Maisa Rojas, ministra del Medio Ambiente: “Lo que ocurre en Quintero-Puchuncaví es el síntoma más agudo de una manera sucia de desarrollarnos»

La autoridad admite que el cierre de la fundición Ventanas de Codelco no garantiza que se terminen las intoxicaciones y el daño ambiental en la bahía de Quintero y Puchuncaví. Dice que, a la larga, las 20 empresas que forman el cordón industrial de la zona tendrán que salir de ahí, y envía un mensaje a los inversionistas: el país necesita 'muchas y buenas inversiones', apunta. Fuente: El Mercurio, 26 de junio de 2022.


Entre la semana pasada y esta, la ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, adquirió un protagonismo que no buscó. Sin proponérselo, estuvo en el centro de la noticia debido al anuncio de cese de la fundición Ventanas de Codelco. La decisión activó un paro impulsado por la Federación de Trabajadores del Cobre, conflicto que se desactivó rápido, cuando los trabajadores de Codelco pusieron fin al paro nacional y acordaron una mesa de trabajo con la administración de la estatal para abordar el futuro de la fundición. El cese de operaciones de Ventanas se enmarca en la intoxicación masiva ocurrida el 6 de junio en la bahía de Quintero-Puchuncaví, debido a los altos niveles de dióxido de azufre.

‘No siento ese protagonismo. Siento que este es un trabajo súper transversal del Gobierno. El Gobierno dijo que este sería un gobierno ecologista; me pone el mandato de darle contenido a eso. Significa poner en el centro a las personas en nuestras decisiones. Eso es lo que ha ocurrido acá, en una zona que lleva décadas de una degradación ambiental. A pesar de que tenemos regulación y normas, claramente están siendo insuficientes, porque vuelve a ocurrir una nueva intoxicación’, comenta la ministra.

Detalla que la primera intoxicación sucedió a mediados de mayo, por compuestos orgánicos volátiles, y entre ese episodio y el del 6 de junio se gatilló otra asociada a ácido sulfhídrico que viene de las alcantarillas. ‘Las tres tuvieron afectaciones en la salud. La contaminación que existe en esas localidades es multifactorial’, acota la autoridad.

-La fundición Ventanas existe desde el año 64. ¿Debió cerrar antes?

‘No me quiero referir a eso, lo que me corresponde es hacerme cargo de la situación hoy día. Lo que ocurre en Quintero-Puchuncaví es el síntoma más agudo de una manera sucia de desarrollarnos. En algún momento hay que tomar decisiones para cambiar esa ruta para enfrentar la crisis del cambio climático y hay que enfrentarla con urgencia. Siento que no le estamos tomando el peso’.

-La ministra de Minería dijo que fue una sorpresa el anuncio de Codelco de cerrar Ventanas, admitiendo que le ‘habría gustado saber antes para haber podido dialogar’. ¿A usted también la sorprendió?

‘Yo creo que estaba bastante anunciado, pero es la decisión del directorio de Codelco. Estuvieron varios días antes preparándose para ese directorio’.

-¿Pero usted sabía?

‘El directorio toma sus decisiones de manera autónoma, después hablaron con los trabajadores, que eran los primeros a los que les correspondía conocer esa decisión, y después se le informó al Presidente. Y ahí el Presidente apoya la decisión’.

-¿Usted influyó en la decisión?

‘Nosotros estuvimos en conversaciones después del evento de intoxicación del 6 de junio. Se pidió a AES Gener y a la fundición algunas medidas provisorias. Nosotros exigimos la actualización de los planes operativos, en el contexto del plan de descontaminación, a todas las empresas de la zona. Obviamente ha habido conversaciones’.

-En el directorio de Codelco la decisión no fue unánime. ¿Qué hubiera pasado si no hubieran decidido cerrar la fundición? ¿Qué hubieran hecho como ministerio?

‘Actualizar los planes operacionales’.

-¿Y eso es suficiente?

‘Esas son las herramientas que yo tengo. El Ministerio de Salud tiene la alerta sanitaria, con la cual pueden pedir la paralización total o parcial de alguna de las empresas que tienen instalación en la zona’.

-Codelco cumplía la norma ambiental, pero igual contaminaba. ¿La norma actual está bajo los estándares de lo que se requiere?

‘La norma no asegura que no existan eventos de contaminación. No cumple con el objetivo de evitar eventos de intoxicación’.

-¿Y para qué está la norma?

‘El plan de descontaminación está desde el año 2019, lleva dos años y medio’.

-No es antiguo.

‘Efectivamente, no es tan antiguo, y el resultado es que no funciona. Tenemos un plan de descontaminación y prevención actualmente vigente en Concón, Quintero y Puchuncaví, donde la contaminación efectivamente ha bajado, pero no permite evitar eventos de intoxicación, y eso significa que hay que revisarlo. Todos los planes de prevención y descontaminación se deben revisar cada cinco años, en este caso han pasado dos años y medio, habría que adelantar la actualización’.

-El cierre de Ventanas no es inmediato, usted ha dicho que tomará a lo menos cinco años. Y Codelco tiene la obligación legal de fundir en Ventanas, por lo que podría volver a operar la fundición. ¿Significa que los daños ambientales en la zona se van a mantener en este tiempo?

‘El primer paso que tiene que cumplir Codelco es obtener un permiso temporal de cierre con Sernageomin. Y ellos estiman que se puede demorar entre ocho a 12 meses. Después hay una ley de cierre de faenas mineras, donde la empresa tiene que ingresar un proyecto al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), y también toma un tiempo para que el SEA le dé la Resolución de Calificación Ambiental para el proceso de cierre, que incluye proyecto de ingeniería, desmantelamiento, etc. Luego viene el desmantelamiento propiamente tal. Mínimo, son cinco años, podría ser más’.

-Mientras tanto, la fundición podría volver a operar.

‘Durante el primer año podría volver a operar’.

-Se mantiene el daño ambiental.

‘Se mantiene el riesgo de que vuelva a haber un evento de intoxicación, por eso estamos pidiendo la actualización de los planes operacionales. Nosotros tenemos priorizada la actualización de la norma de fundiciones y también de la norma de termoeléctricas; vamos a revisar el plan de descontaminación para actualizarlo, pero son trabajos que no ocurren de la noche a la mañana. Eso es un proceso que se va a demorar mínimamente un año. Entonces, la pregunta, después del primer evento que hubo en mayo, es qué hacemos este invierno, porque es ahí que la condición climática y meteorológica hace que tengamos esta mala ventilación. Durante el invierno hay que estar especialmente atentos. Y dado que no puedo de la noche a la mañana actualizar los instrumentos regulatorios que tengo a disposición, no me queda más que aplicar al máximo un principio preventivo, que es tomar las decisiones de manera muy conservadora para evitar el riesgo. Y eso es lo que estamos haciendo’.

-Entonces, el cierre de Ventanas no garantiza que se terminen las intoxicaciones, el daño ambiental y la condición de zona de sacrificio de Quintero y Puchuncaví.

‘No, el daño ambiental está en los suelos, en el agua. Por eso, lo que tiene que ocurrir en Chile es un proceso de transición socioecológica justa’.

-Y si la contaminación de la zona no recae únicamente en Ventanas, ¿se justifica atacar solo una fuente de contaminación?

‘Codelco es responsable del 62% de las emisiones de dióxido de azufre, uno de los contaminantes que produce intoxicaciones graves y efectos graves en la salud. Si cierra la fundición, evidentemente la probabilidad de que volvamos a tener nuevos eventos de contaminación y de intoxicación por dióxido de azufre se reducen significativamente. Tengo la probabilidad de cuatro tipos de contaminaciones y Codelco tiene la oportunidad de eliminar prácticamente una: ¿la tomo o no? Me parece evidente que sí’.

-En la zona está Enap, otra empresa estatal, que es responsable del 50% del material particulado. ¿También debería salir?

‘Nosotros tenemos una institucionalidad ambiental que regula ciertos contaminantes a través de los planes de prevención y descontaminación. Esos planes se tienen que revisar cada cinco años. El material particulado ha bajado significativamente, el dióxido de azufre también, los óxidos nitrosos también. Uno podría decir que están funcionando; sin embargo, seguimos teniendo intoxicaciones por dióxido de azufre. Para el dióxido de azufre, en la medida en que uno quiere evitar los eventos de intoxicación, no está funcionando. En el caso del material particulado, no hemos tenido alerta. Tenemos un instrumento que para algunos contaminantes está funcionando, para otros no’.

-Y si mañana hay una emergencia por material particulado, ¿habría que tomar una decisión radical también con Enap?

‘En Santiago tenemos un plan de descontaminación por material particulado y el lunes tuvimos preemergencia. No está funcionando. ¿Apagamos la ciudad completa para que funcione? Vamos a tener que actualizarlo y tomar otras medidas, y asegurar que la institucionalidad ambiental funcione’.

-Hay 20 empresas en el cordón industrial de Quintero-Puchuncaví. ¿A la larga, esas empresas tendrán que salir de ahí?

‘Van a salir por el plan de descarbonización de la Ley Marco de Cambio Climático. Hay dos centrales termoeléctricas, una de ellas se cierra ahora en junio y la otra durante los próximos dos años’.

-¿Y el resto de las empresas?

‘Hay seis empresas que emiten compuestos orgánicos volátiles, porque trabajan con combustible. ¿Para dónde va Chile? A la desfosilización, vamos a dejar de usar combustible’.

-O sea, todas las empresas deberán salir de esa zona.

‘Van a salir. Chile está en un proceso de dejar de utilizar combustibles fósiles para producir energía; estamos hablando de carbón, de petróleo y sus derivados, de diésel, de gas, y vamos a generar energía con fuentes renovables. Esto nos da una hoja de ruta muy clara, nos da certeza jurídica de que Chile va a requerir un nivel de inversiones sin precedentes’.

-¿Hoy es posible desarrollar proyectos en Chile?

‘No solamente se puede, sino que se debe hacer. Si no, ¿cómo vamos a hacer la transición energética?’.

-Pero el Comité de Ministros, que usted preside, en su primera reunión rechazó los dos proyectos que se analizaron, entre ellos, un proyecto de gas natural por US$ 650 millones con todos sus estudios y permisos medioambientales aprobados desde 2019.

‘Yo creo firmemente que para que esto ocurra y ocurra bien, que tengamos las inversiones que se requieren para poder enfrentar de manera exitosa todas nuestras crisis, necesitamos de una institucionalidad ambiental fortalecida, que pueda hacer las evaluaciones de manera correcta, que se haga con una participación amplia, de manera que los proyectos cuenten con el apoyo de las comunidades. Para eso, no hay otra cosa que dialogar’.

-¿Va a llegar un minuto en que efectivamente un proyecto tenga la certeza de que, hecha la tramitación ambiental y aprobada, podrá construirse sin que después haya una reclamación?

‘Eso espero yo. A través de una buena participación, que sea significativa. Hoy no ocurre eso; si no, no tendríamos las reclamaciones de las comunidades y del titular una vez que termina el proceso formal’.

-¿El Comité de Ministros debería seguir existiendo, considerando que es una instancia política, no técnica?

‘Me encantaría que no tuviésemos que llegar a la instancia del Comité de Ministros. Me gustaría tener un sistema de evaluación ambiental que fuese lo suficientemente robusto, que les dé garantías a todas las partes y que sirva para que los proyectos se hagan con las comunidades, y bajar la conflictividad social. Esa es la institucionalidad ambiental que me gustaría ver. (…) Contamos con poca información de líneas base. Hay que fortalecer el Servicio de Evaluación Ambiental. Para que no nos demoremos años y años en la evaluación de los proyectos, hay que tener un ordenamiento territorial que esté acordado en las regiones con las comunidades. Así, los inversionistas sabrían de antemano dónde proponer algo y dónde no’.

-¿Los inversionistas deben perder el susto de que en Chile no se podrán hacer proyectos?

‘Totalmente. Todo lo contrario. Necesitamos muchas inversiones y buenas inversiones, y las necesitamos en un tiempo bastante récord para hacer la transición energética. Y para eso necesitamos fortalecer nuestra institucionalidad ambiental, por un lado, y también tener un buen ordenamiento territorial’.

-Uno de los proyectos que deberá ver el Comité de Ministros es Dominga. El Presidente Boric criticó el proyecto en plena campaña. ¿Eso quiere decir que no será aprobado?

‘Yo soy ministra del Medio Ambiente y soy responsable de que se cumpla la institucionalidad ambiental, y es en la institucionalidad ambiental donde me va a tocar ver el proyecto, y en ese momento, con todos los antecedentes sobre la mesa, vamos a votar’.

-Los integrantes del Comité dependen directamente del Presidente de la República. ¿No hay una presión, considerando que el Presidente ya se pronunció contra el proyecto?

‘No hay ninguna presión’.

-Además de Dominga, el Comité deberá ver el proyecto Los Bronces, ambos son emblemáticos. ¿Los ve como sus pruebas de fuego?, ¿su desafío más complejo?

‘No lo veo así’.

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