Catastro frutícola revela caída en superficie de cultivos y un alza en especies exportables

LA REGIÓN DE VALPARAÍSO CONCENTRA CASI EL 62% DE LOS CULTIVOS DEL PAÍS DEDICADOS A LA PRODUCCIÓN DE PALTAS.

REGIÓN. Documento muestra aumento de plantaciones de una serie de productos, como cerezas y limones, y ratifica que el principal cultivo sigue siendo el de palto. Fuente: El Mercurio de Valparaíso, 3 de diciembre de 2023.


Una leve baja en las superficies de cultivo de la Región de Valparaíso detectó el Catastro Frutícola 2023 que fue presentado hace unos días en la comuna de Los Andes. El documento, que es realizado por el Centro de Recursos Naturales (Ciren), con el financiamiento de la Oficina de Estudios y Políticas Agradas (Odepa) del Ministerio de Agricultura, dio cuenta que en el territorio existen 46.764,83 hectáreas productivas contra las 49.051,4 que se contaban hace tres años, es decir, un retroceso del 4,7%.
Asimismo, esta cifra equivale al 14% del total nacional, destacando además una baja en el número de explotaciones pasando de 4.667 en 2020 a 4.303, lo que corresponde a una caída de 7,8% en este ítem.El documento tiene por objetivo la actualización y levantamiento de la información de los productores y los huertos frutícolas de las regiones, a través de la realización de un catastro en terreno a todos los predios con una superficie plantada igual o superior a 0,5 hectáreas, y se desarrolla en el país desde 1961.

Para obtener estos datos Citen realizó encuestas que proporcionaron antecedentes sobre superficie frutal, número de árboles plantados, año de las plantaciones, sistemas de plantación, método de riego, entre otros. Además, se incluye información de capacidad instalada, toneladas procesadas y número de empresas según capacidad de fruta embalada, entre otra información, la que se obtuvo de 461 empresas encuestadas.

LOS RESULTADOS

Los resultados a nivel regional del presente catastro indican que la superficie frutícola ha alcanzado las 46.764,83 hectáreas, dominando en ese total las especies frutícolas palto, con 20.434,13; uva de mesa, llegando a 8.413,2; y el nogal acumula 6.306,60. Luego, el mandarino, con 2.575,70; el limonero, con 2.543,37; duraznero tipo conservero, con 1.551,45; naranjo, con 1.174,86; y almendro, con 1.061,14 hectáreas. En el desglose por provincia, la que cuenta con una mayor superficie de cultivos es San Felipe, con 16.179,94 hectáreas.

Tras ella están Quillota (10.826,69), Petorca (6.678,73), Los Andes (6.484,16), San Antonio (4.774,20), Marga Marga (1.148,58)y, finalmente, Valparaíso (672,53). «Se observa una leve disminución en la cantidad de hectáreas en el caso de la Región de Valparaíso, pero hemos observado, al mismo tiempo, que hay un uso más intensivo del terreno en cuanto a los cultivos», manifestó la directora nacional de Ciren, Katherine Araya.

Otra de las conclusiones que se observa en este catastro son los efectos del cambio climático, el que ha llevado a los agricultores, por ejemplo, a cambiar los cultivos tradicionales por otros que consumen menos Agua. «La variedad de frutales ha cambiado en los últimos 30 años. Por ejemplo, en la región hemos perdido los nectarines y hoy tenemos un aumento de cítricos y cerezas, los paltos también registran un pequeño crecimiento», comentó Araya. Al respecto, agregó que «entonces efectivamente el cambio climático hoy se ve en cifras, se aprecia a través de una metodología.

Esto no sólo es por el clima, sino también por el Agua que ha escaseado y los productores toman hoy día decisiones de tener algunas especies que consuman menos cantidad de Agua«.

ESPECIES DE EXPORTACIÓN

Uno de los aspectos que midió esta investigación apunta al des tino de los productos. En esa línea, un 52,5% tiene como fin la exportación y un 28,4% se distribuye en el mercado intenso.

Del resto, un 19% es consumido por el sector de la agroin dustria, mientras que un 0,1% se desecha. Asimismo, muchas de las especies que son exportables se han privilegiado en los cultivos y aumentaron su producción. Por ejemplo, en el caso de la cereza, si bien la participación de la región es de un 0,7%, la superficie de cultivo creció en un 77,9%, pasando de 240,26 a 427,37 hectáreas.

Otro caso emblemático son los limones, cuyas exportaciones han crecido en el último tiempo, particularmente a China. En los últimos tres años la superficie cultivada con esta especie ha experimentado un ha- cremento de 25,8%. En 2020 eran 2.021,51 y tres años después son 2.543,37, con un 27,3% de participación a nivel país. En el caso de las paltas, se registró una variación de 0,6%, con 20.434,13 hectáreas en la actualidad, manteniéndose como la principal producción en la región y que a nivel nacional representa el 61,9%.

«Hay un mayor cultivo de frutas que se exportan, como por ejemplo los limoneros, que además tienen la característica de ser una especie más resistente a las heladas que los paltos. Además, vienen creciendo en exportaciones todos los años, al igual que otras frutas, como es el caso de las cerezas», precisó Araya. Por otra parte, hay plantaciones que han mostrado una baja respecto al 2020; entre ellas, la uva de mesa, que bajó un 15,6%, contando actualmente con 8.413,26 hectáreas.

Otra especie que evidenció una caída en cuanto a superficie cultivada es el nogal, con un 9,9%, y también el almendro, con un 15,6% de retroceso.

MÉTODO DE RIEGO

Entre los aspectos que también analizó el informe se encuentra la forma en que se aplica el riego de las diversas plantaciones que existen en la región. En cifras, el principal método utilizado es el goteo, que abarca un 65,1% de los cultivos, dando cuenta del avance de la tecnología en este apartado. Y es así que la región es una de las que cuenta con mayor riego tecnificado.

La segunda forma más utilizada por los productores es la microaspersión, que es utilizado en el 28% del total de explotaciones. Un 6% se realiza a través de surco y apenas un 0,7% se sigue regando por el sistema de tendido. «Hay una masificación notoria del riego tecnificado en toda la región, aunque todavía se riega por tendido, sobre todo en el caso de la agricultura familiar campesina», subraya la directora del Ciren.

Ya con estos resultados el sector privado podrá tomar mejores decisiones respecto a la fruticultura y, por su parte, el ámbito público puede optimizar políticas públicas sectoriales y actuar, sobre todo, ante las emergencias derivadas del cambio climático. «La actualización del catastro servirá para que los fruticultores de la región tomen mejores decisiones.

En este caso lo importante es que la información está desagregada por comuna y georreferenciada, lo cual permite a quienes trabajan la fruticultura conocer en detalle la situación del sector y tomar decisiones informadas», dijo la subdirectora de Odepa, Daniela Acuña. Por su parte, Araya remarcó que «en nuestro país necesitamos tener una agricultura potente, necesitamos tener una soberanía alimentaria, y hoy la idea es recuperar el suelo y hacer un uso eficiente del Agua«.

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