Trabajadores salmoneros se reconvierten tras el remezón del ISA

Suman más de 2 mil las personas que han perdido sus empleos en lo que va del año. Están a la espera de un aviso en la radio para ofrecer sus servicios a otras salmoneras, como lo han hecho cerca del 40% de los despedidos; otros han optado por emprender sus propios negocios. El Mercurio 27 de julio de 2008.


Por Bernardita Aguirre Pascal

A Francisca y su marido les tocó comenzar de nuevo después de 20 años trabajando en la planta Chinquihue de Marine Harvest. Hoy laboran para Ventisquero, donde lo más difícil han sido las relaciones con los otros trabajadores. "Hay rivalidad", cuentan.

La pareja es parte del grupo de empleados que luego de los depidos masivos de la industria del salmón han logrado reinsertarse en otras compañías. Cifra que se calcula llega al 40% de los despedidos.

Francisca cuenta que el sueldo es un poco más bajo, pero el trato de sus jefes es muy bueno. "Trabajamos tranquilos y estamos agradecidos de tener empleo", explica, aunque recuerda que "no es lo mismo".

En la planta Chinquihue de Marine Harvest los sueldos de los operarios iban entre los $350 mil y los $370 mil, sobre el promedio de la industria, que llega a $260 mil. Además, gozaban de un buen servicio de bienestar, en el que podían reembolsar boletas de salud y farmacia, las mujeres tenían derecho a sala cuna para sus hijos, bonos, y la mayoría de los contratos eran indefinidos.

Pero lejos de llorar sobre la leche derramada, los trabajadores cesantes están atentos a los anuncios de la Radio Biobío, que en el último tiempo ha hecho llamados masivos de contratación en empresas como Aqua Chile y Ventisquero. Además, la industria del transporte marítimo y nuevas compañías, que han llegado a la zona para combatir el virus ISA, absorben mano de obra.

Para ayudar a los desempleados, SalmonChile trabaja en la certificación de competencias de los trabajadores, lo que los ha ayudado a que los recontraten. Además, en el momento de la crisis han hecho lazos y han intermediado entre compañías. "Los puestos de trabajo existen, pero el estándar que tenían en los antiguos en algunos casos es distinto al que encuentran, y por eso es complicado y les sirve mucho la calificación de competencias", dice Carlos Odebret, de SalmonChile.

Hay desempleados que han optado por emprender negocios en cultivos de mariscos, transporte y otros servicios para la industria salmonera, principalmente los dirigentes sindicales que no son recontratados. Por eso, más que de una crisis, se habla de un reacomodo del mercado laboral. De hecho, según las cifras del INE, el desempleo se mantiene estable en la zona.

Desempleo

Según cifras de Salmón Chile, la industria emplea directamente a 38 mil 400 personas, a lo que se suman otros 15 mil empleos indirectos. Se calcula que más de 2 mil personas han perdido su fuente laboral.

El culpable es el virus ISA, que ha generado cierre de cultivos y plantas, ha disminuido la producción y los ingresos.

"Se respira inestabilidad en el mercado laboral, en las negociaciones colectivas los sindicatos están pidiendo exclusivamente el reajuste del IPC, no se atreven a ir más allá para no perder su fuente laboral", explica Yuri Godoy, asesor de los sindicatos del salmón.

Elizabeth lleva 3 meses cesante

Los tres hijos de Elizabeth Cárdenas le pesan a la hora de encontrar trabajo. Cuando fue despedida de Marine Harvest partió a buscar empleo a Multiexport pero no le fue bien; le pedían hacer turnos de día y noche y ella no podía dejar a los niños solos.

Hoy, con los tres en vacaciones, no ha podido salir nuevamente a buscar trabajo y está cesante desde abril. "No tengo con quién dejarlos porque soy madre soltera", cuenta Elizabeth.

Para sobrevivir cuenta con un bono de cesantía de $140 mil mensuales, que hoy le alcanzan solamente para pagar el arriendo. Lo recibirá sólo por dos meses más. "Me ha ido súper mal; me despidieron cuando mi hijo tenía un año y dos meses y no he podido encontrar trabajo".

Sé de todo, trabajé nueve años en la planta Chinquihue y lo que me manden yo lo hago. Trabajé en filetes, packing, viscerado, en todos lados", cuenta confiada en que si sale en el diario podrá encontrar empleo en alguna planta de salmón del sector de Puerto Montt.

"Eso es lo que sé hacer porque siempre trabajé en Chinquihue. Ahí entré sin niños y fui teniéndolos cuando ya estaba en la planta como ellos sabían que trabajaba bien, me mantuve", dice Elizabeth. Pero una vez fuera la situación se complicó. "No tengo pareja ni nadie que me apoye y ya no sé dónde más moverme. Me da pena ver a mis hijos con su carita morada por el frío porque no tengo ni gas".

De dirigente sindical en Marine Harvest a chofer de minubús

Un minibús Hyundai H1 es el orgullo de Elías Treimun, el dirigente sindical de Marine Harvest que luego de ser despedido de la planta de Chinquihue optó por emprender. "Los dirigentes sindicales quedamos marcados, y era difícil que encontráramos trabajo en otra empresa salmonera. Somos mal vistos porque tenemos liderazgo con la gente, y no se cree que podemos trabajar en conjunto con la empresa", cuenta Elías.

Él explica que la mayoría de la gente de la planta Chinquihue tenía más de diez años de antigüedad, y recibieron en promedio una indemnización de entre $4 y $5 millones.

Con su indemnización, él se compró el vehículo con el que proyecta prestar el servicio de transporte de trabajadores de salmoneras. "La misma gente de Marine Harvest me dio la posibilidad de trabajar con ellos para comenzar en este nuevo rubro. Ellos entendieron que trabajamos para tener una buena salida al conflicto", dice.

Su compañera, Bernarda Soto, ex tesorera del sindicato de Merine Harvest, también emprendió. Formó con otros nueve dirigentes sindicales la empresa Cultivos del Sur, que producirá choritos, erizos y otros productos del mar. "El Gobierno nos ofreció apoyo para emprender cuando estábamos en la mesa que se formó por el cierre de la empresa. Nos nombraron varios instrumentos para obtener la ayuda como el Fosis y Sercotec. Pero hasta ahora no pasa nada", reclama.

Noruegas sufren por enfermedades: Exportaciones y empleo a la baja

No sólo Chile está sufriendo por las enfermedades en los salmones. En Noruega hay 13 casos confirmados de virus ISA (en todo 2007 hubo sólo 7) y aproximadamente 60 de PD, enfermedad del páncreas (que llegó a 98 episodios el año pasado). Eso sí que el golpe para la industria noruega es menor que para la chilena, ya que ellos llevan años manejando enfermedades en sus salmones y por eso han logrado que las toneladas exportadas crezcan este año 6% en relación al año pasado.

Lo que sí sucede es que el precio del salmón ha bajado un 4% y las acciones de las principales empresas exportadoras también han caído. (Ver infografía.)

El impacto en el mercado laboral noruego ha sido menor que en el chileno porque mientras el país escandinavo necesita casi 2.500 trabajadores para producir más de 641.000 toneladas anuales, Chile requiere casi 40 mil personas para llegar a las 641.000 toneladas, 16 veces más.

La introducción de tecnología en los procesos es lo que disminuye la mano de obra. Lo mismo podría estar pasando en Chile, donde las empresas, lejos de estar en una crisis, pasan por un ciclo.

Así lo explica el analista internacional de salmón John Fiorillo, quien reconoce que los salmones en Noruega también tienen enfermedades pero que allá están acostumbrados. "Chile ha sido dañado mayoritariamente por la enfermedad pero con el tiempo aprenderá a manejarla y la producción aumentará", dice recordando que así pasó en Noruega.

Lo que sí proyecta Fiorillo es que "la situación laboral de Chile es inestable y puede que empeore antes de mejorar", y agrega que cree "que en Chile vendrán más cierres de plantas de procesamiento y de cultivo que podrían causar más despidos".

Pero la industria continuará en pie. Una de las esperanzas es que el alza de los precios del salmón por la baja en la producción de Chile y la disminución de salmón rosado proyectada en Alaska podría mejorar las expectativas de ingresos.

 

 

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