al norte, y Concón está al sur».

Sin embargo, en el caso de la refinería que existe en Concón, «ahí hay otro tema, por el tema de la contaminación del aire, que ha sido muy reportada en este último tiempo en cuanto a hidrocarburos».

No obstante, Bravo aclaró que «uno espera que la contaminación del aire sea elevada, y que, probablemente, algo de eso pudiese afectar los cursos de agua o los alrededores. Pero ese tipo de sustancias, en general, son volátiles, lo que quiere decir que, entre estar en el agua o en el aire, van a preferir estar en el aire, son sus-tandas que, normalmente, permanecen en la atmósfera, y por lo general, terminan diluyéndose en el aire, así que es poco probable que se contamine el agua».

ENTUBAMIENTO COMPLETO

Otro punto que advierte Guerrero en su artículo es que «se destruyó el estero al modificar el suelo con la adición de tierras y transformación hacia una vía para la tubería de acero. Se puso cemento encima del patrimonio ambiental sin dejar siquiera un mínimo caudal ecológico, contradiciendo lo dicho en la Consulta de Pertinencia sobre que se dejaría un caudal ecológico mínimo. El cauce completo del estero fue convertido en una tubería».

Al respecto, agrega que «la destrucción del estero a afecta también a las comunidades que vivían con él y gracias a él. El estero era parte de las fuentes de agua en el circuito de abastecimiento de agua que obtenían las APR de las comunidades de la zona. Al menos unas 2 mil personas se suministraban de agua del estero. En ese sentido, la actividad económica de agricultura y ganadería de subsistencia es también una realidad que se ve rotundamente afectada por el entubamiento del estero».

Uno de los pobladores aguas arriba del estero Jorge Morales, lamentó que «el plan Aconcagua y la Conducción reversible Los Aromos – Concón, vienen a someter a un estrés adicional a las comunidades, en beneficio de la minería, energía y agroindustria».

RECURSOS DE PROTECCIÓN

En el plano judicial, la abogada Mónica García, patrocinante de miembros de la comunidad y de Modatima en la acción judicial, explicó que «es un recurso de protección por vulneración de derechos fundamentales, en específico el derecho a la vida y el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. En el caso del proyecto de Esval de Conducción Reversible Los Aromos – Concón, no está sometido al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), entonces nuestra solicitud concreta es que se someta al SEIA».

La abogada destacó que «el recurso se admitió a tramitación, y en el transcurso del mismo se acumularon los autos, esto quiere decir que se sumó a otro recurso de protección que presentó otro abogado con otras personas que habitan Concón que tenían esta misma preocupación».

Desde Esval, en tanto, señalaron que «dadas las características de la obra, no requiere Estudio ni Declaración de Impacto Ambiental. Ello, porque corresponde a un acueducto que conducirá menos de 2 m3/s, que no contempla obras catalogadas como sifones, ni cambios de trazado de cauce de los esteros Limache y Lajarilla».

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