Campaña digital entre Chile y Argentina continúa lucha para exigir el fin de la salmonicultura en aguas australes

Foto: El Mostrador

El representante de la comunidad yagán de bahía Mejillones, David Alday, valoró que la unión entre los habitantes de ambos países esté contribuyendo a erradicar esta industria de la zona. Fuente: La Prensa Austral, 16 de mayo de 2021.


El pasado fin de semana se realizó una manifestación conjunta entre agrupaciones y organizaciones ambientalistas de Chile y Argentina, en la que, a través de veleros y kayaks, se desplegó un lienzo que pedía el fin de la industria salmonera en las cada vez menos prístinas aguas del extremo sur del continente.

La iniciativa fue apoyada por la marca outdoor Patagonia y contó con la participación de representantes de Club Náutico AFASyN, Club Náutico de Río Grande, Club Shima Waia, Club de Pesca con Mosca y Club Río Grande, la comunidad Yagán de Puerto Williams, el programa marino de Rewilding Argentina «Sin Azul No Hay Verde» y Greenpeace, entre otros.

Un grupo salió desde Estancia Harberton, en el lado argentino y otros, desde Puerto Williams, encontrándose en el límite que divide al canal Beagle, donde desplegaron una bandera que rezaba «No a las salmoneras».

La campaña digital consiste, según explicó la directora de Marketing de Patagonia Chile, Macarena Sánchez, en acciones que involucran a toda la comunidad. Es así que invitó a ingresar a la plataforma P2Action, para enviar un correo electrónico «directamente a las autoridades chilenas para exigir el fin de la industria de la salmonicultura en canales, fiordos y lagos del sur del país. Esta es una forma de dar visibilidad al trabajo de diferentes asociaciones, agrupaciones y ONGs que trabajan de forma constante para luchar contra esta industria como fundación Terram, Defendamos Chiloé, ONG FIMA, Amigos de los Parques, Geute Conservación, Chao Pescao, Cetacea, Coordinadora No Alto Maipo, entre otras.

El objetivo de esta iniciativa, es concientizar a la ciudadanía por un lado, y exigir un cambio ante este tipo de negligencias ambientales y que de una vez, las autoridades chilenas se involucren y adopten medidas efectivas para regularizar y limitara las industrias que están destruyendo los ecosistemas y agotando los recursos naturales».

Sánchez añadió que, en sus más de cuarenta años, Patagonia ha desarrollado una línea de activismo ambiental y se ha involucrado y apoyado iniciativas que buscan defender la naturaleza y las comunidades, siguiendo su misión de «estamos en el negocio para salvar el planeta Tierra». Además de la campaña, la compañía ha dedicado gran cantidad de tiempo y recursos para promover la restauración de cuencas hidrográficas y ecosistemas acuáticos tanto en Chile como en el mundo.

En 2019 produjeron el documental «Estado Salmonero» en el sur del país «donde Ramón Navarro, surfista de olas grandes y embajador global de la marca outdoor, expone los efectos de esta actividad en el ecosistema, sus efectos negativos y rastrea los orígenes de la industria y el mayor consumo per capita de salmón de granja chileno a nivel global. Todo apunta, sorprendentemente, al mismo país: Japón», indicó la directora de Marketing de Patagonia Chile.

Comunidad yagán

Por el lado chileno, uno de los participantes fue el integrante de la comunidad yagán de Bahía Mejillones, David Alday, quien explicó que con la actividad «esto viene a concretar el trabajo que se pudo realizar y que tuvo buen término en 2019, cuando se sacó la estructura marina que se había instalado ilegalmente en el canal y que correspondía a Nova Austral. Todo lo que contrajo eso, el fraude que tenía esta empresa con el estado, que llevó al CDE a querellarse contra ellos al igual que el ente fiscalizador, Subpesca, por alterar su documentación y todo lo administrativo por el tema de las mortalidades. El fin era sacar las jaulas y las cuatro concesiones que estaban instaladas, caducadas y, por ende, ilegales.

Aunque se llegó a buen fin, pero aún quedan ocho concesiones en la costa de Puerto Williams, entonces estamos tramitando la Ley Lafkemche a través de los Espacios Costeros Marinos de los Pueblos Originarios Ecmpo, porque tenemos una visión de futuro. Como comunidad, estamos bien activos, tenemos presencia fuerte dentro del territorio y creemos que somos los principales actores en cómo se debe llevar el desarrollo para conseguir un equilibrio, entendiendo la fragilidad del entorno que tenemos», manifestó Alday.

A pesar de que está consciente de que la sociedad cambia y se buscan oportunidades y emprendimientos para el desarrollo económico, «somos los únicos que tenemos esta visión como pueblo, de nuestro entorno y creemos que vamos a mantener ese equilibrio, entre un buen desarrollo para obtener, primero, una buena calidad de vida, que no es lo que estamos viendo ahora con las construcciones de los grandes muelles, que se está haciendo para los cruceros, pero no tenemos claro si eso va a tener un beneficio para la comunidad. Sabemos que son otros temas, pero que igual tendrán impacto en nuestro entorno», reiteró.

Alday destacó que, además de los clubes y organizaciones medioambientalistas que protagonizaron esta manifestación, hubo una activa participación de la comunidad yagán, entre ellos, Cristina Calderón. «Se habla que nos hemos quedado pegados en este tema, pero las concesiones siguen en trámite, no hemos logrado la caducidad completa, y eso nos tiene trabajando constantemente. Cuando se logró sacar las concesiones acuícolas fue también porque la gente de Argentina apoyó, siempre ha sido un trabajo binacional, y eso tiene un gran interés porque ambos estamos enfocados en que nuestro desarrollo va por cuidar nuestro entorno y medio ambiente, no romper los ecosistemas y esta industria viene a eso».

De hecho, en el país vecino -apunta- está por salir una ley que prohibe la salmonicultura. -Palabras mayores y tenemos claro que, si lo logran, sería un tremendo espaldarazo para las pretensiones nuestras. Somos un mismo canal y lo que pase en un lado repercutirá en el otro. No nos importa la nacionalidad, sino que estamos trabajando para un solo objetivo, que es el cuidado del mar, del canal, el archipiélago y todo lo que guarda; lo que nos va a favorecer en todo este desarrollo que queremos y eso tiene un valor que debe que respetarse y aplicarse, de parte de la autoridad. No es solamente sentarse a escuchar nuestros reclamos. La autoridad debe tomar en cuenta en la práctica, estas acciones».

Finalmente, David Alday se mostró orgulloso del trabajo realizado, anunciando que están a la espera de la resolución de la Subpesca, por ejemplo, «de tener una admisibilidad de este espacio marino costero solicitado por nosotros; pero estamos convencidos en que saldrá favorable, porque lo que hemos podido presenciar a través de la historia de la acuicultura de este país, no tendría por qué dudarse el impacto que tendría al instalar algo así acá. La salmonicultura no calza con la sustentabilidad, es una industria que acomoda todo a través de los empleos, las cifras, el dinero y no tiene nada que ver con la visión de un pueblo originario o una comunidad como esta, que tiene la visión de desarrollo por otro lado. Nosotros siempre vamos a decir ‘No a las Salmoneras’, porque choca con nuestra visión de vida y la que nos dejaron nuestros antepasados», concluyó el representante de la comunidad yagán.

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