Urbanización, loteos y parcelaciones corresponden al 50% de los conflictos socioambientales sobre pérdida de vegetación nativa en la Región de Valparaíso según Fundación Terram

A través del Proyecto Tayú, financiado por la Unión Europea, la organización registró 34 conflictos. Además de la urbanización (32,4%), y los loteos y parcelaciones (17,6%), otras causas registradas son la minería, proyectos de energía y portuarios, entre otros. En el Seminario donde se presentó la información -al cual asistió el Gobernador Regional de Valparaíso Rodrigo Mundaca, la Subsecretaria de Agricultura, Ignacia Fernández y el Jefe de Cooperación de la UE en Chile, Ewout Sandker- se lanzó un nuevo documento de diagnóstico sobre la contaminación industrial de Quintero, Puchuncaví y Concón, validado por 170 personas de esas comunas.


Un total de 34 conflictos socioambientales relacionados con la destrucción y/o degradación de la vegetación nativa y xerofítica en la Región de Valparaíso registró entre junio y diciembre de 2022 Fundación Terram, a través del Proyecto Tayú “Justicia Ambiental, Derechos Humanos y Cambio Climático: del abandono de las comunidades a la política pública mediante articulación con el territorio en Chile Central”, el cual es financiado por la Unión Europea.

Liberona enfatizó que resulta significativo que en casi el 80% de los conflictos, están involucradas especies vegetales clasificadas en los estados de conservación vulnerable a la extinción (VU), en peligro de extinción (EN) y en peligro crítico de extinción (CR).

En la ocasión, el Gobernador de la Región de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, aseguró que “nuestra Región es la que presenta mayor cantidad de conflictos socioambientales, conflictos emblemáticos como lo que ocurre en la Bahía de Quintero, por ejemplo. Hoy hablar de justicia ambiental, de derechos humanos ambientales, de cambio climático, son cuestiones que no pueden estar ausentes ni del debate ni de la formulación de política pública, que debe poner la centralidad en estas temáticas, en mitigar los efectos del cambio climático provocado por los seres humanos, que han pensado que pueden tener un desarrollo ilimitado en circunstancias que hoy tenemos un planeta con bienes naturales comunes que son finitos. De ello depende la vida de la humanidad, dependen todas las vidas”.

Desde la Subsecretaría de Agricultura, liderada por Ignacia Fernández, la cual valoró que se realizara el trabajo en consulta activa con la comunidad, declarando que «son una fuente necesaria de información para la toma de decisiones. Quién mejor que las propias comunidades saben las dificultades que enfrentan. Acogemos su preocupación para enfrentar los problemas ambientales en el establecimiento del equilibrio entre crecimiento, desarrollo y sustentabilidad».

Por su parte, el jefe de cooperación de la Unión Europea en Chile, Ewout Sandker, señaló que “visibilizar adecuadamente los problemas y conflictos socioambientales desde un abordaje basado en Justicia Ambiental y Derechos Humanos, es un paso fundamental para la recuperación ambiental de los territorios. Creemos que el trabajo que realiza Fundación Terram a través del proyecto Tayú, y que apoyamos como Unión Europea, es un gran aporte para implicar a organizaciones y comunidades afectadas por la contaminación en la formulación o revisión de políticas públicas efectivas que aborden los problemas identificados.”

Zona de sacrificio                                                                                                      

Durante el Seminario de Inicio del Proyecto Tayú, se lanzó la segunda edicion del documento “La Negligente Realidad de la Bahía de Quintero”, donde se realiza un diagnóstico sobre los impactos relacionados con la contaminación asociada al Complejo Industrial Ventanas desde la perspectiva de la justicia ambiental y los derechos humanos.

En el informe, Fundación Terram profundiza el trabajo sosteniendo por 13 años en Quintero, Puchuncaví y Concón. Además, se validaron las brechas y deficiencias en normativas y políticas públicas en materia de contaminación ambiental y levantaron otras nuevas durante los talleres que convocaron a 170 personas del territorio, entre noviembre de 2022 y enero de 2023.

“Las organizaciones territoriales validaron nuestro Diagnóstico, porque también saben cuáles son los problemas que no les permiten mejorar su situación y aportaron nuevas ideas, como el apuntar a que las empresas tributen en la zona o que haya una vigilancia epidemiológica”, dijo Flavia Liberona.

Para la componente de vegetación nativa del Proyecto Tayú, por otro lado, se presentaron 14 brechas y deficiencias, que se trabajarán en los talleres a contar de mayo en distintas localidades de la Región de Valparaíso. “La legislación sectorial es heterogénea, dispersa y laxa, con vacíos legales y sujeta a interpretaciones que más bien parecen promover la destrucción de la vegetación nativa que su conservación. Un ejemplo concreto es la Ley de Bosque Nativo, que después de 16 años de discusión en el Congreso Nacional, 14 años de aplicación y 3 evaluaciones sobre su desempeño, no logra cumplir con el objetivo por el cual se diseñó que es la protección, la recuperación y el mejoramiento de los bosques nativos, con el fin de asegurar la sustentabilidad forestal y la política ambiental”, indicó Rodrigo Herrera, Director del Proyecto Tayú.

La iniciativa de Terram finalizará en junio de 2024, luego de la presentación de los resultados ante las autoridades.

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