Democracia desencantada

Columna de opinión de Pedro Serrano,;Presidente de Fundación Terram, publicada en el portal www.partidospoliticos.cl, el 25 de noviembre de 2008.


El 53% de los chilenos no valida su opción por votar; en las elecciones pasadas sólo un 47% de los chilenos en edad de votar respaldó de algún modo nuestra estructura política.

En Estados Unidos finalmente un personaje como Obama logró que multitudes aparentemente dormidas políticamente, fuesen a votar. El fenómeno no es menor, tiene un reflejo importante en la situación política de nuestro país y da una luz que puede explicar porque nuestra "cracia" no logra encantar a su propio "demos".Las cifras: los chilenos aptos para votar en elecciones alcanzan hoy a 11.965.000 personas, casi doce millones de votos, que representan al 100% real de una democracia que incluya y encante a todos. En las elecciones de alcaldes y concejales recién pasadas, votaron válidamente sólo 5.569.999 personas, el 46,5%. El panorama es más triste aún: hace ocho años, el 2000, votaron válidamente 6.515.574 personas. Esto significa que incluso de los pacientes y cumplidores ciudadanos inscritos hace ocho años, un millón se arrepintió de emitir su opinión, o mejor dicho se sumó a los que emiten contundentemente la suya: el 53% -¡cincuenta y tres por ciento!- de los chilenos aptos para votar están desilusionados, aburridos, decepcionados, no van. Votan blanco, nulo o no están inscritos.

De acuerdo a esta realidad se pueden deducir muchas cosas. La principal es que más de la mitad de Chile no se siente representado, no se siente alentado ni encantado por nuestra democracia, fundamentalmente por que quienes debieran encantar la política son nuestra clase política, que de acuerdo a los números, desencantan y decepcionan a tantos millones de chilenos que resulta que NINGÚN partido político puede jactarse en realidad de representar ni al 10% del universo posible. El sistema total gobierna con menos de la mitad de Chile.

Igual estamos esperando la inscripción automática, que es demasiado lógica para obviarla, y el voto voluntario, que es lo democrático real. Ahora todo dice que si el asunto hubiese sido así en la elección pasada ¡habrían votado tres millones menos aún! El desencanto no se arregla sólo con lo anterior, se arregla reconstruyendo imaginativamente un sistema político que logre encantar a los chilenos. Solución contundente: Chile debe quitarle la naftalina a nuestros actuales próceres políticos, sus desgastadas estructuras y sus tristes procedimientos para que definitivamente se pudran, se traben con el óxido y desaparezcan en el polvo.

El comentario que más he escuchado de mis amigos(as) inscritos votantes se puede resumir así, "estoy cansado (a) de tener que votar por un(a) reconocido(a) pastel, sólo para que no salga otro peor". Ir a votar para eso tiene que dar una muy comprensible náusea y una admisible vergüenza.

Con un 46% de los votantes en su conjunto, me imagino que todas las tiendas políticas se deben horrorizar de sólo pensar en ese 57%,que fundamentalmente les hace asco, los odia o simplemente no les cree ni una.

La situación es peligrosa. El país debe aumentar y encantar su base de gobierno, cualquier color que este sea…Lo de Obama indica que en un país, cuando la política se pone entretenida, el voto abunda.

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