Mortalidad de salmones supera 486 toneladas: se recuperó 73%

Foto: Sernapesca

ESTUARIO DE RELONCAVÍ. Sernapesca de Los Lagos reveló que dos empresas mantienen activos planes de contingencia por mortalidad masiva. Reiteraron que Floración Algal Nociva no corresponde a la denominada "marea roja". Fuente: El Llanquihue, 17 de noviembre de 2023.


El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) de Los Lagos informó ayer que la mortalidad derivada por un evento de floración algal nociva (FAN) en el Estuario del Reloncaví, corresponde a 486,4 toneladas de las especies coho y trucha.

Aunque en un comienzo se dio cuenta que 13 centros de cultivo se vieron afectados por la presencia de la microalga Thalassiosira pseudonana en niveles considerados nocivos para peces, en la actualización de los antecedentes se precisó que nueve de ellos mantienen planes de contingencia, de los cuales seis son por mortalidad masiva, «siendo sólo dos los centros que están en esta condición», de las empresas Trusal y Caleta Bay.

El ente fiscalizador informó que 30 mil toneladas componen la biomasa de esa Agrupación de Concesiones de Salmónidos (ACS) 1 y que la mortalidad corresponde a 486,4 toneladas de las especies coho y trucha; «es decir, un 1,62% de la biomasa total de la agrupación», especificó. El director regional de Sernapesca, Cristian Hudson, reveló que «del total de mortalidad, ya se han extraído 356,5 toneladas (73,2%)». Anunció que «llevaremos el registro de mortalidades diarias desde los centros de cultivo hasta los puntos de disposición final, con el objeto de velar por el adecuado cumplimiento de los planes de contingencia».

Hudson añadió que «seguimos monitoreando y fiscalizando en coordinación con las instituciones que componen el Comité Regional de Contingencias Ambientales (CIICA)».

La autoridad regional mencionó además que Sernapesca autorizó la cosecha de salmónidos en el centro 100503 (Trusal), que registra mayor mortalidad (360 toneladas), y que en se está en proceso de cosechar los ejemplares vivos.

Sernapesca además ratificó que la FAN que afecta al Estuario de Reloncaví «corresponde a la microalga Thalassiosira pseudonana, la cual no corresponde a la denominada marea roja. Por lo tanto, no hay afectación de moluscos bivalvos ni a otros peces».

Desde el Instituto de Fomento Pesquero (IFoP) insistieron en que esa FAN se debe a que «en primavera existen condiciones ideales de luz y nutrientes, lo cual favorece el incremento de esas microalgas».

En su actualización de este evento, Sernapesca afirmó que «organismos públicos y privados están alertas por los potenciales impactos que se han advertido ante la presencia de El Niño, que afecta actualmente el norte de nuestro país y que podría desplazarse a la zona sur provocando contingencias ambientales».

Cambio climático

El consejero regional Francisco Reyes, presidente de la Comisión de Medio Ambiente de ese cuerpo colegiado, planteó que el cambio climático no es la única variante que influye en este proceso, ya que antes de declararse esa condición mundial, episodios de este tipo «estaban presentes en nuestra realidad industrial-acuícola».
Propuso que la constatación de este hecho debería derivar en repensar ese modelo productivo, lo que incluye la posibilidad de relocalizar los centros de engorda afectados del Estuario del Reloncaví.

«Es importante que exista un diálogo amplio y público sobre cómo estamos generando producción sustentable. Y también que exista una autoevaluación y compromiso de hacer los mea culpa necesarios, en caso que no se cumpla con ese nivel productivo», dijo.

Apuntó que la salida de los centros de engorda de esa zona «es parte de la discusión que debe abrirse», tal como ocurrió con las concesiones acuícolas con causal de caducidad y el cese de actividades en lagos, temas que se hicieron conocidos luego de ser expuestos en esa comisión del Core.

«No siempre hay que refugiarse en la contingencia, que siempre va a existir. Lo peor que puede pasar es que, a todo evento, se responsabilice al cambio climático y no se asuma que, por ejemplo, han aumentado la producción en las mismas jaulas o que han ampliado muchísimo la biomasa, que no ha estado en revisión», postuló.

Fiordos y canales

Mientras que Flavia Liberona, directora ejecutiva de Fundación Terram, convino en cuanto a que «no debiese autorizarse el cultivo de salmónidos en zonas como fiordos y canales, los cuales se caracterizan por una baja circulación de aguas, y que el propio Ministerio del Medio Ambiente identifica como de alto riesgo».

Recordó que según el Atlas de Riesgos Climáticos (ARClim) de ese ministerio, «una de las zonas con mayor riesgo de mortalidad de salmones producto de la floración de algas nocivas, es la Agrupación de Concesiones de Salmónidos (ACS) 1, correspondiente al Estero Reloncaví».

Pese a ello, agregó Liberona, «actualmente hay 40 concesiones otorgadas en ese barrio (o ACS), de las cuales 13 habrían iniciado sus planes de contingencia para enfrentar este evento».

Respecto al origen de esta FAN, la directora ejecutiva precisó que para que ocurran deben reunirse condiciones climáticas como mayor temperatura y luz natural, así como la presencia de nutrientes en el ambiente, que permitan la propagación de dichas algas. «Es por esto que en las zonas donde se cultivan salmones las FAN tienen mayor probabilidad de ocurrir, debido a la carga de materia orgánica en la columna de agua y fondo marino, por las fecas y alimento no digerido por los salmones».

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