Celco ya logró elevar, con visto bueno de Corema regional, la producción de planta Nueva Aldea

"No corresponde someter este proyecto al SEIA", dijo el gerente de Asuntos Corporativos de Arauco sobre el aumento de producción en valdivia. La Segunda, 08 de julio 2009.


La solicitud, o carta de pertinencia, que presentó Arauco, el brazo forestal del grupo Angelini, a la Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema) de la XV Región de Los Ríos para elevar en 20% la capacidad de producción de la celulosa Valdivia, actualmente de 550 mil toneladas anuales, tiene un antecedente previo. Y en favor de la empresa.

En enero, la compañía —principal productora de pulpa en Chile y la segunda a nivel mundial— presentó una solicitud similar ante la Corema de la VIII Región del Biobío para aumentar, también en 20%, la capacidad de producción de la planta de celulosa del Complejo Forestal e Industrial (CFI) Nueva Aldea, en el valle del río Itata, llegando a 1.027.000 ton/año.

En febrero, la Corema del Biobío, que preside el intendente de la VIII Región, Jaime Tohá, aprobó por unanimidad la solicitud.

“Esperamos que nos vaya bien. Creemos que nuestra solicitud debe acogerse. Es importante considerando el complejo escenario económico mundial, porque busca darle mucha más continuidad a la cadena de suministro que provee la planta, lo que permitiría aumentar el empleo y la actividad económica en la zona”, responde Charles Kimber, gerente Comercial y de Asuntos Corporativos de Arauco .

—¿No corresponde presentar esta solicitud al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA)?

—La ley es muy clara: No corresponde someter este proyecto al SEIA porque no corresponde a una ampliación de la planta, no hay cambios en procesos productivos y estamos en condiciones de cumplir 100% de los actuales parámetros ambientales de la planta.

Kimber añade: “continuaremos cumpliendo lo que nos exige el permiso actual. Y para mayor tranquilidad, le pedimos a la autoridad competente, la Corema de la Región de Los Río, que se pronuncie respecto de la carta de pertinencia que hemos presentado”.

—¿Qué resguardo pueden dar para que el aumento de la producción de la planta no detone un nuevo “caso cisnes”?

—La planta Valdivia lleva cuatro años con una performance impecable. No hay que olvidar que cuenta con una serie de restricciones y, más aún, con parámetros técnicos y medioambientales que no son solamente los más exigentes en Chile, sino que los más estrictos a nivel mundial. Además, como empresa actuamos no sólo con responsabilidad ambiental, sino también económica y social.

—¿Cómo se relaciona esta solicitud con el gran proyecto que falta para Valdivia, la construcción de un emisario submarino que lleve al mar los efluentes de la planta?

—Es otro proyecto, totalmente distinto que busca cumplir la exigencia que nos impuso la propia autoridad, de buscar un cuerpo receptor distinto al río Cruces.

—¿Cómo marcha ese proyecto?

—Bien. El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) se presentó en febrero, ya se realizó la etapa de participación ciudadana, la empresa recibió el informe consolidado de consultas y observaciones por parte de la autoridad y estamos en proceso de responderlas.

—Si el resultado es favorable, ¿cuándo podrían iniciarse las obras?

—De continuar todo su curso normal, la construcción comenzaría en un breve plazo desde su aprobación, con un período de construcción estimado en 24 meses. 

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