Alemania prohíbe el maíz transgénico

Por posibles efectos dañinos en el medio ambiente y la salud. En la Unión Europea ya estaba prohibido en países como Francia y Grecia. Ahora el país germano se suma al veto, pues existen “pruebas suficientes” de que el maíz de Monsanto implica “un deterioro del medio ambiente, que afecta especialmente al ecosistema de mariposas, mariquitas y todo tipo de organismos marinos”, dijo ayer la ministra alemana de Agricultura, Ilse Aigner. La Nación, 15 de abril 2009.


Alemania se sumó ayer al grupo de países europeos que prohíben el cultivo de maíz transgénico por temor a los riesgos que pueda encerrar para el medio ambiente y la salud humana.

La ministra de Asuntos Agropecuarios y de Defensa del Consumidor, Ilse Aigner, anunció en Berlín la decisión de no autorizar el cultivo de semillas del maíz Mon 810, del gigante agropecuario Monsanto.

La decisión fue tomada después de estudiar informes tanto de Monsanto como estudios críticos presentados por diversos institutos, incluidas entidades estatales, y organizaciones ambientalistas.

El maíz transgénico Mon 810, que en Estados Unidos se comercializa con el nombre YieldGard, fue alterado en su estructura genética para producir una proteína como insecticida y así repeler algunos insectos lepidópteros.

Sin embargo, organizaciones ambientalistas temen que el cultivo del maíz modificado genéticamente pueda tener un grave impacto en el medio ambiente, como generar resistencia en los insectos y afectar de forma negativa al organismo humano.

Los detractores del maíz transgénico argumentan que el alcance de los riesgos sanitarios es desconocido, por no existir estudios de largo plazo al respecto.

El Mon 810 es cultivado en la Unión Europea, Japón, Canadá, Sudáfrica y Argentina, país en el que es empleado para la alimentación humana y de animales.

En la Unión Europea está prohibido en países como Francia y Grecia. Fue permitido en 1998 por la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (AESA) después de que no se encontraran efectos negativos en ratas que habían sido alimentadas durante 90 días con esa variedad.

Según datos de la organización ecologista Greenpeace, España es el único país de la UE que cultiva transgénicos a gran escala. En 2008 se cultivaron en suelo español unas 80.000 hectáreas de maíz modificado con genes de bacterias, según Greenpeace.

En Alemania fue especialmente fuerte la presión para prohibir el Mon 810 por parte del estado de Baviera, una importante zona agropecuaria del país, con un fuerte "lobby" entre los productores agrícolas. También se oponía al maíz transgénico la federación de productores agropecuarios.

 

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