Alertan por aumento de urbanización de suelos agrícolas y áreas protegidas en el 2022

Foto: Cristóbal Moreno

La Fundación Terram señaló el aumento de las solicitudes de parcelación tanto de zonas rurales como de áreas protegidas el año pasado, como una de las principales amenazas a la vegetación nativa. Conoce las otras amenazas y avances. Fuente: El Desconcierto, 14 de enero de 2023.


En el 2022, creció la presión inmobiliaria para desarrollarse sobre suelos agrícolas y sobre áreas protegidas. Según cifras levantadas por Terram, las solicitudes de subdivisión de predios rústicos al 5 de mayo del 2022 aumentaron un 177% con respecto al año pasado.

Además, el 34% de las indagaciones que realiza la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) por eludir la evaluación ambiental, correspondieron a proyectos inmobiliarios rurales. Estos datos son parte del Balance Ambiental 2022, realizado por la fundación Terram, en su capítulo Agrícola Forestal.

La presión inmobiliaria también avanza sobre las áreas protegidas. En el 2022, la SMA investigó 994 loteos en el Parque Nacional Puyehue en la región de Los Lagos, y el ingreso al SEIA de 90 proyectos de parcelaciones en la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal, en la región de Tarapacá.

Desprotección de Conaf

Otra situación alertada en el Balance Ambiental, es la destrucción de un tipo de vegetación nativa, amparándose en el instrumento de Planes de Trabajo de Conaf, lo que permitiría saltarse disposiciones de la Ley de recuperación del bosque nativo.

Entre mayo del 2009 y marzo del 2022 se afectaron más de 16mil hectáreas de vegetación nativa por la aprobación de 913 planes de manejo, beneficiando sobre todo la instalación de monocultivos de paltos y cítricos, además de proyectos de minería y plantas solares. Esto fue constatado en una declaración firmada en el 2022 por  un grupo de organizaciones, municipios, parlamentarios y académicos, y dirigida al Ministerio de Agricultura.

El tipo de vegetación afectada son las formaciones xerofíticas; grupos de arbustos autóctonos de zona árida y semiárida. “Estas son valiosas especies que cumplen funciones ecosistémicas al estar adaptadas a los climas áridos y semiáridos, como detener el avance de la desertificación, prevenir la erosión de los suelos y la absorción de emisiones de gases de efecto invernadero”, analiza el Balance Ambiental de Terram.

Las regiones más afectadas por este fenómeno de deforestación bajo planes de trabajo son Atacama, Coquimbo y Valparaíso.

Ley de riego

Con la llegada del gobierno de Gabriel Boric, la discusión parlamentaria sobre el proyecto de ley para prorrogar por 12 años la ley de riego, tuvo un giro cuando el Ejecutivo presentó una indicación sustitutiva, recogiendo distintas sugerencias de parlamentaros para dirigir el proyecto hacia la pequeña agricultura y no hacia grandes empresas.

En la indicación, se define a los pequeños propietarios agrícolas y campesinos como los principales sujetos de bonificaciones que ofrece la ley de riego. Asimismo, se establecieron limitaciones respecto de quienes pueden postular a bonificaciones, excluyendo como posibles destinatarios a personas que detenten cargos públicos y, además, se cambió el concepto de riego ponderado por hectárea de riego básico.

Desde Terram señalan un aspecto que preocupa sobre la indicación presentada. El Artículo 3° establece la posibilidad de otorgar bonificaciones en suelos calificados por el SAG como no arables, lo que “en definitiva permite bonificar obras de riego en pendientes”, se alerta en el documento.

Los monocultivos de paltos en Chile son principalmente los que se han instalado en pendiente en las laderas de los cerros; una práctica que en otros lugares del mundo se prohíbe por la erosión que produce en el suelo.

Revisa aquí el documento completo del Balance Ambiental de Terram.

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