{"id":5312,"date":"2017-03-06T11:32:54","date_gmt":"2017-03-06T14:32:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.conservacionybiodiversidad.cl\/?p=5312"},"modified":"2017-03-06T11:32:54","modified_gmt":"2017-03-06T14:32:54","slug":"incendios-forestales-la-debilidad-del-estado-y-el-fracaso-del-modelo-forestal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.terram.cl\/biodiversidad\/2017\/03\/06\/incendios-forestales-la-debilidad-del-estado-y-el-fracaso-del-modelo-forestal\/","title":{"rendered":"Incendios Forestales: La debilidad del Estado y el fracaso del modelo forestal"},"content":{"rendered":"<p>Llamado a materializar pol\u00edticas de Estado actualizadas que incorporen efectivamente el cambio clim\u00e1tico y que aborden decididamente los cambios estructurales al modelo forestal con regulaciones en materia de ordenamiento territorial y de cuencas.<br \/>\nLa temporada 2017 de incendios forestales ha dejado m\u00e1s de 600.000 hect\u00e1reas quemadas, 11 personas fallecidas, m\u00e1s de 1.500 viviendas destruidas y la desgracia ocurrida en el pueblo de Santa Olga. Esto ha significado inmensas p\u00e9rdidas econ\u00f3micas para el sector forestal y agr\u00edcola, adem\u00e1s de da\u00f1os severos a los ecosistemas. S\u00f3lo entre el 18 de enero y 5 de febrero se quemaron 467.000 ha y el \u00e1rea total quemada hasta ahora es diez veces mayor que el promedio hist\u00f3rico desde 1977, superando en casi cinco veces el r\u00e9cord de 126.000 ha alcanzado en la temporada 2014-2015. En resumen, se trata de una cat\u00e1strofe sin precedentes en los \u00faltimos 40 a\u00f1os en materia de incendios forestales.<br \/>\nLo vivido esta temporada lleva a preguntarse sobre las causas, responsabilidades y sobre todo a reflexionar respecto a la respuesta frente a este tipo de cat\u00e1strofes. Como es de esperar, existe una insatisfacci\u00f3n y cr\u00edtica transversal respecto a la capacidad del Estado para resolver la crisis de proporciones ocasionada por los incendios. Pese a ello, la sociedad en su conjunto reconoce la labor de los brigadistas y trabajadores de CONAF, adem\u00e1s del Cuerpo de Bomberos, Carabineros, voluntarios y brigadas de empresas, fuerzas armadas y pa\u00edses amigos en esta contingencia.<br \/>\nSin embargo, los hechos y cifras demuestran que hay mucho que mejorar en cuanto a la gesti\u00f3n de la respuesta del Estado frente a los incendios forestales y otros desastres naturales. La ocurrencia e impactos de esta cat\u00e1strofe no puede s\u00f3lo atribuirse al desempe\u00f1o del Gobierno de turno. El problema de fondo es la debilidad estructural del Estado para enfrentar desastres de magnitudes nunca antes vistos. Dentro de este contexto, queremos aportar elementos para un debate impostergable.<br \/>\nLa investigaci\u00f3n cient\u00edfica y los antecedentes t\u00e9cnicos disponibles, muestran que el dr\u00e1stico aumento de superficie quemada es producto de la sobreposici\u00f3n de tres factores principales:<br \/>\n1. El Cambio Clim\u00e1tico, el cual nos ha dejado el efecto acumulativo de un extenso per\u00edodo de sequ\u00eda (Megasequ\u00eda) que comenz\u00f3 en 2010. Durante esta temporada se generaron condiciones excepcionales para la ocurrencia y propagaci\u00f3n de los incendios. Enero del a\u00f1o 2017 present\u00f3 las mayores temperaturas m\u00e1ximas registradas en la zona central del pa\u00eds. \u00c9stas alcanzaron entre el 25 y 27 de enero 37,4\u00b0C, 44,9\u00b0C, 43,9\u00b0C y 41,5\u00b0C en Santiago, Quill\u00f3n, Cauquenes y Chill\u00e1n, respectivamente. A esto se sumaron vientos sobre los 30 km\/hora, provenientes de la Cordillera de los Andes y condiciones de humedad relativa menores al 30%. Dichas condiciones permitieron que los incendios alcanzaran grandes superficies, abarcando un total de 250.000 hect\u00e1reas en dichos d\u00edas, es decir el 42% del \u00e1rea afectada por incendios a la fecha.<br \/>\n2. Negligencia o intencionalidad de las personas como causa de la ignici\u00f3n de casi la totalidad de los incendios forestales que ocurren en nuestro pa\u00eds. En la \u00faltima d\u00e9cada, los incendios intencionales representan un 34% y los causados por negligencia el 65,5%. Esta temporada, la alta tasa de generaci\u00f3n de incendios simult\u00e1neos en determinadas regiones implicar\u00eda un posible aumento de la intencionalidad, lo cual est\u00e1 siendo investigado por la justicia.<br \/>\n3. Paisajes muy homog\u00e9neos de plantaciones forestales, principalmente para fines industriales, altamente propensos a los incendios, fruto de 40 a\u00f1os de una pol\u00edtica forestal y econ\u00f3mica. Dichas pol\u00edticas llevaron al desarrollo de un modelo forestal sin criterio alguno de ordenamiento y\/o planificaci\u00f3n territorial y con insuficientes medidas tendientes a reducir el riesgo y minimizar el impacto de los incendios.<br \/>\nLo ocurrido este verano y las proyecciones de cambio clim\u00e1tico para el centro sur de Chile, con menores precipitaciones y aumento de temperaturas, se\u00f1alan la necesidad urgente de adaptarnos como sociedad. Para ello debemos avanzar modificando los factores que podemos controlar en el corto y mediano plazo, como son la disminuci\u00f3n dr\u00e1stica del n\u00famero de incendios de origen humano y la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas de ordenamiento territorial y de desarrollo forestal.<br \/>\nPara disminuir el n\u00famero de incendios de origen humano, que son pr\u00e1cticamente la totalidad de los incendios en Chile (99,5%), se necesita impulsar cambios en el comportamiento de la sociedad ante el fuego. Para ello se requiere cambios en la legislaci\u00f3n que permitan sancionar con penas dr\u00e1sticas, tanto las igniciones intencionales, como aquellas por negligencia. A la vez, los ciudadanos y sus organizaciones debemos exigir que el Estado incremente sustancialmente los recursos y capacidades destinados a la prevenci\u00f3n de incendios, fiscalizaci\u00f3n de quemas y campa\u00f1as de difusi\u00f3n y educaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se requiere el desarrollo de sistemas ciudadanos de alerta temprana y la preparaci\u00f3n social para enfrentar las emergencias.<br \/>\nAs\u00ed mismo, urge que se legisle para la incorporaci\u00f3n del ordenamiento territorial como parte de una pol\u00edtica de largo plazo. Ello permitir\u00eda restringir y regular el \u00e1rea hoy ocupada por plantaciones forestales para fines industriales, que generan una alta homogeneidad en el uso del suelo. Lo anterior, significa el reemplazo del actual modelo forestal en que las decisiones respecto al dise\u00f1o, ubicaci\u00f3n y extensi\u00f3n de las plantaciones son tomadas casi exclusivamente por el sector privado. En las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas la ausencia de ordenamiento territorial e insuficiente regulaci\u00f3n y el pago de subsidios a trav\u00e9s del DL 701 llevaron a la masificaci\u00f3n de las plantaciones. Lo anterior sin considerar las externalidades negativas, tales como el aumento del riesgo de incendios o dificultad para controlarlos y la disminuci\u00f3n de los caudales y escasez de agua.<br \/>\nSe requieren regulaciones que exijan y fiscalicen efectivamente la creaci\u00f3n de \u00e1reas sin plantaciones forestales en la periferia de pueblos y ciudades, mantenci\u00f3n de cortafuegos limpia de fajas en torno a l\u00edneas de transmisi\u00f3n el\u00e9ctrica, carreteras, industrias, viviendas en sectores rurales, as\u00ed como la restricci\u00f3n del uso y calendario de las quemas controladas. Estas regulaciones debieran adem\u00e1s aumentar la protecci\u00f3n y fomentar la restauraci\u00f3n de bosques nativos y vegetaci\u00f3n nativa alrededor de los cauces de r\u00edos, arroyos y quebradas en franjas de un ancho que garantizen una protecci\u00f3n efectiva. De esta forma, se podr\u00eda avanzar gradualmente hacia paisajes m\u00e1s heterog\u00e9neos y menos combustibles que permitan equilibrar la provisi\u00f3n de bienes (por ejemplo, madera), servicios ecosist\u00e9micos (por ejemplo, agua en cantidad y calidad, oportunidades de recreaci\u00f3n), y la conservaci\u00f3n de la biodiversidad. Lo anterior generar\u00eda la diversificaci\u00f3n de la matriz productiva y del empleo en aquellas regiones y comunas que dependen mayormente de la actividad forestal.<br \/>\nEl cambio clim\u00e1tico hace cada vez m\u00e1s necesario coordinar los esfuerzos de los diferentes servicios, ministerios, cient\u00edficos, empresas forestales y comunidades locales de manera de generar condiciones reales de alerta temprana que permitan aumentar los niveles de fiscalizaci\u00f3n, prevenci\u00f3n y movilizaci\u00f3n de recursos econ\u00f3micos, t\u00e9cnicos y humanos. Tambi\u00e9n es necesario aumentar los recursos y coordinaci\u00f3n para el combate de incendios. En los \u00faltimos a\u00f1os ha habido un incremento sostenido en el presupuesto del Programa de Manejo del Fuego de CONAF, desde $9.500 millones en el 2009 a $26.000 millones anuales en 2016 y 2017, respectivamente, contando adem\u00e1s con el apoyo de la ONEMI. No obstante, esta temporada los recursos fueron claramente insuficientes.<br \/>\nDesde ya, se requiere la coordinaci\u00f3n e integraci\u00f3n de los esfuerzos que est\u00e1n siendo desplegados desde el Ministerio de Agricultura (Consejo de Pol\u00edtica Forestal) y el de Medio Ambiente (Comit\u00e9 de Restauraci\u00f3n), los cuales hasta ahora, salvo algunos matices, marchan por v\u00edas paralelas. Esto permitir\u00eda unir fuerzas para dise\u00f1ar propuestas m\u00e1s eficientes y efectivas para la restauraci\u00f3n de los paisajes da\u00f1ados, adem\u00e1s de tener una mirada m\u00e1s integral. Se debe promover y destinar recursos a programas de restauraci\u00f3n del bosque nativo y de matorrales con especies originarias en las \u00e1reas afectadas por el fuego. De ninguna manera el Estado debe subsidiar o autorizar el establecimiento de plantaciones con especies ex\u00f3ticas en \u00e1reas quemadas de bosques nativos, matorrales y\/o pastizales, ya que, lejos de resolver el problema de los incendios, \u00e9ste se estar\u00eda agravando.<br \/>\nEn definitiva, hacemos un llamado a este gobierno y los que vienen a materializar pol\u00edticas de Estado actualizadas que incorporen efectivamente el cambio clim\u00e1tico y que aborden decididamente los cambios estructurales al modelo forestal con regulaciones en materia de ordenamiento territorial y de cuencas. Si no lo hacemos, hay pocas posibilidades de mantener nuestra forma de habitar los territorios en el Centro y Centro Sur de Chile y de impedir que se establezca un nuevo r\u00e9gimen de incendios, fuera de su rango hist\u00f3rico, con graves consecuencias sociales, ambientales y econ\u00f3micas. Para abordar todas estas tareas, es central la materializaci\u00f3n de la medida anunciada por el Gobierno para la creaci\u00f3n de un Servicio Forestal Nacional. Dicho servicio debiera transformar a la actual CONAF en una instituci\u00f3n estatal que cuente con todos los recursos y atribuciones para la regulaci\u00f3n del sector forestal en su conjunto y para coordinar las acciones de prevenci\u00f3n, fiscalizaci\u00f3n y combate del fuego. A una mayor escala, se deben aumentar los esfuerzos para contar con un Estado moderno capaz de enfrentar los problemas y desaf\u00edos complejos que resultan de la sobreposici\u00f3n del cambio clim\u00e1tico, el territorio y el comportamiento de la sociedad.<br \/>\nSuscriben a la siguiente declaraci\u00f3n:<br \/>\n\u2013 Fundaci\u00f3n Centro de los Bosques Nativos FORECOS<br \/>\n\u2013 Fundaci\u00f3n Terram<br \/>\n\u2013 Comit\u00e9 Nacional pro Defensa de Fauna y Flora (CODEFF)<br \/>\n\u2013 Red Chilena de Restauraci\u00f3n Ecol\u00f3gica<br \/>\n\u2013 Agrupaci\u00f3n de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN)<br \/>\n\u2013 Corporaci\u00f3n para la Conservaci\u00f3n y Uso Sustentable de los Bosques de Alerce<br \/>\nFuente: El Mostrador<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llamado a materializar pol\u00edticas de Estado actualizadas que incorporen efectivamente el cambio clim\u00e1tico y que aborden decididamente los cambios estructurales al modelo forestal con regulaciones en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":5313,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[395,1],"tags":[],"class_list":["post-5312","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-notas","category-resumen-de-prensa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.terram.cl\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.terram.cl\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.terram.cl\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terram.cl\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terram.cl\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5312"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.terram.cl\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5312\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terram.cl\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5313"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.terram.cl\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terram.cl\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terram.cl\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}