Microsoft responde a observaciones por proyecto de data center en Quilicura y descarta la intervención a cualquier curso de agua renovable

Foto: Agencia Uno

Tanto los vecinos, como organismos públicos emitieron observaciones que apuntan a los efectos de la descarga de residuos y la intervención del Canal San Ignacio en el ecosistema de la zona. Fuente: Diario Financiero, 1 de marzo de 2023.


El proyecto de Microsoft que apunta a la construcción y posterior operación de un datacenter en la comuna de Quilicura, en Santiago, continúa avanzando en su tramitación para obtener los permisos ambientales correspondientes. Y este lunes la compañía respondió con una adenda complementaria a una serie de observaciones y cuestionamientos a la iniciativa por parte de organismos públicos de la Región Metropolitana, vecinos del sector y grupos en defensa del medioambiente.

De acuerdo al Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones y Rectificaciones por parte de la comunidad, se solicitó a la compañía norteamericana transparentar cuál será el manejo y destino de las aguas residuales y residuos sólidos provenientes de éstos, con la idea de asegurar que «no se ocasionará un detrimento del recurso hídrico del área del proyecto», «cuál será la contaminación que contendrá el agua después de ser utilizada en el sistema de refrigeración», y cómo el proyecto afectará la falta de agua al sistema de humedales, considerando la flora y fauna.

«Nos parece un punto crítico el que se haya promocionado el datacenter con tecnología amigable con el ambiente y de alta sustentabilidad, para luego presentar en el proyecto un punto tan complejo como el excesivo uso de agua potable para la refrigeración de los servidores, la cual ya se encuentra de forma escasa estos días y a no ser que existan lluvias durante el invierno, podría generar un déficit de carácter urgente», señala una de las observaciones.

Y agrega que si bien las plantas que opera Microsoft en todo el mundo utilizan sistemas de refrigeración por medio de inmersión en líquidos dieléctricos que son renovables, en este caso el sistema de enfriamiento funcionará con agua industrial, «la que tendrá calidad de agua potable y será suministrada por el sistema de agua potable público (empresa sanitaria Explotaciones Sanitarias S.A.), la cual será utilizada para el sistema de refrigeración».

En este sentido, uno de los organismos públicos que también se pronunció al respecto fue la Dirección General de Aguas (DGA), que solicitó a Microsoft ampliar los antecedentes aclarando la posición del Canal San Ignacio en cuanto al sitio de descarga y almacenamiento de combustible, bodegas de sustancias peligrosas o de residuos peligrosos. Y además describir todas las medidas de gestión ambiental conducentes a impedir un impacto significativo en la calidad de las aguas subterráneas y las aguas superficiales del área de proyecto (canal San Ignacio), durante cada una de las fases de la obra.

Por su parte, la Municipalidad de Quilicura señaló que la adenda presentada por Microsoft se contradice con la información recabada por el municipio. Y sostuvo que si bien, la compañía indica que el Canal San Ignacio es un sector de bajo valor ambiental, por lo que las obras no significarían un impacto al medioambiente, no sería correcto. Esto, debido a que a partir de los datos obtenidos en terreno, «se ha identificado una gran variedad de especies de fauna y vegetación».

Y destacaron la «importancia ecosistémica de este sector», dado que es uno de los canales que alimenta al Humedal O’Higgins de Quilicura.

En tanto, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) y la Seremi de Salud se mostraron conformes y/o no presentaron mayores observaciones al respecto.

Microsoft descarta intervención en zonas de agua renovable

Tras recoger las observaciones y planteamientos de la comunidad, este lunes la empresa tecnológica ingresó al SEA la adenda complementaria para dar respuesta a cada uno de temas. Y aseguró que el proyecto no requiere contar con una bodega de residuos peligrosos en la fase de operación ni con un Plan de Manejo de Residuos Peligrosos, ya que no se generarán más de 12 kg de residuos tóxicos agudos que presenten un riesgo.

Asimismo, la empresa dijo que los estanques de combustible de los grupos electrógenos estarán dispuestos sobre superficies impermeabilizadas y pretiles perimetrales para contener eventuales derrames, de manera que permitirán «disminuir los efectos negativos que pudiese tener un eventual derrame de combustible» y evitará una afectación a los recursos hídricos superficiales y/o subterráneos.

Y dijo que «no se realizarán extracciones del recurso natural renovable agua en ninguna de sus fases, ya que el agua a utilizar provendrá de una empresa sanitaria o, en su defecto, de un sistema que cuente con su respectiva autorización sanitaria por parte de la Secretaría Regional Ministerial de Salud».

Por otro lado, desde la empresa afirmaron que en cuanto a la construcción de las obras del proyecto, «específicamente la Línea de Alta Tensión y la cercanía que ésta presenta al canal San Ignacio, dicho canal no será afectado ya que no se pretende intervenir este, ni ningún curso de agua existente en la zona».

«Lo anterior considerando la importancia que estos ambientes, aun cuando se entiendan como ambientes antropizados o intervenidos, presentan para el funcionamiento del entorno en el cual se emplazan», agregaron.

Y en cuanto a la preocupación de la comunidad sobre el consumo de agua por parte del proyecto, especialmente en medio de una sequía y déficit hídrico, Microsoft aclaró que «los cálculos de consumo de agua para el sistema de refrigeración evaporativa directa ya consideran un aumento de la temperatura durante un año meteorológico típico que puede ocurrir con el tiempo». Y especificaron que sin embargo, no es posible prever un cambio drástico en el clima (temperatura adicional superior a 2,5ºC).

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